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Comparadas con otros usos productivos, las plantaciones forestales representan escaso potencial de impactos negativos sobre el suelo, “siempre y cuando se apliquen prácticas de manejo adecuadas al sitio”, recalcó el ingeniero Roberto Fernández, del INTA Montecarlo. En relación a la producción, advierte que la creciente mecanización de las cosechas forestales, sumada a la disminución de los períodos de rotación, es un elemento que puede llevar a un deterioro en las propiedades ligadas a la productividad del suelo.
Por Patricia Escobar
MISIONES (2/10/2006).- Cada vez es mayor la preocupación de la sociedad por los problemas ambientales, como la contaminación del agua y del aire, la degradación de los suelos, la deforestación y la pérdida de biodiversidad. Desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria avanzan en distintas líneas de investigación sobre los bosques de cultivos y su impacto en el medio ambiente y la sociedad. El ingeniero Roberto Fernández, director regional del Inta Montecarlo y docente de la Facultad de Ciencias Forestales de la Unam, realizó un estudio sobre el “Impacto de suelo y conservación”, analizando diferentes prácticas de manejo -aprovechamiento, quema de residuos- sobre parámetros y características del suelo; producción forestal y sus riesgos; buenas prácticas en cosecha forestal, entre otros temas. “El suelo es un recurso natural de carácter no renovable en términos de escala humana, y es uno de los factores que definen la calidad de un sitio ya que condiciona fuertemente la productividad de los ecosistemas forestales, especialmente los manejados. El mantenimiento de largo plazo de la capacidad productividad esta relacionada a las diferentes opciones de usos, esto es importante tenerlo en cuenta”, recalcó el profesional. “Integrar al suelo un sistema con los organismos con los que interactúa, participando en el mantenimiento de los ciclos del agua, energía y nutrientes, son pilares del funcionamiento de los ecosistemas”. Las características del suelo influyen en gran medida sobre la vegetación y la fauna, condicionando de esta forma la biodiversidad del ecosistema. El concepto de conservación del suelo debe entenderse como el mantenimiento a largo plazo de su capacidad productiva, y de los niveles de productividad del agroecosistema sometido a diferentes opciones de uso, particularmente las de mayor demanda de fertilidad edáfica. “El objetivo de conservar el suelo, y por ende su capacidad productiva, implica que los posibles impactos de las operaciones forestales no deben exceder la capacidad de recuperación del sistema”, explicó. “Comparadas con otros usos productivos, las plantaciones forestales representan escaso potencial de impactos negativos sobre el suelo, siempre y cuando se apliquen prácticas de manejo adecuadas al sitio”, recalcó el especialista. “La actividad forestal es un lujo en relación al impacto ambiental, en comparación de manejo de otras actividades, en cuanto a la mitigación que produce la forestación en el suelo, lo cual no quiere decir que no impacte, dado que todo está sujeto a que se realicen practicas sustentables”, insistió. “Si bien en determinados casos pueden representar impactos positivos sobre la condición edáfica, la creciente mecanización de las operaciones forestales, sumada a la disminución de los períodos de rotación, es un elemento que puede llevar a un deterioro en las propiedades ligadas a la productividad del suelo”, alertó el investigador. Las perturbaciones esperables sobre las operaciones forestales serían: – el balance y circulación de los nutrientes – la condición física de los suelos – los procesos erosivos – la producción y calidad de agua – la biodiversidad – la sedimentación de cauces y embalses Otras consecuencias a tener en cuenta, dado que impactan en la degradación de los suelos, serían: -Mermas en la productividad forestal -Incrementos en los costos -Disminución del área productiva -Desvalorización de la propiedad negrita/Operaciones de riesgo/negrita En relación a las operaciones forestales con mayor potencial de riesgo ambiental al suelo, enumeró a : *Construcción de caminos (que se realicen fuera de los patrones técnicos produciendo erosión, construcción en pendientes o curvas, etcétera) *Establecimiento (preparación del terreno, si utilizan fuego o no, rastreo, labranza, manejo de residuos, etcétera). *Cosecha (compactación del suelo que pueda llevar a perder o disminuir la productividad, efectos locales y regionales) *Transporte “Las perturbaciones esperables sobre el ecosistema están relacionadas al balance y la circulación de nutrientes”, recordó el investigador. En este sentido indicó que la intensidad del impacto tiende a ser mayor en suelos frágiles con bajas reservas de nutrientes, -textura gruesa, someros, muy lixiviados-, ambientes en los cuales normalmente los compartimientos más ricos son la biomasa y la necromasa. Sobre la condición física del suelo, mencionó la remoción del piso forestal y mezcla con el suelo mineral; la exposición del subsuelo; la compactación; y la intensificación de procesos erosivos. En relación a la operación de Cosecha, señaló “fijar la atención en la carga y la condición física superficial”. cursiva/Más información en la Revista ArgentinaForestal.com Nº35/cursiva




