Mientras que Brasil pierde exportaciones y la construcción se debilita en Estados Unidos y China, el asesor de FAIMA, Gustavo Cetrángolo, analiza en el ultimo resumen ejecutivo de agosto, que se encuentran frente a un escenario marcado por el avance del proteccionismo, la caída de las exportaciones brasileñas de productos de madera y la contracción de los mercados inmobiliarios de Estados Unidos y China. En Argentina, observa una recuperación todavía muy leve de la actividad, con crecimiento de las exportaciones de madera aserrada de pino sostenida por dos grandes industrias, pero aún hay baja demanda interna, aumento de costos y una rentabilidad prácticamente nula para buena parte de las pequeñas y medianas empresas del sector.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
BUENOS AIRES (29/9/2026).- En un reciente resumen ejecutivo de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA) –correspondiente al mes de agosto-, el asesor de la entidad, el ingeniero Gustavo Cetrángolo analiza la evolución de los mercados internacionales y advierte que se plantea un escenario desafiante para la industria de la madera, atravesado por cambios en los flujos comerciales, barreras arancelarias, menor actividad en sectores de la construcción y mayores exigencias para acceder a determinados destinos.
En Brasil, las exportaciones de los principales productos de madera —excluyendo MDF, celulosa y papel— totalizaron US$1.500 millones entre enero y julio de 2026, unos US$275 millones menos que en el mismo período de 2025.
Según el análisis, la disminución refleja el creciente proteccionismo internacional, la elevada dependencia de Brasil respecto del mercado estadounidense y factores internos que afectan la competitividad de su industria.
El comportamiento, sin embargo, no fue homogéneo entre los diferentes productos. Las exportaciones brasileñas de madera aserrada de pino aumentaron 3% en volumen, mientras que las de madera contrachapada de pino disminuyeron 17% en volumen y 18% en valor. En el caso de las molduras de madera, la caída superó el 50%.
Para Cetrángolo, esta divergencia muestra la necesidad de desarrollar estrategias específicas según cada producto y mercado. En ese contexto, los aranceles y otras barreras comerciales pasan a formar parte de la planificación estratégica de las empresas.
La fuerte concentración de las exportaciones brasileñas en Estados Unidos incrementa, a su vez, la exposición frente a cambios económicos y arancelarios. Por eso, el análisis plantea la necesidad de una diversificación gradual de los mercados.
Europa y Asia aparecen como alternativas, respaldadas por los acuerdos Mercosur-Unión Europea y Mercosur-Singapur, aunque el acceso requiere adaptar productos y procesos, además de cumplir con certificaciones y requisitos de trazabilidad.
En el mercado europeo, las posibilidades de acceso conviven con nuevas barreras, entre ellas el reglamento EUDR y el arancel antidumping del 5,4% aplicado a la madera contrachapada de coníferas brasileña.
En este escenario, contar con sistemas de trazabilidad eficaces y cumplir con las normativas ambientales puede convertirse en un factor de competitividad. Al mismo tiempo, los elevados costos logísticos, la infraestructura deficiente, la burocracia y las altas tasas de interés continúan perjudicando la capacidad exportadora.
La recuperación de las exportaciones brasileñas de madera, de acuerdo con el análisis, dependerá de una estrategia que combine diversificación de mercados, adaptación industrial, innovación, trazabilidad y un seguimiento estrecho de la evolución geopolítica.
Mantener el mercado estadounidense continuará siendo importante, pero ampliar la presencia en Europa y Asia será fundamental para reducir riesgos y fortalecer la competitividad internacional del sector.

Estados Unidos: fuerte caída en el inicio de obras de vivienda
El comportamiento de la construcción estadounidense también forma parte del escenario analizado por Cetrángolo.
Después del repunte registrado en junio, el informe más reciente del Departamento de Comercio mostró que el inicio de obras de vivienda cayó 12,4% en julio, hasta una tasa anual de 1,239 millones de unidades.
En junio se había registrado un incremento de 19,7%, alcanzando una cifra revisada de 1,415 millones de unidades, frente a los 1,427 millones comunicados inicialmente.
La caída de julio fue considerablemente superior a la que esperaban los economistas, que habían previsto una disminución de 5,4%, hasta una tasa anual de 1,35 millones de unidades.
El descenso mensual se reflejó tanto en las viviendas unifamiliares como en las multifamiliares. El inicio de obras de viviendas unifamiliares cayó 9,9%, hasta una tasa anual de 808.000 unidades, mientras que el segmento multifamiliar retrocedió 16,8%, hasta 431.000 unidades.
China: el sector inmobiliario continúa contrayéndose
El otro gran mercado analizado presenta también señales de debilidad. En China, la inversión en construcción y propiedades residenciales continúa contrayéndose.
La Oficina Nacional de Estadística de China informó sobre la evolución de la inversión en desarrollo inmobiliario entre enero y julio de 2026. La inversión acumulada registró una caída interanual de 19,2%, mientras que la inversión en edificios residenciales disminuyó 19,1%.
El análisis señala que la inversión y la construcción de viviendas continúan contrayéndose sin señales de una recuperación inmediata a nivel nacional. En general, los analistas no prevén una estabilización significativa antes de 2027.
La desaceleración del sector inmobiliario chino atraviesa así su sexto año de contracción, mientras que las ventas acumulan una caída aproximada del 65% respecto de los niveles máximos alcanzados en 2020.

Argentina: una recuperación todavía muy leve de los pedidos
En el mercado nacional, Cetrángolo releva desde fuente de la industria una muy leve recuperación de los pedidos durante septiembre, aunque dentro de un escenario que continúa siendo complejo.
La demanda intenta extender los plazos de pago y, aunque existen algunos casos de cheques rechazados, no se observa una situación crítica en este aspecto, dado que los valores son canjeados de inmediato.
El sector continúa trabajando con baja demanda y las empresas comienzan a agotar las reservas acumuladas, tanto propias como provenientes del financiamiento bancario.
En este contexto, los proyectos de inversión se demoran a la espera de mejores condiciones, mientras que algunas empresas ponen en venta sus industrias como una vía de salida del negocio.
A esta situación se suman las tarifas de energía eléctrica y las acciones de ARCA, que presionan sobre las empresas, además de las altas tasas de interés de las distintas operatorias bancarias.
Uno de los principales impactos identificados está precisamente en el costo energético. Su incidencia sobre la estructura de costos pasó del 3-4% al 6-7%, sin posibilidad de trasladar ese incremento a los precios.
Por lo tanto, no se vislumbra un cambio drástico para el sector.
Cetrángolo describe este escenario como un proceso traumático, en el que la mejor situación relativa corresponde a las empresas con un manejo histórico más sólido del mercado, recursos forestales propios, desarrollo de productos, inversión permanente y capacidad exportadora. Sin embargo, incluso estas empresas están trabajando con poca o nula rentabilidad.
El panorama futuro que surge de este análisis apunta hacia menos empresas y una mayor concentración.
Construcción y permisos: una señal para el mercado interno
La previsión sobre el futuro continúa siendo difícil, aunque el análisis incorpora algunos elementos de moderado optimismo.
Entre ellos aparece la cantidad de Permisos de Construcción solicitados en lo que va del año, según los datos del INDEC, junto con la intervención del Gobierno para desarrollar los créditos hipotecarios y atenuar el impacto de la crisis.
En este contexto, Cetrángolo considera posible que el próximo año pueda ser mejor, aunque sin regresar a los niveles de actividad de los denominados “viejos y buenos tiempos”. La conclusión que surge del diagnóstico es que la reingeniería del sector aparece como inevitable.
Con respecto a la producción de madera muestra una evolución irregular. El índice publicado por el INDEC muestra para la producción de madera un incremento de 6,13% intermensual y 4,82% interanual, respectivamente.
El comportamiento continúa, sin embargo, dentro de un nivel de actividad caracterizado por una evolución irregular, con un movimiento en “serrucho”.
El indicador agrupa las siguientes actividades:
- Aserrado y cepillado de madera.
- Láminas y tableros.
- Partes y piezas de carpintería para la construcción.
- Recipientes de madera.
- Carpintería de obra.
· Madera aserrada de pino: las exportaciones mantienen el crecimiento
Dentro de este escenario, las exportaciones argentinas de madera aserrada de pino mantienen un nivel de crecimiento, aunque dentro de un contexto internacional desafiante.
Durante los primeros ocho meses del año, las exportaciones fueron 22,89% superiores a las registradas en el mismo período del año anterior.
El análisis señala que existen suficientes órdenes de pedido desde la demanda. Sin embargo, a medida que el período de comparación se aproxima a los meses en que comenzó a operar Acon Timber, el incremento porcentual disminuye, lo que señala una estabilización.
Entre los factores que contribuyen a esa estabilización aparecen la evolución de los precios internacionales, las subas de los costos logísticos, los costos internos —especialmente la energía— y los conflictos internacionales.
No se observa, en este sentido, ningún cambio disruptivo previsto para los próximos meses.
· Molduras: crecimiento de las exportaciones
Las exportaciones de molduras también muestran una evolución positiva.
En los primeros ocho meses del año registraron un incremento del 17,05% respecto del mismo período del año anterior.
Se trata de un aumento importante que, según el análisis, podría mantenerse debido a los aranceles aplicados por Estados Unidos a Brasil.
Sin embargo, el comportamiento de la industria de la construcción estadounidense presenta cierta inestabilidad y la reciente suba de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal puede afectar el crédito hipotecario.
· Contrachapado: un segmento que comienza a consolidar su perfil exportador
En el caso del contrachapado, hasta julio de 2025 no existen estadísticas debido al secreto estadístico aplicado cuando existe un solo exportador.
Tanto la producción de lámina como la de contrachapado constituyen un sector relativamente nuevo dentro de la exportación argentina, dado que tradicionalmente el país fue importador de este producto.
El informe se encuentra en proceso de registro de los datos, pero Cetrángolo plantea que se trata de un segmento que merece un análisis más detallado por el proceso de transformación que está atravesando.
En particular, se observan fuertes inversiones, disponibilidad de rollos de gran diámetro, gestiones para reactivar Forestadora Tapebicuá y nuevos proyectos de laminado.
En paralelo, desde la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto Industrial se está convocando a los fabricantes para apoyar los procesos de certificación necesarios para abordar los mercados de la Unión Europea, Estados Unidos y la India.

Una industria ante una etapa de reconfiguración
La lectura de Cetrángolo permite observar dos escenarios que se desarrollan en paralelo.
Por un lado, el mercado internacional presenta mayores barreras comerciales, cambios en las condiciones de acceso, contracción de importantes sectores inmobiliarios y una creciente necesidad de diversificar destinos y adaptar productos.
Por otro, la industria argentina atraviesa una etapa de baja demanda interna, presión creciente de los costos, restricciones financieras y una rentabilidad limitada, aunque con segmentos exportadores que mantienen tasas de crecimiento.
En este contexto, la capacidad exportadora, el desarrollo de productos, la inversión, la disponibilidad de recursos forestales y los procesos de certificación aparecen, dentro del propio análisis, como elementos que adquieren relevancia para las empresas que buscan sostenerse en un escenario de transformación.
La perspectiva planteada es, en definitiva, la de una reconfiguración de la estructura sectorial, con la posibilidad de una mejora de la actividad hacia el próximo año, pero sin expectativas de un retorno inmediato a los niveles de actividad de períodos anteriores.
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