| Este valor impactará en la construcción que usa de materia prima |
Así lo estimó el especialista Alejandro Larguía. Y será a valor constante, ya que los faltantes de materia prima para aserraderos irán aumentando
Fuente: Diario El Territorio
Posadas(24/9/2004).- . El productor y especialista forestal Alejandro Larguía adelantó que la madera (como insumo de la construcción) habrá de subir entre 30 y 40 por ciento en los próximos dos años, a moneda constante. Esto significa, en valores reales -más allá de la inflación que pudiere existir en ese período- el impacto llegará y se asentará en especial en el sector de la construcción que utiliza los productos forestales. «La madera está aumentando -en el último año a moneda constante- esa madera gruesa ya subió un 30 por ciento. Y podrá aumentar en los próximos dos años otro 30 ó 40 por ciento más siempre a moneda constante», adelantó. En ese punto, estimó que dejará de crecer. «Pero después (el proceso de aumento de precios) llega a un techo, porque no sirve comparar con EEUU o Finlandia», vaticinó. negrita/Lo que está faltando/negrita Al consultársele si sentía que a las pequeñas industrias les estaba faltando materia prima, puntualizó al respecto lo siguiente: «Específicamente lo que les falta madera gruesa con 25 centímetros de diámetro. En las forestaciones actuales se las obtiene de aquellas plantaciones con al menos 20 años. Y esas plantaciones con esa antigüedad son muy escasas y están secuestradas por este grupo gigante que se formó con la fusión de Pérez Companc y Alto Paraná siendo Apsa el heredero de Celulosa Argentina que era la que tenía (eran ambos, en realidad) los dos mayores propietarios de forestaciones están ahora unidos y con un poder económico y financiero que hace que no sea posible competir con ellos». negrita/Cambiar de rubro/negrita En ese punto, Larguía volvió a pronosticar lo que prevé. «En uno o dos años, muchos de los aserraderos que hasta ahora venían trabajando bien y contentos van a tener que modificar el perfil de su actividad (ver Análisis). Ojalá que lo puedan hacer a tiempo porque el nuevo perfil que tiene que adoptar es de agregar más valor al producto. No vender machimbres, tirantes y tablas sino vender partes de muebles que pueden entrar en formas asociativas con el Brasil. Prácticamente que se conviertan en carpinterías Y otros tendrán que conformarse con un abastecimiento de maderas de bajo diámetros (algunos ya se conformaron) y que están haciendo solo machimbres o alguna moldura. Porque las piezas de grandes dimensiones que están requeridas por la construcción (que sigue pidiendo tirantes para tirantería de techo) otros rubros piden tablas anchas y eso no va a haber y ya no hay…” negrita/Los guarismos no son todo/negrita Para Larguía no hay que fiarse de las cifras. “Por lo que los números aparentan se suelen crear supuestos que a veces van a contramano de la realidad.Las apariencias engañan. En Misiones, que una empresa invierta centenares de millones de dólares en la compra de recursos preexistentes para asegurar el abastecimiento de nuevas plantas industriales en las que aplicará tecnología de punta y competencia internacional, parece una buena noticia. Sin dudas lo es para los econometristas, que trasladan a todo el sector el incremento del Producto Bruto, que en realidad corresponde a dos o tres empresas, sin advertir (no suelen asomar la nariz fuera del gabinete) que las Pymes se perjudican al desaparecer los recursos de materia prima con que creían contar y sufren los mayores costos de reponerla buscándola en el norte de Corrientes”, finalizó. ANÁLISIS negrita/Se esfuman posibilidades de crecer/negrita La situación actual del sector forestal misionero suele ser calificada como muy buena, haciendo mención a las multimillonarias inversiones externas y a las de la expansión de la superficie forestada. Estos parámetros, según nuestra experiencia, hoy no son válidos para garantizar un progreso equilibrado del sector. Si entendemos por progreso la mejora y extensión del bienestar de la población, más bien mi percepción apunta a que estamos en el preludio de un proceso de concentración con su correlato de exclusión. Hace 30 años el escenario era distinto: en aquel entonces sí, la inversión y la expansión de la superficie cultivada impulsaron desarrollo misionero. No había como hoy un excedente de materia prima para la industria celulósica, ni déficit en la oferta de rollos aserrables. No existían como hoy 700 aserraderos que dependen de un cada vez más difícil abastecimiento de rollizos de pino de más de 20 años de edad. (…) Muchos de nuestras fábricas en un par de años más tendrán que cambiar de rubro, porque las plantaciones no cautivas de más de 20 años se habrán agotado en Misiones y en el Norte correntino. No habrá donde conseguir rollizos de pino para cortar tablas y tirantes. A los aserraderos que carecen de bosques propios, se les están esfumando las posibilidades de crecimiento y aún de sustento, porque los principales patrimonios que estaban libres fueron adquiridos y están siendo consumidos por Alto Paraná Sociedad Anónima (Apsa) y Pérez Companc.




