La demanda es creciente por parte de variadas empresas. Es por la proximidad de la prohibición de usar leña de especies nativas.
Fuente: Diario El Territorio
Posadas (29/3/2014).- A partir del 1 de enero del 2015 ya no se podrá utilizar leña de bosques nativos para alimentar calderas de secado, ya que entrará en vigencia una ley provincial que lo prohíbe. La limitación impulsó a diversas industrias a realizar reformas e inversiones en sus calderas para que funcionen con un nuevo tipo de combustible, que hasta hace algunos años valía muy poco y se acumulaba en gigantescas montañas al lado de los aserraderos. Son chips (pequeñas astillas de madera) que ahora se utilizan para alimentar continuamente el fuego.
La gran demanda ya está provocando que sea difícil conseguirlo, un dato preocupante para industrias como la de la yerba mate, que se aproxima a su periodo de mayor procesamiento de hoja verde a yerba canchada.
“Hay problemas en algunas zonas de la provincia, porque el chip se destinaba normalmente a abastecer calderas de grandes papeleras y también para pasta celulósica. Ahora aparece un nuevo consumo para sustituir a la leña y entonces hay más competencia de precios”, comentó Sergio Delapierre, vicepresidente de la Cámara de Secaderos del Alto Paraná y director representante de su sector en el Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym).
El directivo recordó que en los últimos años el Inym financió la adopción de nuevas calderas para secaderos y pequeñas industrias en la provincia. Y explicó que el principal obstáculo para el cambio de tecnología es el costo de la inversión, que muchas pequeñas industrias no están alcanzando.
“En los últimos dos años, a través de un programa del Inym, se subsidió la compra de quemadores de chips, y eso permitió la compra de más de 150 quemadores para muchos secaderos”, recordó.
Delapierre apuntó que además de las pequeñas empresas, las grandes industrias hicieron inversiones por cuenta propia, ya que además de una limitación legal, se dieron cuenta de que el uso de chips en las calderas mejoraba el rendimiento calórico y facilitaba el traslado.
El representante de los secaderos consideró que al menos la mitad de los secaderos ya está utilizando chips en reemplazo de leña nativa. Y por otro lado precisó que otras tantas industrias esperan un mayor abastecimiento con leña de eucalipto, que se potencia en plantaciones con el mayor uso.
Además de los restos de madera implantada, otra variante para alimentar las calderas se da con la mayor oferta de leña de eucalipto.
Una experiencia novedosa se dio meses atrás en la empresa del Grupo Kabour en Andresito, que explicó la utilización exclusiva que realizan en su industria con madera de eucalipto. Y para asegurar su demanda, indicaron que fomentaron que los propios productores planten más eucaliptos para luego, en el futuro, ser ellos mismos también abastecedores de leña.
Desde la empresa de capitales sirios se destacó la conveniencia de la leña de eucalipto por su eficiencia energética y su mayor seguridad higiénica frente a industrias que utilizan chips de pino.
Los pellets, otra alternativa con futuro
Junto con las industrias yerbateras y tealeras, otras industrias comenzaron a incorporar calderas de biomasa para hacer funcionar sus cámaras de secado. En tal sentido se mencionó desde el sector forestoindustrial la demanda de industrias de ladrillos cerámicos que utilizan en forma constante el combustible. Se recordó que además del chip de madera, otro producto con alta demanda y futuro prominente es el pellet (granos de aserrín compactado).
Desde una industria que fabrica pellet en la provincia se apuntó recientemente que su uso mostraba un mayor aprovechamiento frente a chips o briquetas. “Tenemos el mercado brasileño, que es realmente interesante. Se está vendiendo a los estados de Paraná y Santa Catarina y ellos venden a los hoteles, moteles, academias, para la calefacción de agua en termotanques. Con los pellets ellos remplazan el gas, la leña, el gasoil. Por ejemplo, una academia de natación calefacciona tres piscinas con un termotanque abastecido a leña. En Brasil el gas no está subsidiado como acá, entonces resulta muy caro. Y por ejemplo el estado de Paraná no tiene o tiene muy poca leña a disposición”, apuntó Enrique Bongers, gerente de producción de la fábrica de pellets misioneros GP Energy de Capioví.
En la actualidad, con el precio del gas natural en alza, por la quita de subsidios, seguramente más empresas evaluarán la conveniencia de usar biomasa como alternativa, al menos en parte, para ahorrar costos.


