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Argentina y Brasil suavizaron sus diferencias y el bloque económico tiene como nuevos socios a México y Venezuela

Fuerte llamado a la unidad en el cierre de la Cumbre del Mercosur

Fuente: Misiones On Line. Por Juan Carlos Arguello, Fernando Oz, Eduardo Pérez. Foto: Tony Acuña

BUENOS AIRES(9/7/2004).- «El Mercosur nunca estuvo mejor que ahora». Con esa frase asumió el brasileño Lula Da Silva la presidencia pro tempore del Mercosur después de la cumbre de Presidentes que duró dos días y que culminó con la aceptación de México como participante y Venezuela al borde de convertirse en socio pleno. Los Presidentes de Brasil y Argentina buscaron dejar claro que las diferencias comerciales «habían sido exageradas» y destacaron que las relaciones siguen siendo impecables. Pese al optimismo oficial, los países menos industrializados como Paraguay se quejaron porque no se habían solucionado algunos problemas arancelarios que impactan negativamente en sus economías. Esas diferencias están lejos de ser superadas, aunque en la declaración conjunta, los presidentes comprometieron trabajar en ello. El argentino Néstor Kirchner en su discurso de traspaso de la presidencia a Lula destacó que las políticas del Mercosur deben apuntar a que «el bien público esté por encima de los intereses sectoriales», en un claro mensaje sobre la disputa abierta con Brasil. »El Mercosur debe ser un modelo de profunda integración donde se establezcan nuevos vínculos políticos y una libre circulación de mercaderías con un código aduanero común, eliminando el doble cobro de aranceles y reduciendo las excepciones» destacó. Paraguay y Uruguay son los países que rechazan por ahora la eliminación del doble cobro de aranceles porque afectaría sus exportaciones. El brasileño anunció también que está dispuesto a compartir con los países socios los beneficios de la energía nuclear y de la exploración espacial que encara Brasil. Reducir la pobreza En su discurso, Kirchner insistió en que el Mercosur debe apuntar a reducir la pobreza y la exclusión de la región y que no debe medirse el éxito de las relaciones de acuerdo a los resultados comerciales de corto plazo. Por otro lado, el presidente argentino resaltó la «importancia» del «acuerdo de libre comercio con Colombia, Ecuador y Venezuela para cuya conclusión restan terminar los últimos ajustes técnicos, lo que será hecho en el transcurso de las próxima semanas». Y puso especial énfasis en «las excelentes relaciones» existentes «con México», por lo que espera «que prontamente» se inicie «una negociación entre Mercosur y México para encabezar un acuerdo de libre comercio que sea mutuamente beneficioso». El chileno Ricardo Lagos, durante la conferencia de prensa que dieron en conjunto todos los jefes de Estado, aseguró que la historia marcará que la cumbre de Iguazú marcará «un antes y un después en el Mercosur». Por su parte, Lula indicó que el bloque regional «nunca estuvo tan bien como hasta ahora. Los problemas existen para resolverlos. Las diferencias no son un problema, sino el resultado del crecimiento de las economías de nuestros países. Estamos tomando todos los recaudos para resolver las diferencias», tranquilizó. »La realización de esta reunión, en el corazón geográfico del Mercosur, tiene un fuerte significado. Aquí nuestos países se encuentran, nuestras comunidades viven diariamente la realidad de la integración», elogió Lula. En la cumbre se formalizó la creación de un Tribunal Permanente de Revisión para la Solución de Controversias que tendrá sede en Asunción, Paraguay y se inaugurará el próximo 15 de agosto. Con los mecanismos que defina el tribunal, se espera acelerar las normas de consolidación institucional del bloque. Declaración conjunta En la única mención oficial al Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA), Kirchner sostuvo que «es un tema muy controvertido» y «necesita tiempo para alcanzar un avance claro». La declaración conjunta del Mercosur fue firmada por Kirchner, Lula, Duarte Frutos, Jorge Batlle y Ricardo Lagos de Chile. Del encuentro en el Salón de las Orquídeas del Iguazu Grand Hotel, también participaronVicente Fox (México), Hugo Chávez (Venezuela) y Carlos Mesa (Bolivia). También estuvieron el titular de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Eduardo Duhalde -varias veces elogiado por su labor la frente de la Comisión Permanente, y representantes de Perú, Colombia, Egipto, Japón y la India. Mirar hacia el Sur El presidente paraguayo Nicanor Duarte Frutos fue quien dio el discurso más emotivo. «La política no sirve si no mejoran los indicadores sociales», acusó. »El Mercosur debe trascender la discusión aduanera y por eso suprimir el cobro del doble arancel es un golpe a las finanzas de Paraguay», se quejó. Por la protesta paraguaya, los países socios decidieron prorrogar el doble cobro hasta tanto no se establezca una política de compensación para salvaguardar las economías menos industrializadas. Duarte Frutos además fue el más sincero de todos los Presidentes: en su alocución advirtió que no se establecieron mecanismos de solución de algunos problemas de fondo que afectan a varios países de la región. Aunque le dio la bienvenida al presidente mexicano, Vicente Fox, le reprochó que por muchos años miró hacia el norte y no hacia el sur. Cumbre a puertas cerradas Durante los dos días que duró la cumbre en Puerto Iguazú, los presidentes se mostraron poco y nada ante los medios. Apenas el venezolano Hugo Chávez se prestó a dialogar con cualquier micrófono que anduviera cerca. El argentino Néstor Kirchner habló poco y nada y casi siempre con los medios nacionales como interlocutores exclusivos. Los demás funcionarios argentinos lo imitaron pese al esfuerzo de los medios locales. El hecho más particular fue el llanto de la embajadora paraguaya, presionada por los demás países para eliminar el cobro del doble arancel que se aplica a las exportaciones. La medida afectaría fuertemente a Paraguay y la dama no pudo contener las lágrimas. Como caballeros, los demás representantes de los países decidieron postergar la decisión. La cumbre transcurrió casi a puertas cerradas. Los más de 300 periodistas de gran parte del mundo tuvieron que conformarse con las imágenes de la televisión oficial y algunos partes de prensa. Recién después de la cumbre hubo lugar para las preguntas, pero sólo fueron admitidos un representante por cada país. Los demás, a empujar para arrancarle una declaración más a Kirchner o Lula. Tampoco hubo foto oficial con el fondo de las Cataratas: la lluvia y cambios en el protocolo hicieron que la foto sea tomada en el restaurante del hotel.

Fuente: Misiones On Line. Por Juan Carlos Arguello, Fernando Oz, Eduardo Pérez. Foto: Tony Acuña

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