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Un primer enfrentamiento en este sentido fue protagonizado por la ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Sandra Suárez, y el ex titular de esa cartera, Manuel Rodríguez.
Fuente: Colombia Universal
BOGOTÁ (16/1/2006).- Diversas opiniones generó la decisión del presidente Álvaro Uribe de objetar diez apartes de la polémica Ley Forestal, en la medida en que algunos grupos ambientalistas insisten en que lo devuelto al Congreso por el Jefe de Estado no cambia la esencia de la norma. Un primer enfrentamiento en este sentido fue protagonizado por la ministra de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Sandra Suárez, y el ex titular de esa cartera, Manuel Rodríguez, debido a que mientras la primera argumentó que las objeciones presidenciales no afectan la esencia de la ley, el ex titular de la cartera advirtió que las observaciones hechas por el Ejecutivo fueron de fondo. La decisión del presidente Uribe al objetar la Ley Forestal enfrentó a la Ministra y al ex ministro porque creen que el Mandatario le dio la razón a cada uno de ellos. Sin embargo, ambos coincidieron en que es necesaria una ley que regule y fortalezca la protección del bosque natural, y el estímulo de la reforestación comercial, al tiempo que se declararon a la expectativa por la presentación de la normatividad ante el Congreso. No obstante al enfrentamiento anterior, voceros de los grupos ambientalistas dividieron opiniones, en la medida en que mientras algunos piensan que la decisión presidencial fue acertada otros creen que el objeto de la ley quedó intacto y va a ir en contra de los ecosistemas naturales del país. En cuanto a la reunión del jueves en Palacio, en la que también estuvo la ministra Sandra Suárez Pérez, la funcionaria dijo que el propósito “es dejar en claro los beneficios de la Ley y resaltar que todo lo que la misma involucra está bien presupuestado, de tal manera que se defina la fecha de la respectiva sanción”. Para los ambientalistas uno de los temas que más causa preocupación es el que tiene que ver con el inventario forestal que determina la Ley. Durante el encuentro el mismo Jefe de Estado insistió en que no se podrá tocar más la selva colombiana, pues se prohibe tumbar los bosques naturales para cambiarles de uso, es decir, para sembrar pasto por ejemplo, y recordó que se excluyen de cualquier utilización comercial las zonas de reserva, los parques naturales y las zonas adjudicadas a las comunidades indígenas y afrocolombianas. Por su parte, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Felipe Arias, argumentó que Colombia tiene 25 millones de hectáreas aptas para la reforestación comercial, de las cuales sólo se han sembrado 210.000, lo que significa menos de 1 por ciento, y el resto está dedicado a ganadería extensiva. No obstante a las explicaciones, Elsa Matilde Escobar, directora de la Fundación Natura, afirmó que “la ley será sancionada a pesar de todo lo que se hizo para echarla abajo”. Otro grupo de ambientalistas indicaron que a pesar de que se hagan los ajustes que pide el Ejecutivo al Congreso para evitar confusiones, de ser sancionada por el Presidente, ésta será demandada por ilegal e inconstitucional. En ello coincide el senador Jorge Enrique Robledo, quien afirmó que la Ley fue diseñada más para atentar contra la existencia del bosque natural que para incentivar las plantaciones comerciales. Cabe recordar que el jueves anterior, el Gobierno aceptó objetar algunos artículos, numerales y parágrafos de la Ley Forestal, que en concepto de la comunidad ambientalista puedan ser interpretados como normas riesgosas en contra del bosque natural. Se dijo además que quedaron definidos los textos que serán objetados, y una vez esté totalmente preparada la objeción parcial del proyecto de ley, la Secretaría Jurídica de la Presidencia la consultará con la comunidad ambientalista. Así mismo, la Presidencia aseguró que todos los asistentes estuvieron de acuerdo que, al aceptar el Congreso de la República las objeciones parciales que se han definido proponer, el texto finalmente aprobado será de gran conveniencia para el estímulo de la reforestación comercial y el cuidado del bosque natural. Igualmente se aseguró que la comunidad ambientalista, con los dos ministerios y el Departamento Nacional de Planeación, empezará a trabajar el capítulo de bosque del documento Visión Colombia: Segundo Centenario. (Por: El Nuevo Siglo.)




