Según datos publicados por el estudio SSI de Sustentabilidad (1000 casos total nacional – julio 2022) de la firma Kantar, un 53% de las mujeres dejó de comprar ciertas marcas por su impacto en la sociedad y en el medio ambiente.
Buenos Aires, octubre 2024 – En vísperas del Día de la Madre, una nueva tendencia se impone: los regalos sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. Según el estudio de Sustentabilidad SSI realizado por la firma Kantar, el 53% de las mujeres argentinas ha dejado de comprar marcas que impactan negativamente en la sociedad y el medio ambiente, destacándose como principales promotoras del consumo responsable.
Este creciente interés por productos sustentables se refleja en la elección de marcas comprometidas con el medio ambiente, como Wandergreen, la primera firma argentina de mochilas y accesorios fabricados con papel kraft tratado, un material innovador que es resistente, lavable, vegano y reciclable.

El auge de los regalos sustentables
Para este Día de la Madre, Wandergreen ofrece cuatro productos estrella que combinan funcionalidad, estilo y sostenibilidad. La Mochila Iruya, un modelo versátil que funciona como mochila y cartera, es ideal para quienes buscan un accesorio moderno y práctico, con espacio para una laptop de hasta 14″.
Otra opción es la Matera Esmeralda, pensada para llevar el mate a todas partes. Liviana, lavable y práctica, su precio es de $95.000. También destaca la Bandolera Río de Janeiro, perfecta para llevar los básicos del día a día, con un precio de $59.000, y el Porta Celular Ámsterdam, una opción compacta y funcional.
Todos los productos de Wandergreen son cruelty-free y cuentan con certificación FSC de forestación sustentable, reafirmando su compromiso con el planeta.

Un propósito con impacto social y ambiental
Wandergreen no solo apuesta por productos sostenibles, sino que tiene un doble propósito: por cada mochila vendida, la marca dona un árbol para reforestar la Patagonia en colaboración con ONGs locales.
Además, promueve la inclusión socio-laboral de personas con discapacidad, empleando a miembros de la Fundación IDEL en el proceso de control de calidad de sus productos.



