Últimas noticias

Opinión

Pinos más productivos: el INTA logra mejoras de hasta 48% en rendimiento forestal en Misiones

El trabajo de mejoramiento genético desarrollado durante más de tres décadas se traduce en semillas de alta calidad que llegan a viveros y potencian la productividad de las forestaciones en la región.

 

Fuente: INTA Misiones 

 

 

MISIONES (30/3/2026).- En la búsqueda de mayor competitividad y eficiencia en la foresto-industria, el mejoramiento genético forestal impulsado por el INTA en Misiones se consolida como una herramienta estratégica que ya muestra resultados concretos en el campo.

Desde la investigación hasta el vivero, este proceso permite obtener semillas mejoradas que luego se transforman en plantines destinados a nuevas forestaciones en toda la región.

La calidad de una plantación comienza a definirse desde su origen. La combinación de genética adecuada, plantines de calidad y buenas prácticas de manejo resulta determinante para alcanzar mayores rendimientos.

En este esquema, los viveros forestales cumplen un rol fundamental entre la investigación científica y los productores.

Un ejemplo representativo es el vivero Arco Iris, ubicado en Puerto Esperanza, que desde hace décadas trabaja en la producción de plantines forestales. “Nuestro vínculo con el INTA lleva más de 25 años. Los materiales mejorados tienen una ganancia interesante en producción”, señaló su propietario, Luis Kutz.

Actualmente, en este vivero se producen principalmente plantines de Pinus taeda, que luego son implantados por productores de Misiones y otras provincias de la región, consolidando un circuito productivo que integra conocimiento, tecnología y territorio.

Más de 30 años de investigación aplicada

Este avance se sustenta en más de tres décadas de trabajo del INTA Montecarlo en programas de mejoramiento genético de pinos. “El objetivo es identificar y multiplicar árboles superiores que permitan mejorar la productividad y la calidad de las plantaciones”, explicó el investigador Cristian Rotundo.

Los resultados alcanzados reflejan el impacto de este desarrollo científico en términos productivos.

Según datos del organismo, se registran incrementos de hasta un 24% en volumen para Pinus taeda respecto de materiales del mismo origen, hasta un 25% en Pinus elliottii frente a semillas de los primeros huertos, y hasta un 48% en pino híbrido en comparación con materiales de generaciones anteriores (F2).

Una decisión estratégica de largo plazo

En el sector forestal, la elección del material genético no es un aspecto menor. A diferencia de otros cultivos, los pinos tienen ciclos productivos que van de 15 a 25 años, por lo que iniciar la plantación con semillas de alta calidad genética resulta fundamental para asegurar mayor volumen, mejor calidad de madera y mayor rentabilidad a futuro.

En este contexto, la articulación entre el INTA y los viveros forestales permite que la innovación llegue de manera efectiva al territorio, impactando cada año en miles de hectáreas forestadas.

De esta manera, la genética mejorada no solo incrementa la productividad, sino que también fortalece la competitividad de toda la cadena foresto-industrial en Misiones, una de las principales regiones forestales del país.

Artículos relacionados