| Internacionales |
Tras la llegada de Alberto Etchegaray a la presidencia del holding forestal, se amplió el núcleo duro formado por José Tomás Guzmán, Roberto Angelini y Alejandro Pérez, quienes siguen siendo las piezas claves en la consolidación de la compañía a nivel internacional.
Fuente:Lignum
CHILE(28/2/2005).- Como un año bastante agitado se puede definir el primer bimestre de 2005 para el grupo Angelini. Ello por cuanto sus dos emblemáticos proyectos de inversión, las plantas Valdivia por US$ 1.300 millones e Itata por US$ 1.400 millones, se han visto envueltas en problemas medioambientales, los que incluso han implicado la paralización de las operaciones y construcción de las mismas, con las consecuentes pérdidas económicas que esta situación supone para uno de los principales conglomerados económicos del país. De hecho, el mes que estuvo cerrada Valdivia se traducirá en unos US$30 millones menos en ingresos y cerca de US$7 millones menos en utilidades. Pero el holding ha logrado sortear estos inconvenientes, siendo clave el papel que han jugado los cuatro hombres fuertes del brazo forestal de Angelini: su sobrino Roberto, su amigo José Tomás Guzmán, su gerente general, Alejandro Pérez y el recién nombrado presidente de Arauco, Alberto Etchegaray. Y la labor de este último ha sido fundamental, pues a los pocos días de su arribo a la dirección de la empresa, este hombre que por más de 10 años formó parte de la mesa directiva, se enfocó directamente en tratar de dar una pronta solución al conflicto ambiental de Valdivia, apoyándose en su reconocida faceta de buen mediador. Incluso en el mercado su designación fue considerada como un acierto del grupo Angelini. Cabe señalar que Etchegaray (59 años, casado y siete hijos) fue ministro de Vivienda del gobierno de Aylwin y actualmente está ligado al sector construcción. Además es director de la Fundación Nacional para la Superación de la Pobreza y ha participado en diversos directorios como el Banco del Desarrollo. Los de Siempre Para sus pares Alejandro Pérez, responsable del cambio experimentado por la forestal en los últimos 14 años y director de otras filiales del grupo-, continúa siendo el hombre más fuerte y técnico de Arauco, por lo mismo respetado entre sus ejecutivos. Hombre de confianza de Anacleto Angelini, Pérez lo conoció a principios de los 80 cuando trabajaba en Soprole y tras la venta de esta firma, el propio empresario italiano lo mandó a llamar en 1986 incorporándolo a Arauco. Pese a su autonomía, cercanos al directorio del holding advierten que Pérez es el gerente general y como en cualquier empresa está bajo la supervisión del directorio. Y este trabajo conjunto se ha visto reflejado en los últimos vaivenes, pues mientras Etchegaray hacía lo suyo desde Santiago, Pérez viajó en varias ocasiones a la X Región para revisar y supervisar los cambios que se requerían hacer en Valdivia, logrando la aprobación de la Corema y reapertura de la planta hace dos semanas. Lo mismo ha ocurrido con Itata y se espera que sus reuniones den fruto esta semana, tras la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental para poder retomar las faenas de construcción. Que José Tomás Guzmán dejara la presidencia que durante 14 años comandó sólo responde, según la empresa, a la necesidad de tener a un ejecutivo con más tiempo disponible. En este contexto hay que destacar que por primera vez el presidente del directorio (Etchegaray) tiene una oficina en el edificio corporativo y aunque no tiene horario, este asiste diariamente. Hasta el momento sólo el director Carlos Croxato tenía un despacho. En todo caso fuentes del holding sostienen que la reestructuración fue más bien simbólica, ya que Guzmán sigue en mesa como vicepresidente ya que es considerado como un hombre ancla en el grupo, no sólo por participar en los distintos directorios del holding como en Copec, sino por la cercanía que mantiene que el propio Anacleto Angelini. Esta movida llevó a que Roberto Angelini quedara como segundo vicepresidente, cargo que antes no existía en la firma. Cercanos explican que este empresario participa en gran parte de los directorios de Arauco y que mantiene una relación fluida con los directores y ejecutivos. Todo ello hace que el sobrino de Anacleto tenga una visión más macro de la compañía. La idea es continuar con la política de puertas abiertas que han mantenido Roberto y Anacleto Angelini, que según cercanos comentaron que ambos ejecutivos son de fácil acceso manteniendo una relación directa y expedita con los directores y ejecutivos. Expansión Cercanos a la forestal sostiene que un presidente con más presencia era necesario para hacer frente a la fuerte expansión que ha tenido la compañía en la última década, ya que el área forestal pasó a ocupar un rol preponderante en las empresas del grupo, especialmente tras la reestructuración financiera que se hizo en el año 2000, cuando el conglomerado privilegió potenciar la principal fuente de ingresos que era el área forestal que aporta 85% de las utilidades. Actualmente Empresas Arauco tiene 5 plantas forestales; 4 en Chile -Arauco, Constitución, Licancel y Valdivia- y una en Argentina, Alto Paraná. Además de filiales en más de 10 países. Trece aserraderos -11 en Chile y 2 en Argentina – y de 7 plantas de manufactura de madera. En conjunto, la capacidad de estas instalaciones alcanza a 2.770.000 metros cúbicos anuales de madera aserrada. En el área de paneles, la firma posee en Chile una planta de terciados, dos plantas de tableros MDF o Medium Density Fiberboard y otra de tableros HB o Hardboard. En Argentina tiene una instalación de MDF. Su capacidad de producción conjunta es por sobre un millón de metros cúbicos de paneles por año. Todo lo anterior convierte a Arauco en la principal empresa exportadora de celulosa del país, con una superficie de plantaciones forestales de 632 mil hectáreas, en su mayor parte de pino radiata. A ello se suman aproximadamente 111 mil hectáreas de plantaciones en Argentina, en la provincia de Misiones y 15 mil hectáreas plantadas en Uruguay. Dentro de los logros conseguidos bajo la presidencia de Guzmán, destaca el crecimiento del patrimonio forestal de la compañía, el cual pasó de las iniciales 300 mil hectáreas a más de 700 mil que posee hoy. Asimismo, la producción industrial aumentó de 400 mil toneladas anuales de celulosa a 2.200.000. Mientras en el año 2006 con la incorporación de las nuevas instalaciones, Arauco duplicará su actual producción bordeando los 3 millones de toneladas de celulosa al año, convirtiéndose en el segundo mayor productor mundial de la celulosa de mercado. Desafíos Según analistas la compañía optó por una nueva etapa que estará marcada por una mayor presencia y una consolidación internacional, especialmente si se considera que la estrategia es que 2006 se convierta en un actor de talla mundial con la entrada en operaciones de Itata. La empresa exporta más de 90% de la producción, y a nivel mundial la producción de la forestal local representa 6,3% en celulosa blanqueada y 15,8% de la cruda. En cuanto a los desafíos para este año, la empresa ha reconocido que 2005 va hacer un poco más difícil que 2004, donde se vio un momento de especial desarrollo con muy buenos precios para los productos forestales y es difícil pensar que eso se va ha repetir este año. Analistas estiman que el crecimiento mundial va hacer un poco más bajo que en 2004 y eso va afectar los precios de los principales productos de exportación del país, dentro de ellos a la celulosa. Aunque explican que en materia de volumen exportado este será similar o un poco mayor al año anterior. Pero sin duda, para los analistas uno de los mayores desafíos que deberá sortear Anacleto Angelini y sus cuatro mosqueteros será limpiar la imagen negativa que causaron los problemas ambientales de Valdivia e Itata, especialmente luego que los mismos ejecutivos reconocieron haber cometido ciertos errores, dando paso a una nueva definición en su política ambiental, la que de paso probablemente será considerada por el resto de la industria chilena. Fuente: Estrategia




