El mercado forestal presenta sobreoferta de árboles para raleo

Economía

Durante los próximos 15 años, el Plan Maestro Forestal de Misiones, espera que la producción de rollos aumente un 75%, a 5,9 millones de metros cúbicos por año. Gran parte de este aumento estará en las categorías de trozas pequeñas (menos de 20 centímetros en punta fina), sobre todo en el periodo de 2001 a 2010.

Fuente: Nuestro Campo (LT4)

Posadas(13/9/2004).- La consultora RWS-Enggineering Oy proyectó la producción de pino y Araucaria angustifolia para Misiones en 1997. Para el año 2000 predijeron un total de 3,4 millones de metros cúbicos en total para estas dos especies, valor cercano al consumo real de 3,5 millones de metros cúbicos informado para las plantaciones de todas las especies por las empresas que participaron en el censo forestal 2000. Durante los próximos 15 años, el Plan Maestro Forestal de Misiones, espera que la producción de rollos aumente un 75%, a 5,9 millones de metros cúbicos por año. Gran parte de este aumento estará en las categorías de trozas pequeñas (menos de 20 centímetros en punta fina), sobre todo en el periodo de 2001 a 2010. La producción de grandes trozas (más de 20 centímetros en punta fina) se espera que sea relativamente constante en el periodo del 2001 al 2005 pero con un aumento significativo (32%) del 2005 al 2015. ¿Mientras tanto, existe hoy “disponibilidad lineal y sustentable de materia prima” en el NEA, -para abastecer un consumo de 4 millones anuales, sin limitantes y hasta el 2015, como lo indica el Plan Maestro Forestal de Misiones? Con un potencial aumento de 8 veces en el volumen de madera producido en Misiones y Corrientes en los próximos 30 años, la contribución del sector forestal al PBG “es seguro que aumentará”, garantiza el Plan Maestro Forestal. Por lo pronto, en Misiones –en los mejores sitios forestales del mundo para el crecimiento de pinos- hoy hay un desabastecimiento de madera adulta y una sobreoferta de madera para raleo que cotiza a la materia prima más joven del sector en el piso de su precio histórico: 8 dólares por tonelada, 13 dólares menos que lo que valía 20 años atrás. “Hay distintas categorías para la materia prima forestal”, advirtió el ingeniero Alejandro Larguía a Nuestro Campo por LT4. “La categoría más fina, que es lo que nosotros acá llamamos raleo, está en un excedente impresionante; la categoría mediana, los árboles de pino que tienen de 13 a 15 años, está equilibrada su oferta; lo que está en falta es la categoría de los árboles de más o menos 20 años y más, cuyos rollos tienen diámetros de más 25 centímetros”, explicó Larguía. “Esta es la categoría más requerida por los aserraderos, no solamente los que atienden la demanda de tirantes y tablas anchas en el mercado nacional, sino también, la de algunos aserraderos que operan para la exportación y que necesitan un acopio fluido, sostenido y suficiente para cumplir con sus compromisos. Esa es la categoría que falta y que en mi parte de la exposición traté de explicar, mientras que, los otros panelistas, basados en datos de censos, -donde se indican las hectáreas forestadas en el norte de Corrientes y en Misiones-, se nos iban por las ramas hablando del futuro y del excedente sin entrar al detalle de qué es lo que está en falta. Ahí es donde hubo alguna diferencia entre las réplicas y contrarréplicas”. Larguía expuso en la Jornada de Actualización del Negocio Forestal, organizada por la Fundación Noziglia en Posadas, el último día de agosto. Larguía retomó la polémica y recordó su postura en un sector donde la historia oficial espera un 3,5% de crecimiento del consumo en la Cuenca del Paraná. NC: Este stress o crisis en la provisión de materia prima adulta, ¿no conduciría a la oportunidad inevitable de incorporar menores diámetros a la producción –para trabajar en otros nichos de mercado-, porque este déficit se lo venía advirtiendo desde hace un buen tiempo por varias consultoras? Larguía: Si, por supuesto. Muchos ya lo están haciendo, pero, lo que pasa es que para procesar industrialmente los diámetros menores, hay que hacer inversiones importantes en la maquinaria, porque con dimensiones de rollos chicos, se pueden elaborar productos de dimensiones grandes solo con los sistemas de vigas multilaminadas o de finger joint, lo que requiere una instalación industrial muy diferente a la de los aserraderos chicos tradicionales. Ciertamente, van a tener que ir acomodándose a esta realidad. Y los que no puedan, deberán convertirse en carpinterías. El resto, bueno, desgraciadamente van a dejar de operar. NC: ¿Es posible dar en pensar que están sobrando aserraderos en Misiones de los 730 registrados por el Gobierno de la provincia? Larguía: Yo no puedo opinar sobre los números porque no tengo base. Pero, sí me doy cuenta que hay aserraderos chicos que en sus nichos, -en radios de 60 kilómetros-, han agotado las existencias del producto que ellos procesan, no tienen capacidad económica como ya ocurre con algunos ubicados en Eldorado, que recorren más de 300 kilómetros para autoabastecerse. Eso no tiene salida. NC: La principal ley de la economía mundial, -acaso la única-, indica una fórmula clásica: a mayor escasez de un producto, mayor su valor en el mercado. Sin embargo, el aumento en el precio de los rollos ADULTOS se adjudica una escasez cuya razón sería la concentración de mercado que ha generado APSA, y que fue legítimamente autorizada por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. Larguía: Eso está bien dicho: el aumento está dado solo en la categoría que falta, porque en la categoría excedente, se da al revés. El raleo puesto en playa, históricamente, en los últimos 20 años que existe la industria celulósica de Alto Paraná, -la más fuerte-, el promedio estuvo en 21 dólares por tonelada puesta en playa. En este momento, el precio que se está pagando por el raleo, no llega a 8 dólares por tonelada. Entonces, quiere decir que ese precio está por el suelo. El precio de la madera mediana, está más o menos bien pero por debajo de lo que ha sido el sector: entre 15 y 18 dólares la tonelada puesta en playa de aserradero. Y, el precio de la madera adulta, ha subido: es la que está en falta, -la madera gruesa y sazonada-, que está en el orden de los 30 dólares por tonelada, ningún disparate, menos de lo que se paga por el mismo producto en el sudeste de los Estados Unidos, de donde provienen las especies, naturales de allá. Pero, dentro del escenario actual, es un muy buen precio para los productores. Pero, no tiene nada que ver la concentración, porque el acopio de las grandes superficies forestadas por parte de Alto Paraná, no tiene influencia en los precios, porque ellos prácticamente se autoabastecen. El precio se mueve por la demanda del resto de los aserraderos medianos y chicos que, en el caso de este producto, es una demanda insatisfecha.

Fuente: Nuestro Campo (LT4)

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