| Economía |
Así se refirió a los directivos de La Nación y Clarín en una reunión con cuadros políticos. Perfil.com estuvo allí. La exclusiva revelación sobre Alberto F.
Fuente: Perfil
BUENOS AIRES (5/5/2010).- La advertencia fue tajante: «Si hay cámaras y periodistas Guillermo no baja». Guillermo no es otro que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y la frase fue el ultimatum que dio antes de participar de una charla en el Sindicato de canillitas. Ya sin cámaras ni grabadores captando sus palabras, el funcionario kirchnerista que más odios y amores genera bajó al salón y fue recibido como un héroe. «Tenemos el gobierno pero no tenemos el poder, por eso necesitamos muchos Guillermo Moreno», arengó el diputado Omar Pliani, titular del gremio. Con su camisa celeste arremangada, Moreno tomó el micrófono y explicó por qué hizo echar a las cámaras y periodistas. «Yo vine a hablar con los cuadros, con los militantes del sindicato de canillitas», dijo entre aplausos. Y tras aclarar que no podía referirse al INDEC, porque no «depende de mí, sino del ministro de Economía», reveló detalles de informe que será público dentro de 80 días, en el que se contará, según ratificó, toda la verdad sobre Papel Prensa, la sociedad que conforman los diarios Clarín, La Nación y el Estado Nacional. «La investigación de Papel Prensa comenzó por orden de la Presidenta, que quiso que todos los diarios compren la bobina de papel al mismo precio que los dos o tres más grandes», relató Moreno. «En Papel Prensa se da una particularidad: los accionistas son los principales clientes, esto no pasa en ninguna otra empresa, no digo que esté mal o bien, sólo que no pasa», agregó. La verdad revelada. A partir de esa orden presidencial, Moreno inició -según sus propias palabras- un proceso que le permitió conocer cómo funcionaba la papelera estatal. «¡Hacemos porque estudiamos, compañeros!», dijo levantado la voz, al aclarar que ninguna de sus acciones dentro de la papelera se basó en una improvisación. «Estudiamos y revisamos los estatutos y actas desde su creación hasta hoy», reveló. Todo ello formará parte de un informe que se dará a conocer en 80 días, titulado «Papel Prensa, la verdad». «Va a ser la verdad», ratificó Moreno. Su mirada transmitía la sensación de quien tiene en sus manos la llave de una Caja de Pandora. «Cuando se sepa la verdad de Papel Prensa muchos se habrán quedado sin dignidad», disparó el funcionario, quien añadió que nunca antes, hasta este Gobierno, alguien se había atrevido a mirar fijo a Clarín en la papelera. «Ellos ya no tienen el brazo armado que tenían en los ’70, compañeros». Moreno contó sobre presuntas irregularidades en el último balance de la empresa, en la designación de las autoridades del directorio, en la ausencia y falsificación de actas y en el manejo que hacían Clarín y La Nación a su gusto, amparándose en el Estado. El secretario, quien se rió de ser el funcionario con más semáforos rojos de Clarín en el Gabinete K, dijo que el día en que se aprobó el balance de Papel Prensa, el 4 de noviembre de 2009, fue la fecha en la que «el Estado le dijo ‘¡Basta!'» a «un directorio de facto», manipulado por Clarín y La Nación. Moreno contó que tuvo reuniones con la viuda de David Graiver, Lidia Papaleo, propietaria de acciones de la papelera y también con Rafael Ianover, al que definió como testaferro del empresario, y señaló que ellos «no eran hombres libres» cuando la transacción se realizó. «El que haya comprado un bien a una persona torturada no puede estar en el mercado, el límite es no transar si te están metiendo picana», relató con crudeza ante los presentes. «La viuda de Graiver me dijo que prefería verle la cara a su torturador antes de recordar la mirada con la que Magnetto negociaba el precio de las acciones de Papel Prensa», graficó. » No tengo dudas de que los responsables, los Mitre, Magnetto, perderán su dignidad», recalcó con el dedo en alto, ante una nueva oleada de aplausos de los canillitas y militantes presentes, y prometió que el informe de la empresa dará a conocer todos los detalles ocultos de la operación por la que Clarín y La Nación «se apropiaron» de las acciones de la papelera estatal. Su futuro. La vida después del kirchnerismo. Moreno, de excelente humor y obsesivo hasta el mínimo detalles a la hora de hablar, hasta se permitió bromear en torno a su futuro cuando deje de ser funcionario. «Cuando me vaya voy a escribir todo esto que les cuento de Papel Prensa en un libro, se va a llamar ‘El relato del modelo’, porque de eso es lo único de lo que voy a poder vivir después de esto», ironizó Moreno, antes las risas del auditorio. «Vamos juntos a ganar 2011», concluyó diciendo. Llamativamente, el futuro que planifica Moreno es el mismo que lleva adelante el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, uno de sus enemigos íntimos dentro del Gabinete. «En mi libro también voy a contar cómo Alberto Fernández era el que hacía fracasar las reuniones con el campo», deslizó. Además, llamó a la ex mano derecha de los Kirchner «hombre de Clarín».




