| Preocupación por el funcionamiento de la planta de Puerto Piray |
Una comitiva de la Secretaría del Ambiente, encabezada por el ministro Alfredo Molinas, se trasladó hasta la zona de Puerto Carlos Antonio López, en el departamento de Itapúa, para observar la situación en que se encuentran trabajando una de las fábricas papeleras, de las tres existentes en el lado argentino, afincada en la rivera del río Paraná. Molinas observó que «los efluentes generados por una de las empresas eran vertidos en gran cantidad, sin tratamiento alguno, a las aguas del Paraná. También comprobó la presencia de espuma sobre la superficie de este importante recurso hídrico, lo que haría presumir de la existencia de contaminación en el lugar».
ASUNCIÓN (17/2/2006).- Una comitiva de la Secretaría del Ambiente, encabezada por el ministro Alfredo Molinas, se trasladó hasta la zona de Puerto Carlos Antonio López, en el departamento de Itapúa, para observar la situación en que se encuentran trabajando una de las fábricas papeleras, de las tres existentes en el lado argentino, afincada en la rivera del río Paraná. En la ocasión, los fiscalizadores ambientales tomaron muestras de agua de la margen paraguaya. Durante un recorrido realizado por la comitiva sobre el cauce hídrico, el ministro Molinas observó que los efluentes generados por una de las empresas eran vertidos en gran cantidad, sin tratamiento alguno, a las aguas del Paraná. También comprobó la presencia de espuma sobre la superficie de este importante recurso hídrico, lo que haría presumir de la existencia de contaminación en el lugar. El ministro Molinas manifestó que la planta de celulosa observada desde el lado paraguayo del río (antes denominada Celulosas Argentinas) se encuentra vertiendo sus efluentes sin tratamiento al cauce desde hace más de 20 años, sin que hasta el momento, las autoridades ambientales del vecino país tomen medidas correctivas al respecto. «Esta situación afecta directamente nuestra soberanía nacional al contaminar el patrimonio natural del país, como es la margen izquierda del Paraná», sostuvo Molinas. Las muestras de agua extraídas serán estudiadas en laboratorios certificados de Asunción y sus resultados estarían disponibles en unos 10 días, según manifestaron los técnicos ambientales. Una vez que la SEAM cuente con dichos resultados, y en caso de comprobar la existencia de contaminación en las aguas del Paraná, solicitará a las autoridades ambientales argentinas tomar las medidas correctivas, de forma a que exijan a estas fábricas de papel el tratamiento de sus residuos antes de verterlos al agua. En caso contrario, pedirá que las mismas dispongan el cese de las actividades productivas de estas firmas. Paralelamente, hasta el momento, la SEAM no recibió una respuesta positiva de la Comisión Mixta Paraguayo-Argentina al pedido realizado por el ministro Molinas de tomar muestras de agua en la zona afectada por el vertido del lado argentino, específicamente en Puerto Piray.




