Productores de Brasil advierten la necesidad de importar madera desde Argentina

Industria

El “apagón forestal” se explica porque desde 1997 no han sido hechas inversiones en la escala necesaria para garantizar el suministro y mantener el crecimiento de la industria, señaló Carlos Aguiar, presidente de la Asociación Brasileña de los Productores de Bosques Cultivados, (Abraf), en un seminario en Río de Janeiro.

Fuente: Misiones On Line

MISIONES (15/7/2004).- Brasil necesita emprender cuantiosas inversiones para evitar que en los próximos años el país tenga que importar derivados de madera y además aumente la agresión contra los bosques naturales, dijeron empresarios del sector. El “apagón forestal” se explica porque desde 1997 no han sido hechas inversiones en la escala necesaria para garantizar el suministro y mantener el crecimiento de la industria, señaló Carlos Aguiar, presidente de la Asociación Brasileña de los Productores de Bosques Cultivados, (Abraf), en un seminario en Río de Janeiro. Brasil tendría que importar madera desde Argentina y Uruguay para satisfacer la demanda interna, ya que los altos costos de transporte encarecen el uso de maderas nativas de la Amazonía, explicó Aguiar. Las plantaciones forestales satisfacen tres cuartas partes de la demanda de madera para uso industrial en Brasil, según la Abraf, que representa 23 empresas y siete asociaciones regionales. En Brasil ya hay un déficit acumulado de 11,3 millones de metros cúbicos sólo de madera cultivada de pino (sin contar eucalipto, más usado en la industria de celulosa y papel). La tendencia es que ese déficit aumente rápidamente en los próximos años y para 2020 se prevé que sea superior a 27 millones de metros cúbicos de pino. Los empresarios discutieron hoy, jueves, un plan que propone destinar a cultivos forestales al menos 60.000 de las 900.000 hectáreas de pastos naturales de las que dispone el estado de Río de Janeiro. Aguiar señaló que en Brasil el 49% de los 300 millones de metros cúbicos de madera producida cada año es destinada a leña, el 34,8% por ciento para producir carbón, el 6,4% para celulosa y el resto a la elaboración de muebles. ”Es muy difícil combatir la desforestación hecha por pequeñas empresas y personas físicas en bosques naturales”, dijo al abogar por la expansión de las plantaciones forestales como una vía para aumentar la oferta disponible en el mercado y proteger áreas remanentes de vegetación nativa. Los bosques plantados cubren un superficie de cinco millones de hectáreas, cerca del uno por ciento del territorio de Brasil, y el país tiene condiciones de pasar en los próximos años a 11 millones de hectáreas, generar miles de empleos y mejorar el medio ambiente, coincidieron empresarios. Para Luiz Cornacchioni, representante de la compañía Suzano Bahía Sul Papel, Brasil tiene varias ventajas, como un plazo mucho más corto para maduración de los árboles en comparación a los líderes del mercado internacional (Canadá, Estados Unidos y Finlandia), lo que da un mayor rendimiento por hectárea. Sin embargo, Cornacchioni afirmó que para sortear el retraso de las inversiones el Estado debería agilizar una legislación propia y una “política definida” para este sector, que “debería ser tratado como un cultivo más, como cualquier otro negocio”. Por sus implicaciones ambientales las plantaciones forestales en Brasil tiene varias regulaciones que los acercan más al esquema vigente para los bosques naturales. Según los empresarios, aunque el país invirtiera a gran escala a partir de ahora, “nada podrá evitar” el déficit a corto plazo y el problema sólo mejorará hacia el 2010, cuando se cumpla el plazo mínimo de maduración de nuevas plantaciones.

Fuente: Misiones On Line

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