La Cooperativa de Agua, Energía y Servicios Comunitarios de Dos de Mayo denunció ante el Ministerio de Ecología y Municipalidad un grave desmonte ilegal en la Reserva Natural Alejandro Orloff, que ha deforestado más del 50% de sus bosques. La tala pone en riesgo el ecosistema y el abastecimiento energético a futuro para la comunidad, un legado histórico en el complejo hidroeléctrico conocido por represas «Los Saltitos». A pesar de las denuncias, la deforestación continúa.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
Fotos: Gentileza San Vicente Informa
MISIONES (14/8/2025).- En una denuncia ambiental de alto impacto trascendió este miércoles: la Reserva Natural de Usos Múltiples “Alejandro Orloff” en Dos de Mayo, conocida popularmente como “Los Saltitos”, está siendo víctima de un desmonte ilegal que ha afectado a más del 50% de sus bosques nativos, según imágenes logradas a través de un drone.
Así lo denunció la Cooperativa de Agua, Energía y otros Servicios Comunitarios de la localidad, que administra el complejo hidroeléctrico de la reserva, lanzó una alerta a las autoridades ante el riesgo que implica para el suministro de energía en el futuro, según publicó el medio local San Vicente Informa.
La reserva, que se extiende sobre unas 409 hectáreas, es un patrimonio ambiental e histórico del municipio. Su valor radica en que alberga el complejo hidroeléctrico de las represas Saltito I, Saltito II y Saltito 0, pioneras en la provincia. Estas represas, construidas gracias al legado del precursor Alejandro Orloff, son la principal fuente de abastecimiento de agua para las presas.
La advertencia, remitida por nota el 5 de agosto al intendente Ricardo Weber y al Concejo Deliberante de Dos de Mayo, asegura que imágenes captadas por drones muestran un «avance progresivo y alarmante» de la deforestación.
Según el presidente de la cooperativa, Ángel Kuzuka, a pesar de las repetidas denuncias a la Policía, Policía Ambiental y al Ministerio de Ecología, la tala ilegal no ha cesado. «Buscamos frenar la tala y poner en marcha un plan de control y recuperación del área», subrayó Kuzuka.
La construcción del complejo hidroeléctrico tiene una historia de más de medio siglo. Impulsado por Alejandro Orloff, el proyecto original de dos centrales hidroeléctricas fue retomado por la cooperativa y financiado por la Secretaría de Energía de la Nación en 1970. Las represas Saltito I y Saltito II se pusieron en marcha en 1977 y 1980 respectivamente, seguidas por el dique de compensación Saltito Cero. El complejo, con un potencial de generación de 1 Mwh, representó una inversión estratégica para la comunidad.
La Cooperativa de Agua, Energía y Servicios Comunitarios de Dos de Mayo reclama la intervención urgente de las autoridades municipales y provinciales para detener la deforestación y garantizar la preservación del ecosistema, un legado vital para la comunidad.
Según la cooperativa de agua, pese a reiteradas denuncias ante la Policía Ambiental y al Ministerio de Ecología, la actividad no ha cesado. “Buscamos frenar la tala y poner en marcha un plan de control y recuperación del área”, subrayó el presidente de la entidad, Ángel Kuzuka.

Un área protegida por ley bajo amenaza
La reserva fue creada por la Ley XVI N.º 54 (antes Ley 3447) sancionada el 9 de octubre de 1997, que la integró al sistema provincial de Áreas Naturales Protegidas bajo el régimen de la Ley 2932.
Esta norma no solo reconoce el valor ecológico del lugar, sino que también exige planes de manejo y conservación.
Sin embargo, la denuncia de la cooperativa pone en tela de juicio el cumplimiento efectivo de las leyes ambientales y reabre el debate sobre la vigilancia y protección de estas áreas frente a la actividad ilegal en la región.
El complejo hidroeléctrico, que está próximo a cumplir 50 años de funcionamiento, no es solo un patrimonio técnico, sino que también un ejemplo de gestión sostenible.
La cooperativa ha desarrollado un emprendimiento recreativo y comercial que incluye el cultivo de peces como pacú y surubí en jaulas flotantes, aprovechando los recursos sin dañar el ambiente.
El área natural junto al complejo hidroeléctrico sirve como modelo para la gestión de agua segura en zonas rurales, que ahora está en riesgo por el avance del desmonte ilegal.
La Cooperativa de Agua y Energía Eléctrica sostiene que las centrales Saltito I y II, próximas a cumplir 50 años de funcionamiento, constituyen un patrimonio técnico, social y ambiental único.





