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Piden a Capitanich la creación de una Coordinación Nacional Forestal para jerarquizar la actividad

Profesionales forestales nucleados en el Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA elaboraron un diagnóstico de la actividad en la Argentina y fundamentaron al Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, la necesidad del liderazgo del Estado para trabajar sobre tres grandes líneas que permitan salir del estancamiento sectorial: en la generación de inversiones en el sector celulósico papelero; en la generación de inversiones para el desarrollo de la producción de energía mediante el uso de biomasa forestal; y en la mejora de la eficiencia industrial de aserraderos y plantas de compensado.

 

 

 

Por Patricia Escobar

 

BUENOS AIRES (30/3/2014).- La Subcomisión Forestal del Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica (CPIA) elevó un documento al jefe de Gabinete del Gobierno Nacional, Jorge Capitanich, fundamentando la necesidad de creación de una “Unidad de Coordinación Nacional Forestal” que articule las tres áreas ministeriales que tiene competencia en la materia y, también, con las provincias que son quienes tienen jurisdicción sobre los recursos naturales. “El sector forestal privado en su conjunto, reclamó la reunificación del sector primario, Bosques Implantados y Bosques Nativos desde su separación en dos áreas ministeriales distintas en 1992”, remarcaron los profesionales en el documento.

 

“Si bien hay muchos factores que hacen al estancamiento del sector forestal en Argentina, hay líneas que deben atenderse en forma prioritaria con el liderazgo del Estado”, señalaron los profesionales en contacto con ArgentinaForestal.com.

El documento fue elaborado -y presentado al funcionario nacional en febrero pasado- por la Subcomisión Forestal del CPIA, que se formó a fines del 2012 y trabajó regularmente en diagnósticos en el 2013, y continúan avanzando en gestiones en el 2014. Entre sus integrantes se encuentran Fernando García, Mario Elizondo, Rodolfo Stella, Daniel Maradei, Gustavo Cetrángolo, entre otros.

 

En el resumen de las observaciones que realizan del sector exponen en su análisis la falta información, un estancamiento en su desarrollo, y la evidencia de una falta de jerarquía política en lo que respecta a la representación de la foresto-industria en Argentina, entre otros puntos.

 

Esta Subcomisión Forestal se reúne una vez por mes y asisten alrededor de 12 profesionales, además de mantener una conexión por teleconferencia para tratar problemas locales durante la reunión con diversos actores. Durante el año pasado se mantuvieron reuniones con varias instituciones del sector, AFOA, FAIMA, AFCP, ASORA, SRA y con técnicos del INTA. También se mantuvieron entrevistas con la Directora de Bosques Nativos y de Desarrollo Forestal.

En tanto, en febrero pasado avanzaron en la presentación de un documento y pedido formal sobre la necesidad de creación de un espacio político de «peso» real y estratégico, por medio de una Coordinación Nacional Forestal.

 

 

Contexto forestal argentino

El Estado Nacional aporta fondos directos a través de dos leyes nacionales (N° 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para los Bosques Nativos y la N°25.080 de Inversiones para Bosques Cultivados) que financian actividades del sector forestal, tanto en Bosque Nativo como en las plantaciones de exóticas.

“De forma permanente el sector privado reclama el aumento de esos subsidios como solución, casi única al problema. Esta claro, después de tantos años de aplicación de los mismos, que no alcanza solo con apoyar con subsidios “al bosque” porque el entramado del crecimiento debe tener impulso desde el desarrollo de las industrias forestales, que transforman el árbol a producto industrial”, indican.

 

En ese contexto, explicaron que “son múltiples las causas del estancamiento que transita el sector, pero creemos que es necesaria y trascendente la participación del Estado nacional en un rol de liderazgo fijando una estrategia y un marco donde el sector privado asuma con convicción su papel en el desafío del crecimiento”.

 

En ese sentido, plantearon priorizar tres grandes líneas de trabajo: primero, la generación de inversiones en el sector celulósico papelero (el país es deficitario en este rubro aproximadamente 700 millones de dólares de balance negativo); segundo, la generación de inversiones en el desarrollo de la producción de energía mediante el uso de biomasa forestal (también el rubro energético es deficitario); y en tercer lugar, impulsar medidas para la mejora de la eficiencia industrial de aserraderos y plantas de compensado (que pese a la protección arancelaria la producción interna no ha aumentado).

 

“El sector se encuentra hoy administrado desde tres áreas ministeriales distintas, por lo que creemos que es necesaria la coordinación y articulación eficiente de las mismas, para potenciar el esfuerzo del Estado. En este sentido, entendemos que esta tarea de coordinación debe partir de un alto nivel de decisión política”, solicitaron.

 

“El sector privado, más allá de las representaciones tradicionales con las que cuenta, no encuentra las coincidencias para elevar su nivel de participación, y elaborar una visión estratégica que permita potenciar las inversiones, y dar las respuestas que se reclaman”, agregaron.

 

“El forestal en su conjunto es un sector en que la inversión primaria (en bosques) es la más relevante en costos por el factor tiempo, pero sin desarrollo industrial que consuma y transforme la materia prima a productos de alto valor, el círculo virtuoso del crecimiento no se cierra”, advirtieron.

 

El Estado Nacional debe conocer los resultados de su esfuerzo fiscal tanto en el bosque implantado, como en el nativo, ya que es la condición primera para evaluar la eficiencia y eficacia de las herramientas del subsidio y poder orientar el esfuerzo en las áreas del territorio nacional que mejores condiciones tengan para crecer.

 

 

Jerarquización política forestal

La propuesta de crear una Coordinación Nacional Forestal se basa en que desde el liderazgo del Estado debería producirse una sinergia con las jurisdicciones provinciales y con los actores privados, y elaborar una estrategia de desarrollo con indicadores consensuados y verificables en:

 

  • Crecimiento industrial que permita saldos exportables
  • Búsqueda de desarrollo industrial de productos de mayor tecnología
  • Potenciar la Investigación y Desarrollo .
  • Promoción de la producción maderera en los planes de vivienda
  • Respuesta al déficit energético con mejores respuestas ambientales
  • Aumento del número de puestos de trabajo decente
  • Promoción del desarrollo económico de las provincias con potencial forestal agregando valor en origen
  • Búsqueda de mayor eficiencia en los subsidios forestales
  • Promover un desarrollo realmente sustentable en lo económico, social y ambiental
  • Las herramientas legales (p.e Régimen de Promoción Industrial Sectorial), los instrumentos de créditos y subsidios y formas novedosas de asociación publica-privada deberán constituir la trama del desarrollo del sector forestal argentino.

 

 

 

 

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