| Opinión |
Fuente: El Paranaense . Publicado 23/9/2008
BUENOS AIRES Y MISIONES (Martes, 23 de septiembre de 2008).- Diego Varela, Hernán Giardini y Román Ríos repasan el proyecto del diputado Schuster: efectos del monocultivo de pino en agua, suelo y población nativa; la ley de ordenamiento territorial y la 25.080; la restauración del monte y el incentivo a quienes preservan, alternativas valiosas a incorporar . Diego Varela, Conservación Argentina: – Coincido en que los grandes monocultivos de especies exóticas producen un daño enorme a la biodiversidad y también un impacto social porque desplazan a la gente del campo y concentran la tierra en pocas manos. Muchas empresas forestales de Misiones no cumplen con las leyes ambientales como la ley de bosques y la de fajas ecológicas. La conversión de bosques y capueras en pinares no debería seguir ocurriendo. – Pero no se si “obligando” a una empresa forestal a hacer “plantaciones comerciales de especies nativas y/ frutales” solucionemos el problema de los desmontes y la falta de conectividad del ecosistema. Un monocultivo de especies nativas no va a mejorar demasiado la biodiversidad del paisaje. – Creo que se debería “obligar” a las empresas forestales a RESTAURAR MONTE en aquellos lugares donde no están cumpliendo las leyes (esto es fácilmente medible desde Google Earth o desde la tecnología de fotografías aéreas que maneja el gobierno provincial). Por ejemplo, RESTAURAR todos los cursos de agua dentro de los predios de las empresas, RESTAURAR aquellas pendientes deforestadas, RESTAURAR fajas ecológicas cuando no estuvieran, RESTAURAR monte en areas deforestadas donde la aptitud del suelo prohíbe la conversión, RESTAURAR el monte en las áreas de amortiguación con las áreas naturales protegidas dentro de los predios de las empresas. Se podría condicionar el acceso a subsidios forestales a las empresas que no cumplen con la ley de bosques (y que no desarrollen medidas para restaurar las áreas que corresponde que sean bosque según la ley). – Si creo que se debería subsidiar y apoyar a quienes conservan el monte, a quienes quieran restaurar con especies nativas y realizar plantaciones comerciales con especies nativas (araucaria, por ejemplo). Creo que es mejor que haya buenos incentivos para que los privados planten nativas que obligarlos a hacer eso. Las obligaciones deben ser para que cumplan realmente con las leyes ambientales. Lic. Hernán Giardini, Coordinador Campaña de Biodiversidad de Greenpeace Argentina: Respecto al proyecto de ley del diputado Schuster, que obliga a los forestales a plantar árboles nativos y frutales en un 20 por ciento del total de la superficie destinada a exóticas en Misiones: En principio resulta interesante que se fomente la forestación con nativas y no con exóticas. Este es un problema importante en la provincia de Misiones que creo que ha quedado salvado con la nueva versión de la ley 25.080, de fomento a las plantaciones, que se extiende por 10 años más, ya que la misma incorpora en su texto que sólo se hará efectiva en las zonas que así lo permita el Ordenamiento Territorial previsto por la ley 26.331. O sea, con esto no se fomentará el reemplazo de nativas por exóticas. Creo que un debate sobre este tema debería darse recién después de realizado el Ordenamiento Territorial. Ing. Forestal Román Carlos Ríos, Asociación Civil Selvas para Siempre: En primer lugar destacamos y valoramos la presentación del proyecto de ley presentado por los diputados Schuster y Rovira. El interés y sensibilidad de los diputados referente a la conservación de la Selva Paranaense en Misiones es un buen indicador de que el camino hacia una provincia ordenada territorialmente y con producción diversificada, es posible. Los fundamentos tienen buen comienzo púes realza la importancia de la Selva Paranaense o Misionera como poseedora de la mayor biodiversidad de la Argentina. Al definir un cultivo de árboles implantados, el anteproyecto carece de Vocabulario adecuado, lo que produce cierta confusión. Al decir “Esterilización personificada”, confunde. Una plantación de pinos no esteriliza el ambiente ni mucho menos, a pesar de que al momento de la plantación de usan agroquímicos de forma indiscriminada. Es importante considerar que una plantación de pinos no es un bosque, es un cultivo. El término bosque implantado es incorrecto técnicamente, así como el de bosque misionero. Misiones tiene selva y no bosque. La selva es un ambiente con mayor biodiversidad que un bosque. El término “desierto verde” es empleado en brasil por los pobladores locales que están sufriendo en carne propia los efectos nocivos de los monocultivos extensivos de pinus y eucalyptus. Este país tiene algunas de las mayores industrias de pasta celulósica del mundo. Misiones, con 350 mil hectáreas va camino a tener altos impactos, mayores a los actuales, en poblaciones enteras ya que se pretende llegar a las 700 mil hectáreas de pinus en el futuro. Es bueno aclarar que este término “desierto verde” no fue acuñado por ecologistas o conservacionistas, sino por la gente que vivía en campos que fueron comprados a precios injustos o que tuvieron sus fuentes de agua contaminadas o secas, además de sus fuentes de trabajo afectadas. El origen de los cultivos de árboles exóticos en Misiones es de público conocimiento pero se debe resaltar que la desregulación de la actividad forestal está tendiendo al monopolio, con todos los efectos socio-económicos negativos que esto acarrea. Es muy positivo el hecho que se reconozca el efecto negativo sobre la diversidad de fauna nativa, la que efectivamente pierde espacio donde solo un numero muy reducido de especies usa un monocultivo de pinos para el transito de un fragmento a otro de selva. Existe, sin embargo, un aspecto mucho más agravante del establecimiento de los monocultivos de pinos y es la degradación de suelos y la eliminación de nacientes de agua. Es decir que el impacto se evidencia directamente sobre los pobladores locales vecinos a las plantaciones, pues estas personas pierden las fuentes de agua potable con el agravante que estas son contaminadas por los agroquímicos utilizados en las actividades de plantación. Los árboles nativos son, efectivamente, la unidad estructural de la Selva Paranaense por lo que ofrecen el sustento natural para la biodiversidad. Pero técnicamente, los árboles nativos (forestales o frutales) plantados aisladamente dentro de una matriz de forestal de pinos, no ofrecerían las ventajas pretendidas por el espíritu del proyecto de ley analizado. Las fajas ecológicas y la cobertura forestal de arroyos podrían funcionar perfectamente como corredores biológicos, además de las superficies cubiertas con bosques protectores (en pendientes fuertes) serian suficientes para asegurar el transito y adecuación de la biodiversidad en meta-poblaciones inter-comunicadas. Claro, siempre y cuando se diagramen correctamente y respeten las fajas ecológicas y no se arrasen con topadora las naciente y cursos de agua como esta ocurriendo hoy en día en todas las áreas de implantación. Los bosques protectores establecidos por leyes anteriores al presente proyecto analizado, están siendo talados y quemados. Entonces, consideramos que este ante-proyecto no llena un vacío en la legislación, la cual es en la actualidad muy completa. Si se cumplieran acabadamente las leyes vigentes, la Selva Paranaense de Misiones tendría chances de sobrevivir en el futuro. Analizando los tres primeros artículos del anteproyecto podemos decir, no es técnicamente correcto distribuir árboles aislados en forma uniforme dentro de la forestación con pinos. Lo adecuado es dejar fajas ecológicas por más que la cobertura forestal sea la denominada capuera, siendo ésta mucho más conveniente que la implantación de árboles aislados. Desde el punto de vista de la conservación de la biodiversidad, la que incluye todos los reinos de seres vivos, además de los factores abióticos que la sustentan, las fajas ecológicas, los bosques protectores establecidos por leyes anteriores, sumadas a las actuales áreas naturales protegidas, serian suficientes para la perpetuación de la Selva paranaense. Desde el punto de vista del desarrollo de la población rural de Misiones, el impulso a la diversificación productiva, la eliminación de monopolios forestales y la conservación de fragmentos interconectados de selva, son necesarios para evitar el éxodo rural y para disminuir los altos índices de pobreza registrados. Respecto a la intangibilidad de árboles aislados dentro de una matriz de pinus, es imposible que se cumpla, teniendo en cuenta los patrones de operaciones forestales actuales. Seria mucho más factible, dejar a los operarios forestales trabajando en áreas libres de especies intangibles, simplemente porque no las van a respetar y porque estas especies nativas forestales y frutales ya estarían a salvo en las respectivas fajas ecológicas y bosques protectores. Creemos que el gran desafío de los legisladores y de la población misionera en general, es lograr que la sensibilidad y la responsabilidad primen a la hora de hacer cumplir las leyes ya existentes.




