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Corrientes: forestales avanzan en un plan para el control biológico de la avispa de los pinos

Por medio de un acuerdo de cooperación público-privado

Ayer firmaron un acuerdo entre la Asociación Forestal de Corrientes y el Ministerio de Trabajo, Producción y Turismo, para impulsar un proyecto técnico que permita frenar el avance de la plaga por medio de un monitoreo y control biológico de la avispa de los pinos, Sirex noctilio. Se trata de una de las plagas más perjudiciales para los pinos implantados que mantiene en alerta a empresarios correntinos. CORRIENTES (25/10/2006).- Se firmó ayer en la ciudad de Corrientes un convenio de cooperación entre el Ministerio de Producción, Trabajo y Turismo del gobierno provincial y representantes de la Asociación Forestal de Corrientes, con el objetivo de avanzar en un proyecto de detección, monitoreo y control biológico de la “avispa barrenadora de los pinos” (Sirex noctilio), una de las plagas más perjudiciales para los pinos implantados en nuestro país. La rúbrica de este acuerdo estuvo a cargo del ministro del área, Alfredo Aun, y de Néstor Galvalisi, presidente de AFC, entidad que propone la implementación del proyecto y a la que se le otorga la responsabilidad de su ejecución, a través del convenio. Las direcciones de Recursos Forestales y de Sanidad Vegetal tendrán a su cargo el control, seguimiento y supervisión técnica y administrativa de la ejecución de esta propuesta, que será solventada a través del Fondo de Desarrollo Rural. negrita/La plaga/negrita La avispa barrenadora de los pinos, Sirex noctilio, pese a sus estrictas relaciones ecológicas, es un insecto que ha invadido diversas regiones en el hemisferio Sur, en asociación con la extensiva producción forestal de especies arbóreas del genero Pinus. El hecho de estar durante parte de su ciclo de vida dentro de la madera, sumado al gran movimiento de madera en bruto desde y hacia países con producción forestal, posiblemente explique su actual distribución. La primera invasión registrada fue en Nueva Zelanda, donde S.noctilio se estableció en forestaciones de Pinus radiata, cerca del 1900, ocasionando daños menores hasta el primero estallido poblacional de 1945. Posteriormente, en 1952, se registró su presencia en la austral isla de Tasmania y tan sólo 10 años después, fue hallada en Australia continental, en donde se constituyó el Sirex National Fund para el control de la plaga, citado como el más importante programa para el manejo de una única plaga que se conozca. Por su parte, a principios de la década del ’80, fueron hallados ejemplares de pinos con ataque en el Uruguay y luego en el sur de Brasil (1988), en plantaciones de Pinus taeda y posteriormente, en la Mesopotamia Argentina. En nuestro país, la avispa fue detectada por primera vez en la provincia de Entre Ríos a fines de los ’80 y desde entonces ha invadido distintas áreas forestadas del país. En la Patagonia Andina, la plaga y uno de sus enemigos naturales más exitosos, el parasitoide Ibalia leucospoides, fueron detectados en 1993 y desde entonces se ha establecido y extendido a las forestaciones de la región, constituyéndose en uno de los más exitosos himenópteros invasores de la Patagonia.

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