El “Taller de Monitoreo de Procesos de Degradación en el Bosque Nativo utilizando Técnicas de Teledetección”, se desarrolló entre el 14 y el 16 de abril, y contó en su apertura con la subsecretaria de Planificación y Política Ambiental dependiente de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Silvia Révora, la directora de Bosques Nativos, Inés Gómez, y el asistente representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Argentina, Francisco Yofre.
Fuente: Prensa Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable
BUENOS AIRES (Mayo 2015).- La subsecretaria agradeció el apoyo técnico de FAO en estas nuevas metodologías de teledetección en bosques nativos, fundamentalmente para la evaluación de la degradación de los mismos, y agregó que “para los decisores públicos es fundamental contar con herramientas que brinden información de calidad para una adecuada gestión de los bosques nativos”.
Siguiendo la línea de la relevancia de la conservación y el aprovechamiento sustentable de nuestro patrimonio natural, afirmó que “las reflexiones y decisiones que tomemos en miras de la próxima Cumbre de Cambio Climático que se hará en París en diciembre de 2015 definirán el futuro para la humanidad en el planeta”.
Al respecto, Révora explicó que “el poder económico y financiero, cada vez más especulativo y concentrado, tiene por objetivo maximizar sus ganancias en detrimento de los recursos naturales globales, extremando los niveles de pobreza”.
La funcionaria destacó la decisión política de los presidentes latinoamericanos que no están dispuestos a ceder soberanía siguiendo el mandato de instrumentos financieros internacionales como sucedía décadas atrás, ya que “no es posible adquirir compromisos que pongan en riesgo el futuro desarrollo económico y social de nuestros países”.
Por su parte, el representante del Punto Focal de REDD+, Leandro Fernández, indicó que “Argentina considera esta acción tendiente a fortalecer su propia visión sobre esta problemática, la cual enfrenta con políticas públicas activas que ya se están implementando, como por ejemplo la Ley Nacional de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, la estrategia de implementación para el manejo de bosques con ganadería integrada y el Programa Social de Bosques”.

En otro pasaje de las disertaciones, Gómez ejemplificó las implicancias del proceso de degradación de bosques comparado a la enfermedad de un organismo humano, al señalar que existen causas endógenas y exógenas, más o menos identificables para definir un diagnóstico de enfermedad, pero que en muchas ocasiones permanece oculto y es más lento y paulatino el proceso de recuperación si esa detección es tardía. “La degradación del bosque es muchas veces difícil de ser detectada con imágenes sobre el terreno a pesar de los apabullantes avances científicos tecnológicos surgidos, por lo tanto, la detección temprana es indispensable para garantizar la calidad, no sólo del bosque, sino de todo el ecosistema, y fundamentalmente para los pobladores que viven en y del bosque”, aseveró.
El objetivo de este taller es “intercambiar conocimientos acerca de metodologías existentes y en uso para el monitoreo de procesos de degradación en ecosistemas forestales basadas en técnicas de teledetección y sistemas de información geográfica (SIG), y a partir de sus resultados, identificar posibles metodologías efectivas para el monitoreo de estos procesos en los bosques nativos de Argentina”, en línea con la decisión de los Acuerdos de Cancún en el marco de la Convención de Cambio Climático que “solicita a los países que desean implementar actividades REDD+ que desarrollen un sistema nacional de vigilancia forestal o Sistema Nacional de Monitoreo de Bosques, robusto y transparente, que permita a los países monitorear, medir y reportar entre otras cosas los resultados de las cinco actividades REDD+ que son: la reducción de las emisiones debidas a la deforestación y a la degradación de los bosques, la conservación de las reservas forestales de carbono, la gestión sostenible de los bosques y el incremento de las reservas forestales de carbono”.




