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En Corrientes dicen no a los aserraderos en órbitas urbanas

Vecinos de Concepción se movilizan

Se presentó ayer el petitorio a la Comisión de Asuntos Municipales. El pedido de frenar las quemas contaminantes se presenta hoy en Diputados. El último sábado, un grupo de vecinos de Concepción interrumpió el paso en la ruta de acceso a la localidad protestando contra el humo tóxico que despiden cuatro aserraderos.

Fuente: Diario La República

CORRIENTES (17/5/2006).- El diario La República se hizo eco del reclamo de un puñado de habitantes, que ayer presentaron un petitorio a la Comisión de Asuntos Municipales con 50 firmas, denunciando la contaminación del aire. La protesta desembarcará hoy en la Cámara de Diputados, en la sesión que comenzará a las 11 de la mañana. La nota fue presentada a Octavio Valdes, presidente de la Comisión de Asuntos Municipales en la Cámara baja. Este medio pudo consultar el documento, donde se solicita la intervención de la cartera, dada la gravedad del problema que amenaza la salud de las personas que habitan varios barrios de la localidad. Los aserraderos se encuentran en el casco urbano, si es que esta definición se puede aplicar al pequeño poblado. Quienes encabezan la protesta solicitan que se terminen las “quemas de residuos” o que las industrias se retiren de los asentamientos a una zona deshabitada. “Queman el residuo que deja el aserraje a cielo abierto”, dice el documento que hoy se repartirá entre los miembros de la Cámara. Explica que la madera fresca, ya sea de pino o de eucaliptos, al ser quemada provoca gran cantidad de humo. Éste es despedido hacia los barrios “afectando la salud de niños y adultos, provocando un grave deterioro en la calidad de vida, dentro de las casas y fuera de éstas”. Estas afirmaciones cuentan con el aval del director del hospital local, Claudio Berzzotti, quien ratificó la protesta y participó de la colecta de firmas. El documento reza que no sólo se produjo un evidente aumento en los problemas respiratorios de los hijos de los firmantes y de ellos mismos, sino que además la gente debe convivir con el “penoso” olor a humo, ya sea en prendas, enseres o todo aquellos que alcance la humareda. “No existe medida higiénica que pueda solucionar esta situación», asegura uno de los párrafos del petitorio. A modo de referencia, el documento realiza una pequeña reseña histórica donde quedan resaltadas las tristes consecuencias del trabajo de los aserraderos. “Nuestra localidad era una de las mejores preservadas ambientalmente en toda la provincia; el cielo diáfano de Concepción es sólo un recuerdo. Ni bien se ingresa a nuestro pueblo por la mañana temprano, tarde o noche, una masa gris de humo es la que nos recibe, y a quienes nos visitan provoca una lastimosa impresión”, comenta el documento realizado por los vecinos que hoy ya formará parte de dos importantes esferas del gobierno provincial. El documento insiste con el pedido y vuelve a reclamar el compromiso de la Comisión de Asuntos Municipales y de su presidente, Octavio Valdes. La nota solicita textualmente: “La mejor gestión ante las autoridades competentes a nivel provincial y municipal”. En este punto cabe recordar que un petitorio con el mismo fin (no más quemas) ya fue entregado a la administración de la Comuna de Concepción, con la intendenta Celeste Fernández al mando. “Que cese la quema de los aserraderos que tan irreparable prejuicio nos causa”, finaliza el documento. Al pie y en otras varias páginas se adjuntan la firma de más de un centenar de vecinos que se esperanzan con la posibilidad de vivir sin la angustiante compañía del “humo gris” de los maderos de las industrias. El reclamo comenzó justamente después que el corte de la ruta, el último sábado, interceptara una comitiva oficial que se dirigía al conflictivo paraje Yahaveré a relevar la situación real de los pobladores históricos frente al avance de poderosos terratenientes, como el caso del norteamericano Douglas Tompkins. Legisladores y el ministro de Gobierno y Justicia dialogaron con los vecinos. Quizá el destino, quizá la justicia divina, pero los hechos se sucedieron de manera casi fortuita para esperanzar a toda Concepción. Queda esperar el desenlace, entre otras cosas, por la salud de los chicos.

Fuente: Diario La República

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