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El presidente de la finlandesa Botnia, Erkkis Varis, sostuvo que el diferendo por los supuestos problemas ambientales de dos plantas celulosas que se levantan en suelo uruguayo, reduce las ganas de invertir en la zona. El ejecutivo ratificó los avances en la construcción de la obra, la que espera esté en funciones a fines de 2007.
Fuente: Reuters América Latina
BUENOS AIRES (Reuters) – El presidente de la finlandesa Botnia sostuvo que el diferendo entre Argentina y Uruguay, por los supuestos problemas ambientales de dos plantas celulosas que se levantan en suelo uruguayo, reduce las ganas de invertir en la zona, publicó el domingo un diario local. El ejecutivo ratificó los avances en la construcción de la obra, la que espera esté en funciones a fines de 2007, y aseguró que no está preocupado por una presentación judicial realizada por Argentina ante la corte internacional de La Haya. «Botnia no es parte de esta disputa; son los gobiernos de Argentina y Uruguay,» respondió el presidente de Botnia, Erkkis Varis, en una entrevista realizada en Finlandia y publicada el domingo por el diario Clarín. «Es obvio que este tipo de pelea disminuye las ganas de invertir tanto en Argentina como en Uruguay,» agregó. Botnia y la española Ence construyen en Uruguay sendas plantas de celulosa, con una inversión de 1.700 millones de dólares, la mayor en la historia del pequeño país sudamericano. Argentina teme que las plantas contaminen un río fronterizo y solicitó un amplio estudio ambiental para asegurarse de que se implementen los recaudos para evitar problemas. Por ello presentó a inicio de mes una demanda ante el tribunal internacional de La Haya, para que se suspendan las obras hasta que se defina su potencial contaminante. Uruguay defiende la instalación de las empresas y asegura que no afectarán al medio ambiente. «Puede ser bueno que se encuentre una solución allí (en La Haya). No somos jueces, pero todos opinan que Uruguay no ha violado el tratado de aguas fronterizas,» dijo el empresario, al tiempo que defendió el avance de las obras, aunque explicó que todavía no han intalado maquinarias. Sobre su puesta en funcionamiento, comentó que «no tengo fecha exacta, pero se está cumpliendo el cronograma (de Botnia). Podría arrancar en el tercer cuatrimestre de 2007.» Las obras de Botnia están mucho más avanzadas que las de Ence, quien se encuentra en la remoción del suelo. Parte del emprendimiento debería ser financiado por el Banco Mundial, pero su decisión se encuentra demorada a raíz de los problemas diplomáticos entre argentinos y uruguayos. «Nos molesta que la toma de decisiones lleve tanto tiempo, pero la financiación la arreglamos de otra manera (llegado el caso),» afirmó el empresario, quién dijo que Uruguay es «muy bueno para invertir» y espera que Argentina «lo sea en el futuro.» Se mostró dispuesto a entregar el material necesario que se requiera sobre las características técnicas de la planta de celulosa que se levanta en la ciudad de Fray Bentos, fronteriza de la argentina de Gualeguaychú. Las protestas argentinas se iniciaron hace unos 13 meses cuando habitantes de Gualeguaychú cortaron durante varios días, y en forma escalonada, el paso carretero a Uruguay, golpeando al turismo y la industria de ese país. La protesta tomó más trascendencia internacional en la reciente cumbre de Viena entre los jefes de Estado de América Latina y Europa, cuando una joven argentina irrumpió semidesnuda frente a todos los líderes con una pancarta reclamando contra la instalación de las papeleras en Uruguay.




