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Nación y AFCP firmaron acuerdo para la producción limpia y competitividad empresarial del sector

Las empresas realizarán controles que tiendan a la reducción de la contaminación

Tras cinco meses de trabajo y negociaciones, Rafael Gaviola, presidente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel de Argentina (AFCP) firmó ayer con la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS) un convenio cuyo objetivo es implementar un Programa de Producción Limpia y Competitividad Empresarial tendiente a prevenir la contaminación en el sector.

Por Patricia Escobar

BUENOS AIRES (11/5/2006).- Respondiendo a una iniciativa del gobierno nacional y con el propósito de evitar inadecuadas pautas de consumo y producción, se firmó ayer un acuerdo que tiene como fin promover estrategias de producción limpia tendientes a lograr una mayor eficiencia y competitividad empresaria en el sector de fabricación de celulosa y papel. A la firma se arribó sobre la base de la cooperación y participación voluntaria de las empresas, organismos ambientales nacionales y provinciales. Este acuerdo fue firmado por el Secretario de Ambiente, Atilio Savino; y el presidente de la AFCP, Rafael Gaviola; donde proponen la modificación de las modalidades de producción y consumo, que al mismo tiempo, representen beneficios para la eficiencia energética, ahorro de recursos, conservación de bosques nativos y suelos. De esta manera, la Secretaría de Ambiente, a través de la Unidad de Producción Limpia y Consumo Sustentable, se comprometió a dar asistencia al sector, en la aplicación de herramientas de gestión que no deterioren el ambiente y generen un uso eficiente de los recursos naturales. Entre las técnicas de producción limpia se encuentran el uso racional del agua, la energía, las materias primas y los insumos en los procesos industriales; la eliminación del uso de sustancias tóxicas y la reducción de la contaminación mediante la adopción de las mejores prácticas disponibles. Al respecto, la AFCP aceptó llevar adelante sistemas productivos ambientalmente adecuados, realizando controles que tiendan a la “Reducción de la contaminación”: disminución de desechos sólidos, líquidos, gaseosos, ruidos, vibraciones y radiaciones generados por la actividad industrial, a los efectos de minimizar el riesgo ambiental. Por esto último se entiende la eliminación de los riesgos potenciales de una actividad industrial como incendios, explosión, químicos y por aparatos a presión que puedan afectar a la población o al medio ambiente en general.

Por Patricia Escobar

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