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Reclamo laboral de motosierristas deriva en fuerte puja gremial por sumar afiliados

El conflicto se nacionalizó tras la intervención de la CTA y el Ministerio de Trabajo

Ante el reclamo de unos 200 motosierristas a distintas empresas de servicios forestales del norte de Misiones, por mejoras en su condición laboral, la empresa Alto Paraná SA intervino buscando acercar a las partes para la solución del conflicto, coincidiendo en que el reclamo de los trabajadores «es genuino». Desde el gremio papelero reconocen que dicha gestión «fue positiva y que hasta el momento dio una buena respuesta, pero ahora plantean que es UATRE el sindicato al que debieran afiliarse los motosierristas, y la gente no quiere este gremio». Será en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación donde se determinará si cabe modificar dicho encuadre.

Por Patricia Escobar

negrita/Posadas y Puerto Esperanza.-/negrita (7/8/2006).- La medida de fuerza de los motosierristas, que involucran a cuatro empresas contratistas –de un grupo de empresas de servicios- proveedoras de Alto Paraná SA, pasó a ser una lucha gremial del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de Celulosa, Papel, y Cartón del Alto Paraná (SOEP), que intenta imponer fuera del marco legal correspondiente su representación gremial. Se da así una lucha por la captación de afiliados, que al igual que en otras partes del país, se monta sobre genuinos reclamos para favorecer el interés de determinados sindicatos, como en su momento lo hizo el gremio de camioneros de Hugo Moyano bloqueando supermercados para absorver afiliados del gremio de la alimentación. Pero será en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación donde se determinará si cabe modificar dicho encuadre, dado que no es una decisión que de hecho puedan tomar las empresas o los trabajadores, tampoco otros sindicatos, ni las autoridades laborales provinciales; pero mucho menos puede ser impuesto como resultado de medidas de fuerza como en este caso, donde incluso por orden judicial llegó a intervenir la fuerza policial para disolver un bloqueo realizado en el acceso a la planta industrial de APSA en Puerto Esperanza. El conflicto comenzó el pasado lunes 24 de julio, los trabajadores cumplirán hoy 15 días con las medidas de fuerza con paro y movilización sobre la Ruta Nacional 12 o frente al acceso de la planta, trasladándose desde Puerto Esperanza a Wanda, mientras esperaban una respuesta a sus reclamos con el cese de sus actividades. Pero como están las cosas, recién una vez resuelta la disputa gremial se podrá avanzar en la cuestión de fondo, el reclamo de los motosierristas a las contratistas para mejorar sus condiciones laborales durante las operaciones forestales. El reclamo involucraría a alrededor de 200 motosierristas registrados en la actividad de cosecha forestal de cuatro empresas proveedoras de Servicios Forestales (Walterio Kudsht, Aruba SRL, H.F. de Héctor Fleitas, y Román Romero). negrita/La mediación de APSA/negrita Tras los cortes organizados por los sindicalistas, las autoridades laborales provinciales realizaron dos intentos de conciliación para llegar a un acuerdo entre los trabajadores y sus empleadores, uno en Wanda y otro en Eldorado, que permitían dar respuesta a los reclamos de los motosierristas, pero dicho acuerdo no se puedo implementar debido a que los delegados de los trabajadores y el propio SOEP quisieron imponer su representación gremial fuera del marco legal correspondiente. Por ley esto no puede ser definido por los empleadores, ni por los trabajadores, ni por la autoridad laboral provincial, sino por el Ministerio de Trabajo de la Nación. Ante la situación planteada, la empresa Alto Paraná decidió intervenir y ofreció días atrás a los motosierristas un encuentro directo para profundizar sobre cada uno de los reclamos, buscar soluciones a los mismos con sus empleadores y oficiar de garante del cumplimiento de los acuerdos que se establezcan, disponiendo además de una estructura de control que asegure la transparencia y trato justo a los trabajadores, y un canal de comunicación directo y formal donde pudieran gestionar sus preocupaciones, dado que entendieron que se trataban de “reclamos genuinos”. Tras el encuentro, del cual participaron diez delegados representantes de los trabajadores, se mostraron satisfechos con los resultados obtenidos, donde incluso valoraron ante los medios de comunicación de la zona “la apertura y predisposición de APSA para dar una solución a las demandas”. Sin embargo, al día siguiente y tras el arribo a la provincia del secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Víctor De Gennaro, decidieron en forma unilateral suspender la mesa de diálogo exigiendo que sin la representación gremial del SOEP no habría acuerdo posible, y esto desencadenó posteriormente la intervención de delegados del Ministerio de Trabajo de la Nación, convirtiéndose el conflicto laboral en una disputa gremial. De Gennaro – que logró romper el diálogo -, señaló a la empresa líder en la fabricación de pasta celulósica como “responsable solidaria” de la situación de los trabajadores y consideró de “inadmisible que una empresa de este nivel permita la explotación y precariedad laboral de estos trabajadores”. Por otra parte, cuestionó el rol de las empresas contratistas en el país, “se utiliza este tipo de empresas para negrear y trasladar los costos laborales de los trabajadores. Lo lamentable de este conflicto, es que de 400 trabajadores que quisieron organizarse en el sindicato de Papeleros, se afiliaron 315 (lo que muestra la rebelión de los motosierristas), pero ahora no quieren ser recibidos por parte de la empresa”, denunció. Cabe aclarar que las relaciones de trabajo de la actividad rural, como se encuadra la actividad de los motosierristas, se regulan por una legislación especial referida al trabajo Rural (Ley 22.248), y no se aplica a la misma las normativas de la legislación laboral común. Por lo tanto, la representación gremial de los trabajadores rurales recae en el sindicato de la actividad rural (que debería ser UATRE) reconocido por la legislación y el Ministerio de Trabajo de la Nación. Según la información a la que accedió este medio, “el SOEP conoce los canales administrativos-legales para disputar una representación de otra actividad. Sin embargo, presionó y participó activamente junto a un grupo de trabajadores rurales para imponer por la fuerza su representación gremial». negrita/La posición del gremio/negrita El secretario general del Sindicato de Papeleros y Cartón del Alto Paraná, Lorenzo Barrientos; y el secretario de Actas, Héctor Careaga, explicaron a la prensa que las negociaciones “están en un compás de espera, dado que el viernes no se presentaron a la reunión convocada por los delegados de Trabajo de la Nación los representantes de las empresas contratistas”, confirmaron. “El reclamo de los trabajadores es por las condiciones laborales en la que desempeñan su tarea, por cuestiones salariales (SAC, feriados, horas extras, riesgo de trabajo, enfermedades, entre otros beneficios sociales) y también por maltrato de los encargados que responden a la patronal. Se trata de 350 motosierristas que no tenían representación gremial y decidieron afiliarse al sindicato para defender sus derechos. El punto de discusión ahora es la representación gremial y esto es lo que deberá determinar el Ministerio de Trabajo, si estos operarios desempeñan una actividad con destino industrial o rural, pero según nos adelantaron los funcionarios hay posibilidades de que se encuadren bajo nuestro sindicato porque aportan la materia prima a la industria de celulosa”, sostuvo Careaga en diálogo con ArgentinaForestal.com. Según el gremialista, las informalidad laboral que enfrentaban estos trabajadores “eran de todo tipo, no se les pagaba aguinaldo, no tenían beneficios laborales, hay varias irregularidades. Plantean que de los 800 pesos de sueldo, las contratistas les descuentan alrededor de 500 pesos entre las cuotas por la compra de la motosierra, la ropa de seguridad, los zapatos e insumo, por lo tanto terminan cobrando entre 200 a 300 pesos, lo que es realmente una explotación. Nosotros solo exigimos que se cumpla con las leyes laborales, se regularice la situación de los motosierristas y se les brinde todo lo que corresponde en materia de Seguridad e Higiene”. Pero además del reclamo por los derechos del trabajador, desde el Sindicato piden que “no presionen a los trabajadores por afiliarse al gremio de Papeleros, los contratistas amenazaron públicamente con despedir a todos aquellos que decidan afiliarse, y eso es discriminación. Nosotros somos el respaldo que los trabajadores necesitan para que se cumplan los acuerdos que asuman las contratistas”, afirmó. En relación a la intervención de Alto Paraná SA para la solución del conflicto, Careaga reconoció que “fue positiva y que hasta el momento dio una buena respuesta, pero ahora plantean que es UATRE el sindicato al que debieran afiliarse los motosierristas, y la gente no quiere este gremio. De todas maneras, esta discusión la vamos a negociar en el ámbito del Ministerio de Trabajo de la Nación”. Mientras tanto, las medidas de fuerzas organizadas por el Sindicato de los Papeleros no se suspenden, continuarán con el cese de actividades, con marchas pacíficas, movilizaciones y paro de actividades hasta que obtengan una respuesta positiva a sus reclamos. De esta manera, se evidencia que se anteponen distintos intereses sindicales a las verdaderas aspiraciones de los trabajadores motosierristas, que tienen necesidades de mejoras laborales de fondo, y que por medio del diálogo tienen una oportunidad para alcanzar las soluciones a los reclamos planteados ante sus empleadores, ya que fueron admitidos como «genuinos» y ya están disponibles los canales para dar respuestas a sus planteos ante la mediación de Alto Paraná entre sus contratistas, dado que le requerirán cambios en las operaciones forestales, con mejores prácticas y un fuerte compromiso social con este segmento de la actividad, por medio de un programa interno que se implementará con metas de corto, mediano y largo plazo. subtitulo/Ausencia de UATRE/subtitulo La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) sería el gremio que por ley corresponde representar a los motosierristas de las contratistas de Alto Paraná SA, pero sin embargo hasta el momento no tuvieron participación en el conflicto. Carlos Cardozo era el secretario general del gremio en Misiones, pero desde hace un año se encuentra con licencia médica en sus funciones y en la actualidad lo reemplaza Florencio Sena, quien era delegado de UATRE en la Zona Norte y ahora cumple el rol de secretario normalizador. En diálogo con ArgentinaForestal.com, Cardozo recordó que «existe un antecedente de este conflicto, hace unos cuatro años atrás el Sindicato de Papeleros quiso absorber esta gente, y los contratistas habían desechado esta posibilidad por la ley 22.248 que determinaba que el trabajo del motosierrista era de jurisdicción de UATRE el encuadre sindical. En aquella oportunidad, se firmó un acuerdo en el Ministerio de Gobierno de la provincia, con las contratistas de Alto Paraná SA para que UATRE regulara a los trabajadores. Hasta ese momento esta actividad era informal, estaban todos en negro». Para el sindicalista, no caben dudas de que «el encuadre de la actividad del motosierrista debe ser rural, incluso en aquella oportunidad acordamos que corresponden todas las actividades de campo hasta el stock de planchada, después sí puede ser que se discuta si corresponde a un sindicato industrial, pero incluso nosotros participamos de paritarias para retomar las condiciones generales y una tabla salarial. Es importante que se toque el tema, porque son trabajadores que necesitan protección y reconozco que el delegado normalizador hasta ahora no estuvo participando del conflicto, por eso los motosierristas no admiten la participación de Sena, no hizo nada por ellos. Por otra parte, en este conflicto hay un tema político de fondo con la intervención de la CTA”, opinó Cardozo. subtitulo/Diputados piden solución al conflicto/subtitulo Por unanimidad y el apoyo de todos los bloques del cuerpo legislativo de la Cámara de Representantes de Misiones, se decidió el pasado jueves tratar sobre tablas el proyecto de Comunicación del diputado Erico Álvarez para que se arbitre los medios necesarios a fin al conflicto laboral suscitado entre los trabajadores motosierristas. La iniciativa solicita al Poder Ejecutivo Provincial, a través de la Subsecretaría de Trabajo y Empleo de la Provincia, que «arbitre los medios necesarios a los fines de investigar y promover la conciliación, concentración y solución del conflicto laboral suscitado entre los trabajadores motosierristas afiliados al sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de Celulosa Papel y cartón del Alto Paraná y las distintas empresas que tercerizan servicios para la firma Alto Paraná SA».

Por Patricia Escobar

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