Stora Enso también se radicará en Uruguay

Inversores

La compañía celulósico-papelera sueca Stora Enso construirá una planta de celulosa en el norte de Durazno o sur de Tacuarembó en el Uruguay y constituirá una de las tres inversiones más importante en materia de celulosa que afectará a la cuenca del río Uruguay.

Fuente: El Argentino

ENTRE RIOS (19/7/2007).- Al igual que la sorpresa que se llevó el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, cuando leyó en EL ARGENTINO que la empresa Kemira se radicaba en Capitán Bermúdez, Santa Fe, el gobierno de Néstor Kirchner deberá dar cuenta de por qué la empresa Stora Enso -resistida también por los asambleístas- tiene su sede más importante en Buenos Aires, señaló el diario El Argentino de Gualeguaychú. Un trabajo de investigación de este diario confirmó la presencia de Stora Enso en Argentina, filial que es la responsable de las ventas de esa firma no sólo en el país sino también en Uruguay y Paraguay. La filial, fundada en al año 1999 y ubicada en Buenos Aires en el coqueto barrio de Puerto Madero, atiende a editoras, imprentas, convertidores y distribuidores con la gama completa de sus productos. La oficina se encuentra ubicada en la calle Alicia Moreau de Justo 1780- 1° I de Puerto Madero. La papelera Stora Enso tiene intenciones de construir una planta de celulosa en el norte de Durazno o sur de Tacuarembó en el Uruguay, proyecto que estiman cristalizar en menos de diez años. Por el momento, son uno de los grandes compradores de tierras con destino a la forestación. Cuando Stora Enso se reunió con el intendente de Durazno, Carmelo Vidalín, estuvo representada por Nils Grafström (presidente para América Latina), Otavio Pontes (vicepresidente para América Latina) y Joao Borges (director de desenvolvimiento ambiental). Actualmente la compañía se ubica en la zona de Bahía (Brasil) y piensa desembarcar en Uruguay, concretamente en la zona norte de Durazno (cerca de La Paloma, sobre el río Negro afluente importante del río Uruguay) o bien en la zona sur de Tacuarembó, lo cual dependerá “de estudios que estamos realizando”, dijeron los voceros. Desde las oficinas de Buenos Aires, Stora Enso recomenzó Uruguay por la sencilla razón de que allí el costo de la madera por tonelada es de 70 dólares, lo mismo que en Brasil, y eso es mucho más barato que en el resto del mundo. En cuanto a la planta en Durazno, se informó que tendría una capacidad de 900 mil toneladas, sin olor y sin agua sucia. “Es más, el agua que sale generalmente lo hace más limpia que la que entra”, sostuvieron calcando el discurso que sostiene Botnia en Fray Bentos. Stora Enso precisa un total de 140 mil hectáreas en el Uruguay (cien mil de plantaciones de eucalipto y 40 mil de preservaciones), de las cuales ya han adquirido algo más de siete mil hectáreas en Durazno y estiman comprar otras diez mil antes de diciembre. La planta de celulosa La construcción de la planta de celulosa insumirá dos años y luego necesitarían la mano de obra de las dos mil personas capacitadas, con un costo de 18 millones de dólares en infraestructura. Ante la lógica consulta periodística respondieron que “respetamos los estándares ambientales del Uruguay”. Sobre la elección de Durazno y Tacuarembó la enfocaron hacia “las plantaciones ya existentes de pinos y eucaliptos, el clima, la infraestructura, la mano de obra y la fuente de agua”. Se estima el año 2012 para el funcionamiento pleno de la celulosa, en tanto se aspira a comprar por parte de Stora Enso un total de 50 mil hectáreas en el próximo año. La expansión Stora Enso viene comprando tierras en el Sur de Brasil (Estado de Rio Grande do Sul) y en Uruguay con la intención de implementar plantaciones. “Estamos dando más un paso importante en Latinoamérica. Estas compras están de acuerdo con nuestra estrategia para los mercados emergentes. Este será nuestra segunda mayor inversión en América del Sur, después de completar exitosamente la Fábrica de Pulpa Veracel en el Estado de Bahía, Brasil, una joint venture con el mayor productor local de pulpa, Aracruz Celulose SA,” explicó Jukka Härmälä, titular de Stora Enso Oyj. Los terrenos, tanto en Brasil como en Uruguay se están comprando de propietarios privados que los han utilizado principalmente para pastoreo y parte de ellos para cultivo. Al establecer las plantaciones, Stora Enso promete seguir sus principios de plantío sostenible, adoptando buenas prácticas de administración ambiental y social y espera ocasionar un impacto económico positivo en la región. La intención es certificar las plantaciones en Brasil con las certificaciones de CERFLOR (Sistema Brasilero de Certificaciones Forestal) y FSC y en Uruguay, con FSC (Forest Stewardship Council).

Fuente: El Argentino

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