| Medio ambiente |
Mientras que en las zonas tropicales los árboles crecen menos, en las templadas lo hacen muy rápido. Esta descompensación, según los expertos, acelera el calentamiento global.
Fuente: ABC.es
ESPAÑA (15/3/2010).- El crecimiento desigual de la masa forestal podría acelerar aún más el proceso de calentamiento global. Ésa es la conclusión a la que han llegado científicos de todo el mundo reunidos recientemente en Panamá para hablar sobre cómo afecta el cambio climático a los bosques. «Hay evidencias muy fuertes, después de 20 años de estudios hechos en Malasia y Panamá, que dicen que los árboles han estado creciendo más lentamente en los bosques tropicales debido al aumento de la temperatura nocturna», comentó Stuart Davies, Director de Ciencias Forestales del Smithsonian Tropical Research Institute (STRI). Por el contrario, en los bosques de zonas templadas se ha alargado el periodo de crecimiento de los árboles, que ahora va desde la primavera al inicio del invierno, añadió Davies. Menor consumo de CO2 Los bosques tropicales y templados abarcan juntos el 38% de las reservas de carbono terrestre y el 48% de la producción primaria neta, según los estudios. Casi el 20% de las emisiones de carbono provienen de la degradación y deforestación de los bosques tropicales, constatan los científicos. Los expertos advierten: un menor crecimiento de los bosques tropicales significa un menor consumo de CO2 y una mayor acumulación en la atmósfera de los gases producidos por la quema de combustibles fósiles. En definitiva, más contaminación y más rápido se produce el cambio climático, asegura Sean McMahon, también del STRI, con sede en Panamá. negrita/Planificación forestal/negrita Dan Bebber, del Earthwatch Institute, cree que la mayoría de los bosques del mundo se han visto afectados por alteraciones de origen humano, lo que puede aumentar la susceptibilidad a la sequía y los incendios. Noelia Jiménez Morales, del Departamento de Edafología y Química Agrícola de la Universidad de Granada propone Planes de forestación: 1) Forestar con bajas densidades de plantación (300-500 hectáreas) para permitir el proceso de colonización de la vegetación autóctona 2) Priorizar las forestaciones de tierras agrarias próximas a bosques y matorrales para provocar un mayor incremento de diversidad de especies, fuente de semillas y aceleración de los procesos de sucesión vegetal.


