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Un informe del organismo sostiene que se avanzó, pero reclamó mejoras en las condiciones. La Argentina redujo este año a la mitad los trámites burocráticos para abrir una empresa. El trabajo indica que los acreedores y deudores en América latina tienen la protección legal más débil del mundo.
Fuente: Diario La Nación
WASHINGTON(9/9/2004).– La Argentina redujo este año a la mitad los pasos burocráticos para que se pueda abrir una empresa, un avance sustancial para mejorar el clima de inversiones después de la crisis económica, a pesar de que el sistema de regulación laboral es aún muy rígido, señala un informe del Banco Mundial. El trabajo, que mide los avances en 145 países para crear mejores condiciones para los negocios, destaca que el tiempo para registrar una propiedad en la Argentina está por encima del promedio en América latina y que su costo es más alto que el de los demás países de la región. Para abrir un negocio en la Argentina se deben completar 15 trámites burocráticos en 32 días, frente a los 68 que hacían falta el año pasado, según el informe «Haciendo negocios: eliminando obstáculos para el crecimiento», elaborado por el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional, el ente financiero para el sector privado del organismo multilateral. En Brasil, el promedio de días necesarios para habilitar una empresa es de 152, mientras que en Chile es de sólo 28. Este último es el único país de América latina que figura dentro del 25% de las naciones del mundo en las que es más fácil hacer negocios. El promedio para lanzar una nueva empresa en América latina es de 70 días, mientras que en los países ricos que integran la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) es de 25. En términos relativos es menos costoso abrir un negocio en los países ricos que integran la OCDE que en la Argentina o en el resto de América latina. En la Argentina, el promedio es del 15,7% del ingreso per cápita (573 dólares), mientras que en América latina es del 60,4% del ingreso per cápita de la región (US$ 1797) y del 8% en los países de la OCDE (2061 dólares). Rigidez laboral Para la contratación y el despido de trabajadores, el informe del Banco Mundial destaca que la Argentina tiene un índice alto de rigidez frente al promedio en la región y a los países más desarrollados. En lo que respecta a la contratación de nuevo personal, la Argentina está por debajo de la media (un índice de 44 sobre 100), mientras que en los costos de despido duplica a los países ricos y es muy superior al promedio de la región. En ese caso, el costo de despido en la Argentina medido en semanas de salarios que se les deben pagar a los trabajadores es de 94, frente a 70,8 de América latina y a 40,4 de los países de la OCDE. Los costos de despido, dijo el Banco Mundial, son calculados sobre la base del número de semanas que se deben liquidar, notificación y penalidades. Cerrar una empresa por quiebra en la Argentina demanda un promedio de dos años y ocho meses. Cuando el Banco Mundial mide la eficiencia de una quiebra (en centavos de dólar que recuperan los acreedores de la firma quebrada), la Argentina queda muy atrás. Esa tasa en nuestro país es de 23,5 centavos por dólar, frente a la de 26,6 centavos en América latina y de 72,1 centavos en los países más ricos y desarrollados. Además, la Argentina tiene un bajo índice de acceso al crédito y un costo alto para obtener una garantía, mientras que supera al promedio de los países de la región e incluso a los desarrollados en cuanto a la información sobre créditos y a su acceso por parte del público. Indice de transparencia En cuanto a la protección de inversores, el informe destacó que el índice de transparencia sobre la propiedad de las compañías, auditorías e información financiera de las empresas es muy alto, con 5 puntos sobre 7, que es el óptimo. Del informe se desprende que la Argentina está ubicada en el puesto 58 entre los países del mundo y seis en la región que modificaron su sistema de regulación de la actividad empresarial y reforzaron los derechos de protección de la propiedad en el último año. El organismo indicó que los acreedores y deudores en América latina enfrentan la protección legal más débil frente a las demás regiones del mundo y cuentan con el sistema de resolución de disputas comerciales más ineficiente del mundo. «Los países pobres que necesitan imperiosamente nuevas empresas y trabajos corren el riesgo de rezagarse aún más respecto de los países ricos, que están simplificando las regulaciones y haciendo su ambiente para las inversiones más favorable para los negocios», dijo Michael Klein, vicepresidente para el desarrollo del sector privado del Banco Mundial y la CFI. Por Jorge Rosales Corresponsal en Estados Unidos




