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Misiones: Política de protección y alternativa para la gente piden guardaparques

El puesto de control de Ecología está en El Soberbio. Y allí se controla sólo la madera en bruto. Los guardaparques y hasta el propietario de una de las firmas que operan dentro de la reserva Yabotí, piden que el control fijo esté en la unión de las rutas 2 y la 105.

Fuente: Diario El Territorio

EL SOBERBIO (ENVIADOS ESPECIALES). El puesto de control de Ecología está en El Soberbio. Y allí se controla sólo la madera en bruto. Los guardaparques y hasta el propietario de una de las firmas que operan dentro de la reserva Yabotí, piden que el control fijo esté en la unión de las rutas 2 y la 105.

Los guardaparques apuntan que «no son grandes los cambios que se tienen que dar para revertir la situación. Tiene que haber una política de protección y darles alternativas a la gente», sostiene Roni Rosas.

Es que quienes entran al monte para talar árboles son todos vecinos de las colonias cercanas. Incluso los hombres que trabajan en los aserraderos están en negro y mucho de ellos hasta son pensionados. Cobran alrededor de unos 3.500 pesos por mes. «Eso tampoco hace al desarrollo, porque cuando no haya más madera para robar… qué van a hacer con ellos… creo que allí deberá hacerse cargo el Estado», advirtieron los guardaparques que saben de la vida de los colonos en las altas sierras de El Soberbio, en la frontera con el poderoso Brasil.

Además de que se traslade el control a la ruta 15 con la 2, porque es «un punto neurálgico», se insistió con «más presencia de guardaparques con la Policía y la Gendarmería», y sobre todo, que todas las medidas que se inicien «tengan continuidad con proyección al futuro».

 

El problema del tabaco

Las plantaciones de tabaco en zonas amarillas, en lo alto de las sierras o cercanas a las nacientes de los arroyos, se convirtió en un problema tan preocupante como la tala ilegal. En realidad tienen que ver con la misma situación de la realidad social de los colonos.

Quienes trabajan diariamente en defensa del bosque nativo y en la aplicación de conductas sustentables, aconsejan hablar con los tabacaleros y convencer a la gente que deben dejar de deforestar el suelo misionero. «Venden tabaco al Brasil, de contrabando, situación en la que tampoco pueden intervenir las tabacaleras. Intrusan tierras fiscales y luego pasan al exterior la producción. Acá no queda nada, salvo la destrucción de los árboles nativos para proceder luego a la siembra del tabaco».

Para los guardaparques, terminar con esta práctica, sencillamente, falta sólo la decisión de hacerlo. Porque se denunció que hasta se blanquean cargas con madera nativa robada.

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