Los fabricantes de celulosa y papel advirtieron que las restricciones que pesan sobre las importaciones «perjudican a nuestra producción», por falta de insumos y repuestos, pero reconocieron que a pesar de ello no les va mal. Así lo indicó el presidente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), Osvaldo Vassallo. «El sector no escapa al resto de la economía. No se puede hablar de un mal nivel de producción y de ventas, pero falta inversión», dijo.
Fuente: TERRA
BUENOS AIRES (30/9/2013).- A su criterio, ese sector «no escapa al resto de la economía. No se puede hablar de un mal nivel de producción y de ventas, pero falta inversión».
«El sector celulósico-papelero es capital-intensivo. Esto llega a tal magnitud que, si hablamos de celulosa, cada unidad representa una inversión del orden de los 1.500 millones de dólares, a escala internacional», enfatizó.
Y añadió: «en cuanto a papel, los montos a invertir descienden a valores más terrenales, aunque importantes para nuestro país, ya que estamos hablando de equipamiento por 250 millones a 300 millones de dólares».
En diálogo con la agencia Noticias Argentinas, Vassallo puntualizó que «mientras la Argentina, que cuenta con óptimas condiciones de suelo y clima para esta actividad, produce 1 millón de toneladas de celulosa para papel cada año, Uruguay llegará en breve aproximadamente a 2,6 millones de toneladas por año; Chile hará lo propio con 4,5 millones de toneladas en el mismo lapso, y Brasil, con nada menos que 14 millones de toneladas por año».
«Esta última cifra representa para Brasil un ingreso de divisas por 10 mil millones de dólares anuales», resaltó el directivo.
No obstante, Vassalo resaltó el «apoyo» del Gobierno nacional a las «empresas que producen en el país, por medio de una serie de elementos que van desde las medidas antidumping hasta los préstamos del Bicentenario».
Pero alertó sobre «las declaraciones juradas de importaciones de materias primas, insumos y repuestos, que tienen un trámite más que lento y perjudican así sus procesos productivos».
El empresario calificó de «valioso» el diálogo que el Gobierno mantiene con empresarios y trabajadores, y destacó que «es importante que se sienten a una misma mesa distintos estamentos representativos del día a día, para tratar de construir».
En cuanto a la actividad de esta industria durante el primer semestre del año, el empresario comentó: «depende de los distintos segmentos de mercado. Por ejemplo, el papel tisú tiene un buen resultado, en coincidencia con lo que ocurre en el resto del mundo».
«Otro segmento con buen desempeño es el de cartulinas, que se utilizan en estuches de productos que van desde los de higiene hasta medicamentos. Aun creciendo, en niveles menos importantes se encuentran tanto los papeles para embalajes como los de impresión y escritura. Finalmente, el sector que cae es el de papel para periódicos, tal como ocurre en todo el mundo, a raíz de la pérdida de lectores que enfrentan los diarios», puntualizó.
Dentro de la AFCP hay 30 empresas asociadas que ocupan a 10 mil personas, aproximadamente.


