| Fuerte reclamo del sector industrial a las autoridades nacionales |
Directivos de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines mantendrán diversas reuniones con autoridades de diversos organismos nacionales, legisladores y senadores de la Comisión Bicameral del Mercosur. Buscan establecer pautas “claras y equitativas” para la comercialización de productos mobiliarios entre ambos países.
Fuente: Revista ArgentinaForestal.com (Revista 10)
BUENOS AIRES(JULIO 2004).-La nueva comisión directiva de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (Faima) avanza en forma contundente en sus reclamos ante las autoridades del Poder Ejecutivo y Legislativo del país, para frenar la importación de productos mobiliarios de Brasil.Según un relevamiento, realizado por la cámara empresaria, durante el primer trimestre de este año, el monto de las importaciones de muebles provenientes del vecino país se incrementó en un 184 por ciento, con respecto a igual período de 2003.En el caso más extremo, como de mesas de computación, se quintuplicaron los valores.Esta aceleración del ritmo de ingresos está acompañada por la significativa reducción del precio promedio con respecto a valores medios del año 2000, y serie histórica. En muebles de dormitorio la reducción es de menos del 86 por ciento.Se agrega a ello, que Brasil representa -prácticamente- el 100 por ciento de las importaciones totales de ese rubro.Muebles de madera para dormitorios, importados de BrasilAñO….. % Brasil/total Importaciones1999…. 93%2000…. 97%2001…. 97%2002…. 82%2003…. 99% Similar situación se observa en muebles de madera de cocina, mesas de computación, sillas, y otros muebles para el hogar, con fuertes caídas en precios promedios. En todos los casos, Brasil representa el 90 por ciento y más del total de esas importaciones.En el documento, desde la Faima también resaltan el bajo precio con que Brasil vende a Argentina, porque por el contrario, en las ventas de muebles de madera de Brasil a Estados Unidos, los precios promedios apenas han caído 4,7 por ciento entre el período 2001 a 2003.Esta corriente de importaciones se ve alentada por la recesión del país vecino, las asimetrías que nos perjudican, y las respectivas tendencias de la evolución del tipo de cambio, que nos quitan competitividad. “Por otra parte, esto remite a que el esfuerzo de los argentinos y del Estado no revierta en la creación de fuentes de trabajo, que por el contrario provocará el reinicio del cierre de las industrias que aún están trabajando”.Además, la fuerte diferencia entre las distintas tasas de interés que se cobran en Brasil -muy favorable a los créditos a las exportaciones-, promueve las ventas al exterior.El aliciente permite, en la mayoría de los casos, que siga siendo negocio exportar aún hasta el 50 por ciento del costo. Esta última opción es adoptada ya que si las empresas exportadoras no reintegran el crédito obtenido para las ventas al exterior, la banca oficial les quita beneficio y les cobra la tasa doméstica, además de aplicarle fuertes multas.negrita/Avance de la crisis/negritaEn 1994, se gestionó y se obtuvo una cláusula de salvaguarda para este tipo de muebles.Pero, luego aumentaron las importaciones en el período 1998 al 2001, como resultado de las sucesivas devaluaciones del país vecino, sin medida alguna por parte de Argentina para morigerar los perjuicios que nos ocasionaba (Mercosur decidió la caída de las salvaguardas en 1995).Por ejemplo, en Cañada de Gómez, Santa Fe, cluster del mueble, del que dependía el 75 por ciento del empleo industrial, cerraron el 60 por ciento de las fábricas y talleres.Toda la población con las autoridades al frente salieron a las rutas a manifestarse. Hoy muy pocas son las empresas que continúan en pie.En marzo de 2003, la Secretaría de Industria, mediante Resolución N° 88/2003, implementó el seguimiento de estas importaciones.En diciembre de 2003, los empresarios solicitaron ser incluidos en la comisión de comercio bilateral Argentina-Brasil, y desde la Faima presentaron datos del consumo aparente de armarios. “Durante esos años, el sector muebles del país perdió alrededor de 11 mil puestos de trabajo –directos e indirectos- por el impacto de las importaciones, y desaparecieron más de dos mil empresas”, explicaron.Los múltiples estudios que fundamentan esta situación fueron presentados antes ante los sucesivos gobiernos sin que mediara una sola acción a la fecha, con los resultados antes descriptos.En esta etapa, los integrantes de la Faima entienden que “es urgente la implementación de cupos, de carácter obligatorio, monitoreados por los respectivos gobiernos, u otra medida que resuelva este perjuicio”.Por ello, avanzarán con las gestiones para ser escuchados por las autoridades nacionales, diputados y senadores. “El 3 de agosto tenemos una reunión en la comisión bicameral del Mercosur, para analizar la situación con los diputados y senadores. Pero también hemos solicitado entrevistas en la Secretaría de Industria, Secretaría de Trabajo y Empleo, Presidencia Parlamentaria Argentina, y otros organismos, con el objetivo de que las autoridades nacionales empiecen a tomar conocimiento de la relevancia de este tema”, señalaron a Argentina Forestal.com, directivos de la entidad.“Nosotros estamos abiertos a dialogar y encontrar una solución, dado que entendemos que en una negociación también se debe ser flexible, pero es necesario establecer pautas claras y porcentajes para crecer en conjunto. El ejemplo más claro de lo que decimos quedó demostrado en el mercado de placares cuando disminuyó el consumo argentino; y si no venden los brasileños no producimos tampoco nosotros”.




