| 22 de mayo, Día Internacional de la Diversidad Biológica |
A nivel mundial, la diversidad biológica está disminuyendo a niveles alarmantes. Las principales causas de pérdida de biodiversidad se deben a un acelerado avance en la destrucción del hábitat, principalmente por la expansión de las fronteras agropecuarias y la pobreza extrema; la sobreexplotación de los recursos; el cambio climático y la contaminación; y el cambio global. La Convención sobre la Diversidad Biológica (Convenio de Biodiversidad) es el primer tratado internacional que atiende las amenazas sobre la biodiversidad mundial en todos los niveles.
Por Patricia Escobar
ARGENTINA (22/5/2006).- La diversidad biológica o biodiversidad es base para la vida, dado que representa la variedad de la vida en la tierra: genes, especies, ecosistemas. Los servicios que extraemos de los ecosistemas, como el agua potable, los alimentos, combustibles y fibras, medicinas, y el control del clima, no existirían sin la diversidad biológica. Actualmente esta biodiversidad esta disminuyendo a niveles alarmantes. En la actualidad hay 25 “hotspots” en el mundo, que serían los denominados “puntos calientes” en el planeta tierra por la alta concentración de diversidad que tienen, y que a la vez, actualmente sufren alarmantes pérdidas de hábitat. Se estima que el 44% de todas las especies de plantas vasculares y 35% de las especies de vertebrados están confinados en los 25 hotspots que comprenden únicamente el 1,4% de la superficie sobre la tierra. Las principales causas de pérdida de biodiversidad son: -la destrucción del hábitat (principalmente por la expansión de las fronteras agropecuarias y por la pobreza extrema) -la sobreexplotación de los recursos (con fines económicos) -el cambio climático y el cambio global -la contaminación Ante este escenario, la Organización de las Naciones Unidas designó como “Día Internacional de la Diversidad Biológica” el 22 de mayo, con el objeto de aumentar la comprensión y la conciencia sobre los temas relacionados con esta problemática. En diciembre de 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas instituyó la fecha para conmemorar el día de adopción del texto del Convenio sobre la Diversidad Biológica, realizado en el año 1992. Los tres objetivos del Convenio son: la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos. En Argentina, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación tiene el departamento de Coordinación de Conservación de la Biodiversidad que se ocupa de la implementación de las obligaciones del Convenio en el ámbito nacional. negrita/Convención sobre la Diversidad Biológica/negrita La Convención sobre la Diversidad Biológica (llamada comúnmente CBD o Convenio de Biodiversidad) es el primer tratado internacional que atiende las amenazas sobre la biodiversidad mundial en todos los niveles. Fue presentada en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992 y ratificada por 185 países. Entro en vigor el 29 de diciembre de 1993. “La Convención representa un compromiso de las naciones del mundo para conservar la biodiversidad, usar los recursos biológicos sustentablemente y compartir los beneficios que se derivan del uso de los recursos genéticos en forma justa y equitativa”, sostuvo la ing. Eibl. La Republica Argentina es uno de los países miembros de la Convención de la Biodiversidad, y participa de las Conferencias de las Partes, con la Ley nacional Nº24.375, y para la provincia de Misiones con la ley provincial Nº3337 y decreto reglamentario Nº474. “En el presente hay un fuerte apoyo de los países desarrollados para que se desacelere la pérdida de la diversidad. Sabemos que hay especies que se están extinguiendo en forma acelerada. Pero también hay que entender que la extinción de las especies es un fenómeno natural, por evolución de la naturaleza las especies se van perdiendo, pero eso sería parte del ecosistema, como una evolución de las especies. Ahora, lo que no pude ocurrir es que se extingan especies por la influencia del hombre”, explicó la ing. Beatriz Eibl, investigadora de la FCF UNAM. Para ello, los especialistas destacan la necesidad de trabajar en la identificación sobre las especies amenazadas, aquellas que están en un grado de vulnerabilidad, que son los criterios que establece la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN) que tiene sus listas rojas, donde cada uno de los países miembros participan de estas listas y figuran las especies que están en peligro”. ¿Como ayudan las listas rojas de la UICN para la conservación de la biodiversidad?: se instrumenta un sistema que brinda una estructura para la clasificación de las especies según su riesgo de extinción. Se utilizan para ellos categorías y criterios de las especies amenazadas: extinto; extinto en silvestre; peligro crítico; peligro; vulnerable; casi amenazado; preocupación menor; datos insuficientes; no evaluado. “En Misiones, por ejemplo, tenemos el Tamanduá bandera que está en peligro de extinción. Si de peligro pasa a ser extinción, es un problema. La extinción es una vez y para siempre”, marcó Eibl. “La estrategia es lograr que si una especie se extingue en el salvaje -en su lugar de origen- y si algún jardín botánico tiene esta especie, se estudiará como se multiplica, propaga, o reproduce e introduce nuevamente a la especie en su ambiente natural”, explicó. “Hay preocupación mundial por este tema, y es un trabajo que demanda mucho dinero. Pero hay fondos por parte de los países desarrollados y hay un beneficio mutuo de contribución de países que tienen dinero pero no tiene diversidad”, agregó la ingeniera. Ante este escenario global, Argentina esta en una situación muy favorable. Y desde la Facultad de Ciencias Forestales de la UNAM los profesionales están muy bien posicionados. “Tenemos todas las estrategias en un mismo sitio (biotecnología, banco de semillas, jardín botánico, etcétera), y los recursos humanos que se necesitan. Nos falta un poquito de dinero para poner esto en marcha y que sea un beneficio mutuo para la gente que trabaja en conservación”. “Si no se conserva y utilizan los recursos naturales de manera sustentable, se perpetuarán formas de crecimiento injustas e insostenibles, aumentará la pobreza, surgirán enfermedades nuevas o más peligrosas, seguirán desapareciendo especies y, en definitiva, tendremos un mundo cada vez más degradado y menos saludable para la población”, advirtió Eibl. Las Estrategias para la Conservación de la Biodiversidad establecen por medio de la Convención de la Diversidad Biológica (CBD), un marco estratégico para que los países trabajen por la preocupación por la extinción de las especies. Entre los “puntos calientes” marcados hoy a nivel mundial, se encuentra Argentina, con la eco-región del Bosque Atlántico de la Selva Paranaense, uno de los pocos reductos mundiales en condiciones únicas de biodiversidad y con un gran porcentaje de especies endémicas. Su distribución total abarca desde el nordeste de brasil, hasta el estado de Río Grande do Sul en el Sur, entra a Argentina por la provincia de Misiones, donde ocupa gran parte de su superficie, e incluye una buena parte del Paraguay oriental. “En esta región existen especies únicas en el mundo, por ello, si desaparece el Bosque Atlántico, la pérdida global es enorme”, recordó la especialista. negrita/El mayor capital en biodiversidad del país se encuentra en Misiones/negrita Misiones es la provincia con mayor diversidad biológica del país, formando parte del bioma selva atlántica interior. En su territorio se hallan más de 3000 especies de plantas vasculares (29% del total de la Argentina) y 1.125 de vertebrados, 274 especies de peces, 67 de anfibios, 114 reptiles, 546 de aves y 124 de mamíferos, siendo aproximadamente el 50% de todas las especies y subespecies de vertebrados de país. Esta biodiversidad representa el mayor capital natural de la provincia cuya conservación se plantea como una política de estado para uso de nuestra generación y las venideras. negrita/El yaguareté en el libro rojo/negrita El yaguareté, la especie más emblemática de la selva misionera, está en serio peligro de extinción. Las causas: entre las principales, la pérdida de hábitat, por la conversión de la selva en zonas de cultivos y la falta de presas disponibles para que el felino pueda alimentarse. Así lo aseguran los últimos estudios dados a conocer por investigadores de la Fundación Vida Silvestre (FVS), que se desarrolla hace más de tres años en forma conjunta con otras instituciones como la CONICET y la empresa ESSO y refleja el retroceso que está sufriendo la población de yaguareté en la Selva Paranaense. “La densidad estimada para la población de yaguareté en la Selva Paranaense, incluyendo el lado brasilero, es entre cinco y seis veces menor que la encontrada a principios de los 90 en un estudio similar dirigido por el investigador brasilero Peter Crashaw”, sostiene Mario Di Bitetti, coordinador del proyecto. Es decir que población sería menor a los 100 yaguaretés en todo el Corredor Verde de Selva Paranaense, incluyendo en este bloque al Parque Nacional do Iguazú en Brasil. Pero no es la única especie. También existen otras que, al igual que el legendario felino, han pasado a formar parte de Libro Rojo, un compilado de la Sociedad Argentina de Estudio de Mamíferos (SAREM) donde aparecen los animales que están en estado crítico de extinción, como por ejemplo, el Lobo Gargantilla, el Mono aullador rojo, el Lobito de río y Oso hormiguero, entre otros. negrita/Animales en peligro de extinción/negrita – Aarpía (Arpia harpija) – Águila Viuda o Patera (Spizastur melanoleucus) – Águila Calzada Barreada (Spizaetus ornatus) – Águila Monera (Morphnus guianensis) – Pato Serrucho (Mergus octosetaceus) – Yacutinga o Pava de Monte (Aburria jacutinga) – Macuco (Tinamus soitarius) – Guacamayo Rojo (Ara chloptera) – Papo Rosa o Loro Pecho Vinoso (Amazona vinacea) – Chorao (Amazona pretrei) – Maracaná Cara Afeitada (Ara maracana) Aves – Harpía (Harpia harpija) – Águila Viuda o Patera (Spizastur melanoleucus) – Águila Calzada Barreada (Spizaetus ornatus) – Águila Monera (Morphnus guianensis) – Pato Serrucho (Mergus octosetaceus) – Yacutinga o Pava de Monte (Aburria jacutinga) – Macuco (Tinamus soitarius) – Guacamayo Rojo (Ara chloptera) – Papo Rosa o Loro Pecho Vinoso (Amazona vinacea) – Chorao (Amazona pretrei) – Maracaná Cara Afeitada (Ara maracana) – Perro vinagre o Zorro Pitoco (Speothos venaticus) – Gato Onza (Felis pardalis) – Tatú Carreta (Priodontes giganteus) – Aguará Guazú o Lobo de Crin (Chrysocyon brachyurus) – Carayá o Aullador Rojo (Alouata guariba) – Venado de las Pampas (Ozotoceros bezoarticus) – Lobito de Río (Lontra longicaudis) – Comadreja de Agua o Cuica (Chironectes mininus) – Ciervo de los Pantanos (Blastocerus dichotomus) – Yaguareté o Tigre (Leo onca) – Oso Hormiguero o Tamanduá (Mmyrmecophaga tridáctila) – Comadreja Lanosa (Caluromys lanatus) – Tatú Cementerio o Rabo Molle (Cabassus tatouay) – Gato Moro o Yaguarundí (Felis Yaguaroundi) – Tirica Nariz Rosada (Felis tigrina) -Tirica Nariz Oscura (Felis wiedii) -Lobo Gargantilla (Pteronura brasiliensis) – Yacaré Overo o Ñato (Caimán latirostris)


