El pasado 3 de julio de 2014, las familias compartieron un festejo, junto a la Fundación Sagrada Familia, por la concreción del proyecto de transferencia habitacional de 220 casas de la empresa Alto Paraná SA a vecinos de la localidad de Wanda, Misiones.“El Proyecto de transferencia nació por iniciativa de la empresa en 2010, consistió en que los habitantes del barrio APSA finalmente pudieran ser propietarios de las casas, con un precio accesible y de forma financiada”, señalaron en la entrevista con ArgentinaForestal.com.
Por Patricia Escobar
MISIONES y BUENOS AIRES (8/7/2014).- Alejandro Besuschio, director ejecutivo de la Fundación Sagrada Familia, y María José Gómez Iza, coordinadora Proyecto, fueron los responsables de llevar adelante la iniciativa para la empresa forestal.
“El Proyecto de transferencia de 220 viviendas consistió en que los habitantes del barrio APSA, en la localidad de Wanda, finalmente pudieran ser propietarios de la casa que habitan, con un precio accesible y de forma financiada”, señalaron en la entrevista con ArgentinaForestal.com.

“Esta idea nació desde Alto Paraná en el año 2010, al considerar los pedidos de los habitantes para comprar sus casas, considerando además que el barrio ya había perdido su sentido estratégico para la empresa”, agregaron.
La compañía detectó que las casas comenzaban a perder valor, que había unidades desocupadas, ocupaciones irregulares y familias que ya no trabajaban en la empresa y que aún utilizaban la vivienda. Al notar ese escenario, se convocó a Fundación Sagrada Familia, que trabajó articuladamente con Fundación Cambio Democrático y la municipalidad de Wanda para comenzar la gestión de las 220 casas. “Nosotros estimamos que en nuestra población hay 4000 casas, así que si son 200 estamos hablando del 5% de las casas”, aclaró Jorge Frowein, intendente de Wanda.
Así, la empresa convocó a la Fundación para desarrollar un proyecto tan específico y complejo, pero finalmente la gestión se realizó con éxito y más de 200 familias festejaron el sueño de la casa propia: “En nuestra vida nos hemos mudado como siete veces, por eso ya guardábamos las cajas para la próxima. Lo primero que hicimos después de venir de la escribanía fue tirar todas las cajas de mudanza”, cuenta Daniel Majaz, vecino del barrio.
El barrio tiene más de 30 años de existencia, fue construido para dar vivienda a las personas que llegaban de distancias lejanas a trabajar a la empresa. “Es un proyecto inclusivo, ya que generó la posibilidad de que los habitantes tuvieran la posibilidad de convertirse en propietario”, explica Gómez Iza.
De esta manera, la empresa convocó a la Fundación Sagrada Familia para que instrumentara el proceso social y concretara la iniciativa de la manera más eficiente.
En ese marco, el compromiso de Alto Paraná fue la donación de las casas a la Fundación y la financiación de las obras de mejoras que se realizaron en todas las viviendas, más la red de agua nueva.“Por su parte, Sagrada Familia diseñó e implementó el proyecto para que 220 familias sin vivienda propia hoy cumplan su sueño”, destacaron.
Las 220 viviendas fueron transferidas a los habitantes locales: “el único requisito para acceder al Proyecto era no contar con vivienda propia”, aclararon. Además, explicaron que tanto empleados de la empresa como ex empleados, tuvieron las mismas posibilidades de comprar la casa. “Alto Paraná tiene otros barrios, pero no en Wanda”, concluyeron.


