El Consejo Profesional de Ingenieros de Misiones (CPIM), a través de la CEIRHA (Comisión de Infraestrutura, Energía, Recursos Hídricos y Ambiente), impulsó una jornada en Posadas que reunió a unos 150 personas, entre especialistas y público interesado. Durante el encuentro, se analizaron las características técnicas, la mitigación del impacto ambiental respecto al proyecto anterior y las implicancias para la matriz energética provincial y nacional del nuevo proyecto en Pindo-í.
Fuente: Misiones Online
MISIONES (23/4/2026).- El Consejo Profesional de Ingenieros de Misiones (CPIM), a través de la CEIRHA (Comisión de Infraestrutura, Energía, Recursos Hídricos y Ambiente, propuso un debate que estuvo tres décadas cerrado en la provincia tras el plebiscito por el no a la represa de Corpus.
Ante una convocatoria de unas 150 personas, en su mayoría profesionales de distintas áreas y público interesado, realizaron en Posadas una jornada para reabrir este debate de cada a la sociedad en la provincia, y en el encuentro expusieron las características técnicas de una alternativa para pensar en un nuevo proyecto, se analizó el impacto ambiental y las implicancias para la matriz energética provincial y nacional del mencionado proyecto en el emplazamiento de Corpus en Pindo-í.

Bajo el lema “Reflexionar sobre el futuro energético regional y sus oportunidades de desarrollo”, el Consejo de Ingenieros de Misiones convocó a debatir en torno a la construcción de la central hidroeléctrica de Corpus. Iniciativa que fuera rechazada por la ciudadanía en el plebiscito de 1996, pero que hoy vuelve con un nuevo proyecto ante las nuevas tecnologías y estudios de impacto ambiental que el propuesto hace treinta años, y en un contexto marcado por la saturación de los sistemas eléctricos nacional y provincial.
Los expositores plantearon que la iniciativa no pretende desoír la voluntad de los misioneros, por el contrario, entienden que se debería convocar a una nueva consulta popular que otorgue a los ciudadanos la posibilidad de expresarse nuevamente.

Entre los expositores estuvo Martín Rodríguez Paz, ingeniero e integrante de la Comisión Técnica de Estudios de Energías del Consejo de Ingenieros de Misiones, quien consideró que el proyecto es una “cuestión estratégica” para la provincia y un pilar fundamental para el progreso.
Rodríguez Paz explicó que la obra representa la clave para impulsar el desarrollo industrial y para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos. “Consideramos desde la Comisión de Infraestructura, Energía, Recursos Hídricos y Ambiente que es una cuestión estratégica para la provincia. Es lo que necesitamos para impulsar el desarrollo industrial y para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos con un sistema eléctrico que sea de calidad, que sea renovable, que sea sustentable y que sea sostenido en el tiempo”, afirmó.
El especialista explicó que en Misiones la energía es cara porque el sistema está saturado y eso obliga a la prestataria provincial a utilizar generadores alimentados con diésel para atender la creciente demanda y ese tipo de generación resulta costoso. Detalló que el Estado nacional dejó de subsidiar el combustible que usan esos generadores, eso disparó los costos y el resultado repercute en las boletas de energía de toda la provincia.
Rodríguez Paz es ingeniero e integrante de la Comisión Técnica de Estudios de Energías del Consejo de Ingenieros, y en diálogo con Misiones Online remarcó la importancia de retomar el debate sobre la represa de Corpus. Para el especialista, el proyecto es una «cuestión estratégica» para la provincia y un pilar fundamental para el progreso.
El técnico explicó que la obra representa la clave para impulsar el desarrollo industrial y para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos. «Consideramos desde la Comisión de Infraestructura, Energía, Recursos Hídricos y Ambiente que es una cuestión estratégica para la provincia. Es lo que necesitamos para impulsar el desarrollo industrial y para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos con un sistema eléctrico que sea de calidad, que sea renovable, que sea sustentable y que sea sostenido en el tiempo», afirmó.
El ingeniero detalló la situación energética actual de Misiones. El sistema provincial sufre un déficit que se controla y combate con centrales térmicas diésel. Además, si bien la provincia instaló parques fotovoltaicos que son una buena estrategia, estos cubren una parte del pico de demanda en un lapso limitado.
«De noche, ese pico no se cubre y volvemos a tener un déficit que es cubierto con diésel», explicó. Por otra parte, el vínculo con el sistema interconectado argentino está saturado por la capacidad de las máquinas en San Isidro.
En esa línea, Rodríguez Paz señaló la dificultad de que un inversor privado construya un nuevo vínculo con la red nacional debido a las condiciones de consumo misioneras. Sin embargo, en su perspectiva, Corpus resolvería este problema. «Corpus garantizaría esa energía para Misiones y para la Argentina, lo que haría atractiva cualquier inversión», puntualizó.
El especialista abordó otra problemática de las energías renovables: la falta de estabilidad de frecuencia. Las energías renovables necesitan un gran sistema de soporte e inercia para ser funcionales y operativas. «Para que no pase lo que pasa casi semestralmente en Brasil, que queda el norte sin energía, o lo que pasó en España, que es mucho más visto, que el sistema entero cayó y afectó a España, Portugal y Francia», ejemplificó.
Corpus, según el ingeniero, supliría esa necesidad y daría un sistema robusto. También generaría un polo energético con Yacyretá, Itaipú y Salto Grande. «Generaría una situación única en el mundo. No existiría, creo yo, puedo equivocarme, no lo sé, pero no existiría en el mundo una región con tanta disponibilidad de energía como sería la nuestra, e involucra a cuatro países, cuatro regiones, con un potencial de crecimiento único», sostuvo.
El ingeniero refutó la idea de que Misiones no podría aprovechar la energía de Corpus, comparando la situación con Yacyretá. «Nosotros tenemos energía de Yacyretá desde el año 2000. Ya hace casi 30 años que tenemos energía», remarcó. Durante un largo período, la energía fue barata en la provincia. Sin embargo, en los últimos años la necesidad de ampliar el sistema por la saturación de los transformadores en San Isidro llevó a la contratación de grupos diésel. «Fue una necesidad, fue una solución adecuada, pero una solución cara», aclaró.
Desde que el Gobierno Nacional se dejó de enviar combustible, y la tarifa empezó a subir. «Sube, no porque la energía sea cara de Yacyretá, es porque tenemos una gran cantidad de energía diésel que es propia de EMSA y no del sistema argentino, que está a un precio… la generación diésel es más cara, es mucho más cara, es ineficiente y es ambientalmente negativa», detalló Rodríguez Paz.
En ese contexto, consideró que la provincia debe «pelear» para que Corpus sea «de los misioneros, pensada por los misioneros, auditada por los misioneros». Esto implica que las obras complementarias necesarias, como autovías, escuelas, hospitales, líneas eléctricas, redes cloacales y agua potable, deben incluirse en el pliego.

La ubicación del emplazamiento en Misiones otorga a la provincia una fortaleza para la gestión política. «Tenemos que aprovechar esa condición de locales y exigir que si Corpus se hace, se haga con nuestras condiciones. Y que esas condiciones, lo más importante, que estén en el pliego», afirmó. Además, insistió en que las obras compensatorias inicien al mismo tiempo que la obra principal, «no 20 años después como fue Yacyretá».
El ingeniero recordó que el plebiscito de 1996 fue «muy positivo» porque obligó a pensar en la ubicación de Corpus en Pindo-í. «Corpus en Itacuá tiene un impacto ambiental enorme, o sea, provocaba un daño ambiental gigantesco, inundando arroyos muy importantes. Corpus en Pindo-í ya prácticamente no tiene área inundada, porque el río se encajona y el agua sube hacia arriba, no hacia los costados. El impacto reduce muchísimo», explicó. Debido a esto, el proyecto en Pindo-í es una alternativa importante y por eso «estamos tan contentos de poder implantar el debate de vuelta».
Rodríguez Paz aclaró que nadie habla de rechazar el plebiscito anterior. Por el contrario, la propuesta es «hacer un nuevo plebiscito con nuevas condiciones, con más información para que el pueblo se pueda informar y decidir».
Para el especialista, tener una represa de ese tamaño en la provincia obliga al sistema interconectado argentino a expandirse hacia Misiones, lo que da más estabilidad y confiabilidad. «Con obras compensatorias podemos ampliar las redes de la provincia y llegar a rincones como Andresito, San Pedro, que hoy en día están aisladas o muy mal conectadas a la provincia», manifestó.
Finalmente, Rodríguez Paz instó a la comunidad misionera a exigir el proyecto bajo sus condiciones y con auditoría local. «Porque si decimos que no, la obra se va, el día que el Gobierno diga queremos Corpus, se va a hacer desde Buenos Aires sin preguntar a nadie. Entonces, no dejemos que eso pase», concluyó.
Desde la Comip destacan que Corpus en Pindo-í minimiza el impacto ambiental del embalse y ofrece una oportunidad para el desarrollo de la provincia
Tecnología probada
José Antonio López, delegado argentino de la Comisión Mixta Argentino-Paraguaya (COMIP), describió la propuesta de Corpus en Pindo-í como una obra de ingeniería sencilla que utiliza tecnología consolidada en el mercado. Consideró que el diseño minimiza significativamente los efectos adversos en el entorno y en la población.
“Hemos diseñado un proyecto que es, desde el punto de vista constructivo y de ingenieril, un proyecto muy sencillo. Sencillo en el sentido de que usa tecnología muy conocida, muy estable, muy probada. Está pensado dentro de un cañón del río, con lo cual se minimiza todo su efecto en términos de inundación y en términos de afectación de personas y bienes”, explicó el delegado.
López también señaló que la ubicación de la represa en un tramo del río ya intervenido por otras grandes obras hidroeléctricas como Itaipú y Yacyretá, tanto aguas arriba como aguas abajo, implica una situación particular. Indicó que la cuenca del Paraná ya registra la presencia de 50 presas y seis sobre el río Iguazú, todas ellas construidas por Brasil.
“El agua que recibe Corpus en su embalse es agua que viene totalmente regulada por todos los embalses aguas arriba y, además, tiene regulada la descarga, lo cual para la hidroelectricidad es bueno porque Yacyretá va a actuar como compensador de Corpus”, puntualizó.
Agregó que la presencia de un embalse aguas abajo facilita el manejo de las descargas en momentos de alta demanda energética, lo cual evita subidas bruscas del nivel del río. “Corpus queda con una situación desde el punto de vista de la ingeniería y desde lo técnico muy satisfactoria”, aseguró.

López también señaló que la ubicación de la represa en un tramo del río ya intervenido por otras grandes obras hidroeléctricas como Itaipú y Yacyretá, tanto aguas arriba como aguas abajo, implica una situación particular. Indicó que la cuenca del Paraná ya registra la presencia de 50 presas y seis sobre el río Iguazú, todas ellas construidas por Brasil.
“El agua que recibe Corpus en su embalse es agua que viene totalmente regulada por todos los embalses aguas arriba y, además, tiene regulada la descarga, lo cual para la hidroelectricidad es bueno porque Yacyretá va a actuar como compensador de Corpus”, puntualizó. Agregó que la presencia de un embalse aguas abajo facilita el manejo de las descargas en momentos de alta demanda energética, lo cual evita subidas bruscas del nivel del río. “Corpus queda con una situación desde el punto de vista ingenieril y técnico muy satisfactoria”, aseguró.
El delegado de la COMIP enfatizó que el proyecto actual no busca “violentar” la decisión popular de 1996, cuando la ciudadanía misionera votó en contra de la represa. En cambio, planteó que las condiciones de marco cambiaron y hacen necesaria una revisión de aquella determinación.
“Algo que nos es muy importante dejar señalado es que esto no es violentar una decisión, sino pedir la revisión de una decisión porque han cambiado las condiciones de marco. Las condiciones de marco están no solo en lo físico, por la parte de la menor afectación, sino porque existe en este momento un sistema eléctrico que demanda energía hidroeléctrica y que hace que la obra sea viable desde el punto de vista de lo económico”, sostuvo.

Según López, la capacidad de generación de energía de Corpus equivaldría a “otro Yacyretá”, con un total de 3000 MW, de los cuales 1500 MW corresponderían a la parte argentina de la obra binacional. Debido a esta magnitud, la energía producida excedería la demanda de Misiones y, por lo tanto, se debería vender a los sistemas eléctricos nacionales de ambos países. En este contexto, el funcionario remarcó que, de concretarse una concesión, el canon correspondiente a la parte argentina debería destinarse íntegramente a la provincia, al ser la dueña del recurso.
En relación al impacto social, López también se refirió a las obras de infraestructura que se requerirían en las márgenes del río. Aseguró que cualquier puerto o club de pesca afectado sería repuesto. Sin embargo, la propuesta va más allá de la mera reposición, ya que busca establecer un diálogo con los municipios y sus habitantes para identificar necesidades y oportunidades de desarrollo.
“Lo que pretendemos es tomar contacto con los municipios y empezar a analizar con los municipios no solo lo que queda afectado. Nosotros tenemos analizado en cada lugar, no con el detalle más fino, pero sí ya suficiente como para saber qué es lo que se afecta y qué es lo que no”, explicó López. Además, añadió que la intención es “trabajar con los municipios, cuando hablo de los municipios no hablo solamente del intendente, hablo de la gente del municipio para recibir las inquietudes que ellos tengan en cuanto a reponer lo que se afecta, pero además generar algún tipo de oportunidad para los municipios”.

Por su parte, Luis Cavanna, consultor ambiental de la Comip, destacó que el cambio en la ubicación del proyecto, que en 1996 se planteaba en Itacuá, y luego se trasladó a Pindo-í, implicó una significativa reducción en el impacto ambiental del proyecto.
Expuso que la cantidad de hectáreas inundadas por el embalse pasó de 28.400 en el emplazamiento de Itacuá a menos de 14.000 en Pindo-í y que, de acuerdo con un relevamiento realizado en 2020, la cantidad de familias a ser relocalizadas es de 220.
El delegado de la COMIP ejemplificó con posibles obras de crecimiento y desarrollo de infraestructura local. “Generar obras que le permitan al municipio tener un crecimiento, un desarrollo en nivel de infraestructura. Tomas de agua, descargas cloacales o pluviales, hay que ver en cada caso qué es lo que corresponde. Alguna costanera, como ocurrió acá en la ciudad de Posadas hasta Santa Ana. Seguramente a Puerto Rico va a haber que hacer una costanera porque la tienen ahí puesta sobre la margen del río”, señaló. Concluyó que, al rehacerse estas infraestructuras, se buscaría mejorarlas y hacerlas “mucho más interesantes” que las actuales.
De la jornada, también disertaron el ingeniero Luis Bergman, director técnico de la COMIP, quien expuso los aspectos técnicos del proyecto Corpus en Pindo-í y Enrique Guardo, director de gestión de la misma comisión. En un próximo envío reportaremos detalles de sus intervenciones.
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