Dos océanos, una biodiversidad extraordinaria, verdes de contraste con el mar azul y la aventura que te brinda la experiencia de viajar para reconectar con lo esencial: pura vida natural. En poco más de 51.000 km², este país reúne el 6,5% de la biodiversidad del planeta y cuenta con más de una cuarta parte de su territorio protegido.
Fuente: ICT
COSTA RICA (23/9/2026).- ¿Playa o montaña? ¿Naturaleza o aventura? ¿Pacífico o Caribe? En el marco del Día Mundial del Turismo, que se celebra cada 27 de septiembre, el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) propone descubrir una forma de viajar en la que naturaleza, biodiversidad, aventura y cultura conviven a muy poca distancia en un país pequeño pero único en biodiversidad y bosques tropicales.
En poco más de 51.000 km², este país reúne el 6,5% de la biodiversidad del planeta y cuenta con más de una cuarta parte de su territorio protegido.
Playas, volcanes, bosques, manglares, ríos y una extraordinaria variedad de especies permiten combinar experiencias completamente diferentes dentro de un mismo viaje.
“Para quienes están pensando en descubrir el destino, desde el ICT compartimos cinco sugerencias que les permitirá conocer esa diversidad única y ayudará al visitante a entender por qué un solo viaje por Costa Rica puede sentirse como muchos”, señalan desde el organismo.

1. Encontrarse con un perezoso en su hábitat natural
Es uno de los habitantes más reconocibles del país, pero apenas el comienzo. Monos, tucanes, guacamayos, quetzales, tapires, tortugas marinas y ballenas jorobadas también forman parte de una biodiversidad que puede descubrirse en áreas como Tortuguero, Corcovado, Manuel Antonio o Cahuita. En Costa Rica, la fauna no es solamente algo que se busca: muchas veces aparece en el camino.
2. Caminar por tierra de volcanes
El Arenal, con su característica forma cónica, es uno de los grandes íconos de Costa Rica, pero la geografía volcánica se extiende también a sitios como Poás, Irazú y Rincón de la Vieja. Senderos, cráteres, lagunas, fumarolas, cascadas y aguas termales permiten acercarse a paisajes moldeados por la actividad volcánica y descubrir otra cara del destino.

3. Conocer el Pacífico y el Caribe sin cambiar de país
Costa Rica tiene costas sobre dos océanos con personalidades muy diferentes. El Pacífico reúne algunas de sus playas más conocidas, destinos de surf, bahías y parques nacionales; mientras que el Caribe combina mar y naturaleza con cultura afrocaribeña, gastronomía, música y localidades como Puerto Viejo y Cahuita. Dos costas que permiten sumar experiencias muy distintas dentro de un mismo itinerario.
4. Descubrir que no todos los bosques son iguales
Bosques tropicales, bosques nubosos y manglares forman parte de la diversidad de ecosistemas del país. En Monteverde, senderos y puentes colgantes atraviesan el bosque nuboso; Corcovado concentra una extraordinaria biodiversidad; y en Tortuguero, los canales permiten internarse en un paisaje dominado por agua y vegetación. Pocos kilómetros pueden ser suficientes para sentir que el escenario cambió por completo.
5. Vivir la naturaleza en movimiento
Rafting, kayak, surf, snorkel, buceo, canopy, senderismo y puentes colgantes convierten la geografía costarricense en un escenario de aventura. El río Pacuare es uno de los grandes referentes para el rafting, mientras que zonas como Arenal y Monteverde permiten combinar diferentes actividades al aire libre.
En Costa Rica, la naturaleza no solo se contempla: también se atraviesa.
Fauna, volcanes, playas, bosques, ríos y culturas diferentes conviven a distancias que permiten combinarlos dentro de un mismo recorrido.
Del bosque nuboso a la costa, de un sendero volcánico a un río de aguas rápidas, del avistamiento de un perezoso a un atardecer frente al Pacífico: en Costa Rica, cada tramo puede sentirse como el comienzo de un viaje diferente.









