La Cámara Forestal de Bolivia proyecta que las ventas externas de productos de madera alcanzarían aproximadamente USD 49,1 millones, una caída del 34% respecto a 2025. Detrás de estas cifras existe una preocupación mayor: la pérdida de mercados y la incertidumbre que enfrenta una industria que genera empleo, valor agregado y oportunidades para el país.
Pedro Colanzi Serrate, presidente de la CFB, advierte sobre la necesidad de recuperar la confianza de los compradores internacionales y garantizar condiciones seguras para exportar.
Fuente: El Deber
BOLIVIA (13/10/2026).- La Cámara Forestal de Bolivia proyecta ventas externas por apenas $us 49,1 millones en 2026. La crisis por la madera retenida en Chile amenaza mercados externos y frena la recuperación forestal
La actuación apresurada de las autoridades chilenas en el caso de supuesta narcomadera, que derivó en la retención de cargamentos bolivianos y la posterior destrucción de mercancía en Arica, agravó la incertidumbre de una industria que ya enfrentaba problemas de competitividad, logística y acceso a mercados. El impacto se refleja en las perspectivas de cierre de 2026: Bolivia podría registrar el nivel más bajo de exportaciones de productos de madera en más de tres décadas, según la Cámara Forestal de Bolivia (CFB).
La entidad proyecta ventas externas por $us 49,1 millones, un 34% menos que los $us 74,6 millones registrados en 2025. El monto estimado se sitúa por debajo de los $us 50 millones, un umbral que, según la serie histórica de la CFB, no fue perforado en ningún año desde 1992, ni siquiera durante periodos de bajo desempeño.
“Estamos ante el riesgo de cerrar el peor año para las exportaciones de madera en más de tres décadas. Esto no significa solamente una caída en las cifras: significa poner en riesgo mercados que costó años conquistar”, advirtió Pedro Colanzi, presidente de la Cámara Forestal de Bolivia. El dirigente remarcó la necesidad de recuperar la confianza de los compradores y garantizar condiciones seguras para exportar.
El déficit comercial, otra amenaza
La caída de las ventas externas también pone en riesgo el saldo comercial del rubro. La CFB calcula que las importaciones de productos de madera se ubicarán entre $us 49 y 51 millones, frente a exportaciones de entre $us 48 y 50 millones. Los valores centrales de ambas proyecciones anticipan un déficit cercano a los $us 200.000.
Los datos de la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (CANEB) refuerzan la preocupación. Entre enero y julio de 2026, las exportaciones de madera y sus manufacturas bajaron de $us 38,12 millones a $us 26,93 millones respecto al mismo periodo de 2025. El 87,9% de esa reducción se concentró en operaciones realizadas por rutas vinculadas a Chile.
La CFB sostiene que, si las operaciones comerciales hubieran continuado con normalidad, las ventas externas del sector podrían haber alcanzado unos $us 77 millones este año, lo que habría representado un crecimiento del 3,2% respecto a 2025. La diferencia frente a la proyección actual ronda los $us 28 millones. Sin embargo, la Cámara aclara que esta comparación no equivale a pérdidas atribuibles exclusivamente al caso Narcomaderas.
Datos anticipan cierre complejo
Las cifras preliminares del Instituto Nacional de Estadística (INE), analizadas por la CFB, muestran que entre enero y agosto las exportaciones de productos de madera sumaron $us 33,2 millones, un 28,8% menos que los $us 46,7 millones registrados en igual periodo de 2025.
En los primeros ocho meses del año, las importaciones llegaron a unos $us 33 millones, por lo que el saldo comercial positivo fue reducido y quedó cerca del equilibrio. Estos resultados respaldan las previsiones de un cierre anual complicado para la industria.
Ante este panorama, la Cámara Forestal plantea restablecer la confianza de los compradores internacionales, garantizar seguridad jurídica y superar las dificultades que afectan al tránsito de los productos forestales bolivianos.
“El sector forestal boliviano tiene capacidad productiva, genera valor agregado y cuenta con mercados internacionales. Pero no podemos sostener esa presencia si nuestras exportaciones enfrentan incertidumbre”, manifestó Colanzi, quien también pidió respuestas sobre lo ocurrido con la madera boliviana en Chile.
La visita presidencial chilena a Bolivia, prevista para el 16 de octubre, representa para el sector una oportunidad para esclarecer el caso y establecer condiciones que protejan el comercio legítimo entre ambos países.
La CFB advierte que recuperar los mercados internacionales requiere tiempo, continuidad y confianza. En ese contexto, considera prioritario preservar la capacidad exportadora de una industria que genera empleo y valor agregado, y que puede contribuir al desarrollo económico del país.



