| Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela son los mercados más apetecidos |
Hoy los distintos grupos forestales están siendo cuidadosos análisis para determinar si queda más madera en Chile. La firma CMPC tiene 66 mil hectáreas plantadas en Argentina y desde la misma han señalado que están viendo qué hacer con esos activos, ya que el tema energético dificulta las inversiones en una planta de celulosa. No descartan instalarse en Brasil, país al que por ahora solamente exporta. En el caso de la otra gigante chilena, Arauco, han señalado que no aumentará sus inversiones en Argentina pero sí tienen planes en Brasil.
Fuente: Lignum
CHILE (23/7/2007).- La concentración de las propiedades con potencial forestal en Chile está obligando a las empresas del rubro a mirar a otros países de la región para expandir sus operaciones, como Argentina, Brasil, Uruguay e incluso Venezuela. Esta es la conclusión a la que llegan expertos luego de analizar la disponibilidad de terrenos en el país y los planes de las mayores industrias forestales. Santiago Barros, ingeniero del Instituto Forestal, comenta que en Chile existen superficies muy extensas , aptas para la forestación, que son de interés para las firmas forestales. Sin embargo, “hay una relativa menor disponibilidad de suelos, porque hay pequeños y medianos propietarios, que no quieren vender, y eso ha dificultado a las empresas para hacerse de más superficie”. El experto asegura también que “los suelos forestales se han ido haciendo progresivamente más caros”. En los años 70, cuando partió la legislación forestal, la hectáreas costaba entre US$ 30 y US$ 50, mientras que hoy ese valor se encuentra entre los US$ 1.500 y US$ 2.000”. Un reciente informe de PriceWaterHouse sobre la industria forestal mundial, indica que Brasil fue el país más atractivo para invertir en el rubro en el 2006, y también destaca a Uruguay como un país atractivo para la plantación y la instalación de plantas de procesamiento. El socio de PriceWaterHouse, Ricardo Arraño, comenta que en Chile “ya no hay terrenos disponibles para que las empresas inviertan en nuevos bosques”. Por eso las empresas locales están mirando en forma importante a Brasil. El consultor dice que en ese país el crecimiento de los eucaliptos para celulosa tarda siete años, versus los doce que se demoran en Chile. Esto permite a las empresas tener una rotación mayor de la producción. Arraño agrega que Uruguay también tiene una fuerte potencialidad para la industria. “El gobierno de ese país dando un apoyo importante para el desarrollo del sector. Por eso Arauco y CMPC ya han comenzado a invertir allí y hay muchos otros interesado en entrar”, afirma. Luciano Gremone, analista del sector forestal de Standard & Poors comenta que “en el caso del Cono Sur de América Latina hay una situación muy ventajosa para la producción de pino. Por eso no es raro ver que el crecimiento de la industria chilena hoy se enmarque en países como Argentina, el sur de Brasil y Uruguay”. Reconoce que los activos forestales en Chile “están un poco limitados, y no se ve un mayor crecimiento en materia forestal”. El presidente de la Corporación de la Madera, Fernando Léniz, asegura que hoy las firmas del rubro están haciendo análisis para ver si queda más madera en Chile. “Hoy se está usando de prácticamente todos los recursos que hay”, asegura. Léniz dice que hoy las empresas están mirando a países como Brasil, Argentina, Uruguay y Venezuela para aumentar su producción forestal, y eventualmente instalar industrias procesadoras. cursiva/El caso de CMPC y Arauco/cursiva negrita/Firmas en el extranjero/negrita La firma CMPC tiene 66 mil hectáreas plantadas en Argentina, al sur de Misiones y de la provincia de Corrientes. En la empresa han señalado que están viendo qué hacer con esos activos, ya que el tema energético dificulta las inversiones en una planta de celulosa, porque esta industria requiere de mucha energía para funcionar. La empresa no ha descartado instalarse en Brasil, país al que por ahora solamente exporta. En el caso de la otra gigante chilena, Arauco, del grupo Angelini, ha señalado que no aumentará sus inversiones en Argentina, donde tiene la planta de pulpa Alto Paraná y bosques por 120 mil hectáreas, ya que consideran que este mercado es muy acotado. Sin embargo, tienen planes en Brasil, donde actualmente poseen 30 mil hectáreas de bosques, y negocian la adquisición de otras 50 mil hectáreas a la finlandesa Stora Enso. Fuente: La Tercera. Por Pamela Zúñiga Q.




