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Charles Kimber, gerente de asuntos corporativos y comerciales de Celco, aseguró que «la empresa invertirá todo lo necesario para evitar cualquier impacto en la fuente de ingresos de las comunidades costeras».
Fuente: Lignum
CHILE (22/8/2006).- La motivación principal que esgrimen los pescadores que se han movilizado para impedir los estudios de Celulosa Arauco, es la defensa del mar y sus recursos, que temen sean afectados por los riles de la planta Valdivia. Frente a esto, Charles Kimber, gerente de asuntos corporativos y comerciales de Celco, aseguró que la empresa invertirá todo lo necesario para evitar cualquier impacto en la fuente de ingresos de las comunidades costeras. «Vamos a usar la mejor tecnología disponible en el mundo para el tratamiento de efluentes y para lo que es su conducción, a objeto de que exista una mitigación tal que no cause impacto ambiental en el mar», enfatizó el ejecutivo, citando un extenso listado de países del primer mundo en donde los riles de las plantas de celulosa van a parar directamente al océano. Entre ellos, Estados Unidos, Japón, Canadá, Suecia y Noruega. Kimber reiteró además su deseo de establecer un diálogo con los pescadores en conflicto. «Me encantaría que pudiéramos sentarnos junto al señor Joaquín Vargas y otros dirigentes para discutir sobre tecnología y presentarle en qué consiste lo que vamos a utilizar», dijo el gerente, reconociendo como «una obligación» el conversar con todas las partes involucradas en este tema. El ejecutivo indicó también que aún no se ha contemplado la posibilidad de pedir una ampliación de plazo para la presentación del Estudio de Impacto Ambiental del ducto, que vence en abril de 2007. Así, se desprende que la instalación de correntómetros en la costa de Mariquina para la realización de mediciones seguirá adelante. «Ayer no pudimos hacerlas. Esperamos mejores condiciones meteorológicas», subrayó. Fuente: Austral de Valdivia




