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Los afirmó Marcos Kulka, director general de Fundación Chile. El experto insiste en que por diversas condiciones naturales y productivas, las renovables serían no sólo una alternativa de de la matriz energética, sino una forma de enfrentar nuevos negocios
Fuente: Lignum
CHILE (23/06/2009).- Los recursos renovables son el gran patrimonio de Chile. Hasta ahora los ha convertido en alimentos, madera, cobre, para transformarse en un exportador global de alto nivel. Sin embargo, con el creciente costo y cada vez menor disponibilidad de energía amenazando el futuro agroexportador, el seguir siendo competitivos y creciendo a tasas mayores se ha vuelto un desafío cada vez más angustiante. Y a la escasez y alto costo se agrega la necesidad de contar con una energía que libere el mínimo posible de CO2. Marcos Kulka, director general de Fundación Chile, tiene claro el panorama. A través de la organización que dirige le ha tocado seguir de cerca el tema, pues participan en diversas iniciativas que buscan energía de este tipo. En los últimos años, se ha insistido en que con el crecimiento de los países, aumentará proporcionalmente la demanda energética. El dilema era que sin duda la energía es uno de los factores esenciales para el crecimiento. Entonces una de las discusiones es que para poder crecer más rápido se necesita consumir energía en la misma proporción. Pero eso no es así. No es real. Ya hay una conceptualización en que los costos de la energía que requieren los países para crecer más no van necesariamente asociados a alzas proporcionales del consumo energético. Al final el statement es que un país puede crecer en forma sostenida manteniendo su nivel de consumo de energía a tasas menores. El consumo de energía obvio que aumenta, pero no en la misma proporción. -¿Cómo se consigue eso? La solución es sistémica. Lo que ocurre es que tendemos a ver la solución siempre desde la oferta. Es decir desde el petróleo, carbón, gas, desde los recursos mismos para poder generar energía. Esa mirada es un poco sesgada, porque esto no viene sólo de los recursos para generar energía, sino también desde el consumo y de lo que se llama la eficiencia energética. Éste es el primer mecanismo para mejorar la optimización y conseguir crecer sin que el consumo de energía vaya alineado en la misma tasa. Hay cosas muy evidentes e inmediatas. Mejoras prácticas como utilizar aparatos con mayor eficiencia. Es lo que hicimos en el país hace un año y medio con el etiquetado de los refrigeradores y que hacen que hoy cuando compras uno, sabes cuánto gastará en luz. Son muchas medidas pequeñas que pueden aplicarse al interior de los hogares y de las empresas, que pasan desde no dejar siempre enchufado el cargador del celular hasta el cambio de ampolletas. Es decir se trata de soluciones que hacen bajar el consumo de energía en una proporción significativa con pocos costos asociados. A ello hay que sumar las nuevas tecnologías, que sí involucran un costo, pueden significar también un ahorro y, lo más importante, un menor impacto en el calentamiento global. -¿Pero estas medidas son tan efectivas como para transformar las energías alternativas en un elemento importante en la matriz? Según los americanos, si aplican estas y otras similares, en California, al 2020 podrían ser abastecidos con energías renovables al 100%. Esto porque serían capaces de reducir el consumo a tal nivel, que las energías alternativas ?que usualmente se considera que pueden aportar cerca del 30% de la matriz? podrían satisfacer el 100% de sus necesidades. Todo sin perder competitividad. -¿Es viable en Chile? Lo concreto es la necesidad de Chile de diversificar su matriz energética. Eso es una realidad, desde la dependencia del gas argentino y de las hidroeléctricas que están sujetas al clima. Pero hay otros elementos que también hay que considerar, como el que país contribuye poco a la emisión de CO2. Sin embargo, si sigue resolviendo en forma inmediata su necesidad de generación a través de las soluciones existentes, como el carbón, la proyección de crecimiento en valores absolutos dice que al 2030 su emisión de CO2 aumentaría en un 400%, por lo que, aunque a nuestra escala en nivel absoluto seríamos similares a China. Entonces desde ese punto de vista es urgente buscar cómo compatibilizamos la necesidad de mayor energía pero manteniendo el equilibrio con la emisión de CO2. Porque al margen de que seas un emisor muy bajo a nivel absoluto, desde el punto de vista de imagen país y del bienestar de los ciudadanos y del mundo tienes que tener una estrategia sistémica en que las empresas y gobiernos se tienen que preocupar de eso. Es un elemento central al presentarse al mundo. Es competitividad. -¿Cuál es la mejor receta para el país? La eficiencia energética es sin duda lo óptimo. Pero el país tiene las mejores condiciones del mundo para diversificar su matriz a partir de ellas. Chile en energías renovables tiene masa crítica, condiciones, demanda. Es decir tiene disponible todo. Las energías renovables no solucionan el problema energético, pero lo complementan y es sumamente sistémico. Cuando hablamos de la competitividad de los precios, la gracia es que se puede dar en forma sistémica. Por ejemplo cuando hablamos de energía solar, si lo mezclas con desalinización te da rentable. A nivel de la agroindustria es el consumidor mayor de agua, si se buscan soluciones de bombeos de agua con energía solar no sólo se está resolviendo parte del problema energético, también de parte de usar agua de forma más eficiente y de bajar la emisión de CO2 que si utilizas otras formas de energía. Pero esto implica además desarrollos de otras áreas, por ejemplo sofisticación laboral, nuevas alternativas de negocios. Los países de fuera nos miran como un actor relevante para poder invertir. Es decir, Chile, al margen de ser pequeño, se podría transformar en un laboratorio para el mundo. -¿Significa eso que la energía podría transformarse en una fuente de nuevos ingresos para Chile? Ellas nos sirven desde el punto de vista de complementar nuestra matriz energética, bajar la emisión de CO2 y, además y que es muy importante por las proyecciones futuras. Y nos permite pensar en áreas de futuro donde tenemos que participar en industrias del conocimiento. Significa combinamos lo mejor que tiene Chile, sus recursos naturales, pero con aplicación de conocimiento y tecnología que nos llevan a productos de mayor valor agregado. Estamos hablando de algo que tenemos capacidad. Es evidente hacerlo. Esto no es que haya que ir a venderle a alguien una propuesta súper sofisticada. En Estados Unidos, en energía solar, están mirando otros lugares, y Chile es una plaza sumamente atractiva. Estamos muy bien parados a nivel mundial. VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE CADA TIPO DE ENERGÍA ENERGÍA NUCLEAR: Para muchos países es un recurso limpio y entiendo con riesgos bajos. Por ello está incorporada en muchos países como uno de los elementos que pueden resolver en parte importante la necesidad de energía limpia. En Chile hoy no está en la agenda, pero en el futuro es una solución que se tiene que tener al menos entre las posibilidades. ENERGÍA SOLAR: El país posee condiciones inmejorables para ella. Es una de las mejores ubicaciones del mundo para ella: tierras -en el norte- de bajo valor y de costo alternativo cercano a cero; un número alto de días despejados, cercanía con el agua, y con una demanda tan importante como es la minera. Pero además el país tiene una condición muy particular. El nitrato. Éste es un elemento crucial para distribuirla y Chile tiene la mayor empresa productora de nitrato del mundo, Soquimich. Es decir, en esta energía Chile puede ser sumamente competitivo. Entonces a la producción de energía solar hay que agregar el potencial mercado para el nitrato de Chile enfocado a las plantas solares. A nivel global la mayor inversión en investigación de nuevos desarrollos se está ejecutando para energía solar. Nosotros estamos impulsando la plataforma solar de Atacama. ENERGÍA GEOTERMAL: Por lejos los más evolucionados son Alemania e Islandia. Nos acabamos de asociar con la empresa alemana, GTN. Ellos son los que climatizan el parlamento alemán. Lo queremos aplicar a La Moneda y varios edificios públicos. Y eso podría ser aplicable también a un criadero, a colegios e instalaciones productivos, como invernaderos. Chile tiene ventajas. En geotermia de alta entalpía, que es el nivel o cantidad de energía que entrega un sistema, Alemania tiene que perforar cerca de 3 mil metros para encontrarla. Según los mismos alemanes en Chile se encuentra a un cuarto de esa profundidad. Es decir se puede obtener a un costo menor. Lo complicado es que hay que prospectar a nivel territorial dónde están estas fuentes y esto para las empresas privadas es muy caro pero algo ya se está haciendo con apoyo estatal. ENERGÍA MAREMOTRIZ: Aquí está claro que con toda la costa que tiene Chile las posibilidades son muy grandes. La duda es cuán cerca está del sistema interconectado. Se hablaba de que mantener plataformas en el mar es muy riesgoso. Pero hay soluciones. ENERGÍA EÓLICA: Es donde se están realizando las mayores inversiones en el país. Chile tiene en Concepción manufactura siderúrgica una capacidad instalada muy importante que se podría destinar para fabricación de infraestructura eólica. El costo de importar esas tremendas hélices es altísimo. Y hoy se están importando. Si en Concepción se armara un clúster dentro de las capacidades siderúrgcas se podría dar soluciones al país y abrir nuevos negocios. BIOMASA: Aquí hablamos desde residuos agroindustriales hasta los forestales. De hecho ya hay productos sumamente competitivos, como los ecopellets, que se están exportando. En cuanto a la biomasa del sector forestal, Chile tiene una masa crítica brutal. Fuente: Revista del Campo




