| La joven fue elegida por Greenpeace para realizar la protesta ecologista |
Los líderes de la cumbre quedaron boquiabiertos cuando irrumpió con un impactante bikini de lentejuelas para protestar por la construcción de las plantas de celulosa. «Basta de papeleras contaminantes», rezaba el cartel de la organización ecologista Greenpeace que la joven logró mostrar durante unos instantes ante la mirada entre sorprendida y divertida de presidentes, fotógrafos, periodistas y miembros de la seguridad.
Viena (12/5/2006)- La reina del Carnaval de Gualeguaychú (Argentina) dejó hoy boquiabiertos a los líderes de la cumbre de Viena al irrumpir en plena foto de familia con un impactante bikini de lentejuelas para protestar por la construcción de dos papeleras europeas en Uruguay. «Basta de papeleras contaminantes», rezaba el cartel de la organización ecologista Greenpeace que la joven logró mostrar durante unos instantes ante la mirada entre sorprendida y divertida de presidentes, fotógrafos, periodistas y miembros de la seguridad. La joven elegida por Greenpeace para realizar la protesta ecologista es nada menos que la reina del Carnaval de Gualeguaychú, Evangelina Carrozo, una belleza morena argentina que logró colarse entre la tarima donde se encontraban los jefes de Estado y de gobierno y el lugar reservado para los fotógrafos acreditados. Atrevida, caminó unos metros cartel en alto hacia el estrado donde se encontraban los presidentes posando para la foto. «Soy de Argentina. No queremos eso», dijo Carrozo a los periodistas, después de que un miembro de la seguridad la tomara por la cintura y la alejara del centro de la foto. Carrozo, ataviada con un traje de baño de lentejuelas de color violeta y botas altas negras, explicó que iba vestida con «la ropa típica del carnaval de Gualeguaychú». El cartel que mostraba estaba firmado por Greenpeace con las banderas argentina y uruguaya en español e inglés. Explicó que logró filtrarse gracias a una acreditación de prensa que le tramitó la organización de defensa del medio ambiente, en la que milita. «Fue todo muy rápido: en el momento en que los presidentes se ubicaron (para la foto), éste fue el momento en que salté, y por suerte pude lograr lo que queríamos lograr», relató. El objetivo de Greenpeace es «una solución para esto urgente»: «Queremos un acuerdo entre los presidentes y que lleguemos a lograr un plan de producción limpia para la industria del papel en toda la región», reclamó. Argentina y Uruguay se encuentran enfrentados desde hace meses por los posibles efectos contaminantes que acarrearía la construcción de dos plantas de celulosa en la localidad uruguaya de Fray Bentos, 300 km al noroeste de Montevideo y a orillas del río Uruguay, que comparten ambos países. El mayor foco de protesta argentina lo encabezan precisamente los habitantes de Gualeguaychú, ciudad ubicada del otro lado del río Uruguay, justo frente a Fray Bentos, que incluso cortaron puentes que unen a ambos países. La finlandesa Botnia y la española Ence «tienen mucha responsabilidad en lo que está ocurriendo entre países que han sido tradicionalmente hermanos», lamentó Evangelina Carrozo. «Les pedimos que colaboren: Botnia por ejemplo no ha accedido al pedido de dos presidentes de detener sus obras por 90 días», deploró. «Nosotros pedimos que las papeleras paren la construcción, que hagan un cambio de teconología que permita que no se contamine el río Uruguay», dijo por su parte la argentina Paula Brufman, coordinadora contra la campaña contra la contaminación de Greenpeace. El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, se reunía al margen de la cumbre eurolatinoamericana de Viena con varios líderes, entre ellos el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el alto representante de Política Exterior de la UE, Javier Solana, que ofreció la ayuda europea en el conflicto por las papeleras, y con el español José Luis Rodríguez Zapatero. El argentino Néstor Kirchner también se reunirá con Solana, Annan y Zapatero. AFP




