| Empresarios de la Asociación Forestal Argentina programan un plan de desarrollo regional |
El desafío del sector es atender la demanda del mercado externo, pero requieren de un mejor aprovechamiento de la materia prima y transformación de la industria para agregar valor a distintos tipos de productos con diferentes niveles de procesamiento. En cuanto al potencial forestal, la superficie podría incrementarse en un 50 por ciento más si se mantiene el actual ritmo de plantación. De esta manera, con un promedio de diez mil hectáreas por año, en 2010 el patrimonio alcanzaría las 200 mil hectáreas.
Fuente: Revista ArgentinaForestal.com (Número 9)
JULIO 2004.- Si bien en Entre Ríos el ritmo de plantaciones de los últimos años presentó altibajos, la actividad creció significativamente en el decenio pasado. La provincia presenta condiciones climáticas y suelos -principalmente en una franja sobre el margen occidental del Río Uruguay- favorables para el crecimiento de especies implantadas de gran productividad como eucaliptos y pinos.Sin embargo, la superficie con especies forestales sufre año tras año sensibles variaciones, «es que se producen grandes talas y la actividad se traduce principalmente a la reforestación, con escasas plantaciones nuevas», explicaron a Argentina Forestal.com productores de la zona.Si nos referimos a la situación actual, debido al retraso -por todos conocido- en los años 2001 y 2002 en el pago de los aportes económicos no reintegrables que otorga la ley de promoción forestal 25.080, los forestadores logran mantener en la provincia un ritmo de plantación de cuatro mil hectáreas por año, mientras que antes de 2001 se habían logrado alrededor de seis mil hectáreas por año, registrándose un pico de alrededor de nueve mil en 2000.De esta manera, la provincia cuenta en la actualidad con un total aproximado de 130 mil hectáreas forestadas, que corresponden en un 87 por ciento a eucaliptos (98 mil hectáreas), y en un 10 por ciento a pinos (11 mil hectáreas). En tanto que en otras especies como sauces y álamos, existentes en la zona del Delta, deben sumarse unas 24 mil hectáreas más.En cuanto al tamaño de los proyectos forestales, en términos comparativos, se puede decir que se trata de una categoría media entre lo que es Misiones, en donde predominan pequeños productores; y Corrientes, que cuenta en su mayoría con medianos a grandes forestadores.subtitulo/Industria/subtituloEn lo que respecta a la industria, los últimos datos registrados oficialmente al 2003 indican que estarían funcionando 150 aserraderos en toda la provincia, doce plantas de impregnación, y tres líneas de fábricas de tableros (dos de aglomerados y una de MDF, como se identifica a los tableros de mediana densidad).El fuerte de la actividad sin dudas lo constituye el Eucalyptus grandis, especie que resulta con una madera muy versátil. Desde hace décadas atrás se usa esta materia prima con muy poco valor agregado (cajones, pallets, de obra, o destino a celulosa) por lo que siempre fue considerada como madera de baja calidad. Pero el avance de las investigaciones realizadas tanto por especialistas de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) del Inta Concordia, como en empresas productoras de la especie en la región Nea, demuestran la excelente calidad de la madera y el potencial para la fabricación de muebles, rubro que más valor le agrega.Ante este escenario, en los últimos años se presentaron grandes desafíos para los empresarios madereros entrerrianos, y en la actualidad emprendieron diversas acciones para consolidar la actividad, dado que se trata de un sector que actualmente es considerado en el país como uno de los más dinámicos de la economía y con mayores perspectivas de crecimiento, pero que perdió representatividad en la estructura del Estado provincial, dado que la gestión actual del gobernador Jorge Busti decidió eliminar la Dirección de Silvicultura y Montes Nativos que estaba a cargo -hasta el año pasado- del ingeniero forestal Javier Mestres.Así, dirigentes de la Asociación Forestal Argentina (Afoa)-Regional Río Uruguay, se encuentran abocados a recuperar la representatividad institucional del sector y generar un escenario competitivo para las Pymes. Los empresarios presentaron a las autoridades provinciales diversos documentos que demuestran las fortalezas y debilidades de la actividad, en demanda de políticas que incentiven el desarrollo foresto-industrial.Asimismo, el presidente de la entidad gremial, Manuel Climent, consideró que «la provincia de Entre Ríos tiene condiciones para lograr competitividad industrial a nivel internacional; entonces, tenemos que trabajar todos para llegar a este fin. Es muy importante que se trabaje en conjunto entre la parte oficial y la parte privada, dado que nos permitirá lograr lo mejor para el sector, y en ese camino estamos trabajando».subtitulo/Transformación de la materia prima/subtituloEl pasado 4 de junio, la regional de Afoa convocó a un encuentro a los socios de la entidad en el Aserradero de Peñalver Hnos., ubicado en el Parque Industrial de la localidad de Federación, oportunidad en la que se analizaron las fortalezas y debilidades del sector, debatieron sobre las principales limitantes que enfrentan las Pymes en esta provincia y, finalmente, propusieron las acciones a continuar en el corto y largo plazo.Del encuentro participaron funcionarios de distintas áreas del gobierno y el presidente de la Cámara de Diputados de Entre Ríos, Orlando Engelman, quienes escucharon atentamente las distintas exposiciones y participaron activamente del encuentro.En tanto, el empresario Jorge Peñalver se refirió a su nueva apuesta industrial que estará en marcha a mediados de agosto próximo. Se trata de una inversión de un poco más del millón de dólares en maquinaria, secadero y tecnología de punta para incorporarse al rubro de elaboración de productos de remanufactura.La industria maderera aún se encuentra en una etapa de producción primaria en la provincia. Si bien los aserraderos están produciendo tablas y tablones para encofrado, embalaje en general, pallets, tarimas y cajones, hay una fuerte iniciativa por parte del sector privado para encarar un plan de reconversión y avanzar en una segunda transformación.Pero aún los industriales deberán incorporar tecnología a sus aserraderos si quieren potenciar la actividad y agregar valor.»La inversión en incorporación de tecnología y la capacitación de los recursos humanos serán dos ejes vitales que los empresarios deberán atender para que la madera tenga por destino la producción de remanufactura y otros productos como pisos, aberturas o muebles», reconoció Orlando Serra, presidente de la regional de Afoa Río Uruguay, y agregó que «encontrar las herramientas para que esto se pueda lograr será la tarea del sector público como también del esfuerzo del privado».En primer lugar, los industriales deben invertir en secaderos. «La madera de eucalipto bien secada es fundamental para mueblería y otras aplicaciones donde se necesita estabilidad dimensional. Además, deben incorporar tecnología de remanufactura. La calidad de esta madera es excelente para molduras, machimbres, finger joint, torneados, blocks, blanks, o partes y piezas de muebles», explicó el empresario.En la provincia existen dos fábricas de tableros; Masisa (Concordia) y Sadepan (Concepción del Uruguay), las cuales consumen grandes volúmenes de madera de raleo y/o de desechos de aserraderos, por lo que hoy cualquier industria primaria puede elevar considerablemente sus rendimientos, toda vez que se aproveche prácticamente toda la materia prima. Además posee 13 plantas de impregnación de postes y madera.subtitulo/Foro de la madera/subtituloLa reunión empresaria contó con un programa de exposiciones técnicas y de mercado, y en la oportunidad los organizadores convocaron a los presentes a una mayor participación en las acciones del Foro de la Madera, ámbito creado en 2003 con objetivos centrales como: conformar un foro foresto-industrial; impulsar la capacitación y la extensión forestal; realizar estudios de mercado; potenciar el desarrollo industrial; mejorar las prácticas silvícolas y de manejo de plantaciones; y apuntar a la calidad y certificación, entre otros temas.»Entre Ríos debe consolidar a la madera de eucalipto», señalaron los organizadores, quienes admitieron que «este foro fue conformado con representantes del sector público y privado, pero desde su conformación en nada hemos avanzado. La participación y el compromiso en las acciones de los empresarios locales serán el motor para lograr los objetivos propuestos en el mismo», remarcaron.Por otra parte, participaron profesionales y empresarios especialistas en temas de mercado de la madera de eucalipto, y explicaron las tendencias y demandas de la producción de remanufactura de pino y el potencial que existe en lo que respecta a eucalipto.subtitulo/Cadena de valor/subtituloFinalmente, técnicos de la EEA Inta Concordia demostraron estrategias de manejo y conducción de plantaciones de eucalipto para madera de calidad. «En este negocio, la inversión industrial por sí sola no basta, y quisimos aprovechar este encuentro para presentar una charla técnica sobre la importancia y los cambios que se logran en las plantaciones con buenas prácticas», señaló a este medio el delegado de la regional de Afoa y directivo de Forestal Argentina, Fernando Dalla Tea. En tal sentido, reflexionó sobre la necesidad de transformar la materia prima desde el manejo de las plantaciones. «La importancia de las prácticas de poda y raleo, es un concepto que lentamente se está incorporando en la actividad, y está vinculado a cerrar los distintos eslabones de la cadena de valor. Se debe entender que esto permitirá al forestador colocar al mercado una mejor calidad de materia prima, y a su vez, el industrial podrá también ofrecer mejores precios», afirmó el directivo.subtitulo/Capacitación, prioridad uno/subtituloUn factor que fue ampliamente debatido en la jornada fue la demanda de la industria entrerriana de recurso humano «capacitado» para atender la oferta laboral existente en este mercado.En ese contexto, se planteó en la reunión la necesidad de articular programas educativos con el gobierno provincial para incorporar carreras y tecnicaturas a nivel oficial. También avanzarán en el dictado de cursos, talleres, seminarios y conferencias que transfieran mayor conocimiento a los empresarios y al operario industrial.»Es necesario que empecemos a trabajar en un cambio estructural de la educación, orientada al oficio forestal, y para lograrlo necesitamos que las acciones se realicen de manera institucional, tanto con el compromiso del Estado provincial, como del ámbito privado», señalaron en el encuentro.Al momento en que propietarios de aserraderos se deciden a planificar próximas inversiones para la transformación de la empresa, la primera limitante que encuentran es que no cuentan con gente capacitada, y el recurso humano debe buscarse en lo inmediato en provincias vecinas. »En las actividades de cosecha, el personal empleado no tiene un buen nivel de capacitación y, lamentablemente, estamos inmersos en un sistema que fomenta los planes sociales y genera un impacto negativo sobre el empleo genuino. Entonces, cuando una empresa, o en este caso, un sector sale a buscar gente, encuentra que en esta región no hay realmente gente con oficio y capacitación. En Entre Ríos, los programas educativos vigentes distan mucho en cantidad y calidad de los que hay en Misiones o Corrientes», agregó al respecto Dalla Tea.subtitulo/Misiones, provincia modelo/subtituloMisiones se presenta como una provincia modelo en materia educativa para la actividad, al decir de los mismos entrerrianos, quienes consideran factible avanzar en gestiones con esta provincia para coordinar un programa de capacitación y solicitar asesoramiento.»Podríamos trasladar la experiencia del Centro Tecnológico de la Madera (CTM), y crear uno similar para atender la demanda en los departamentos forestales como Concordia, Federación, San Salvador, Colón, Concepción del Uruguay o Gualeguaychú», proyectó Dalla Tea, a la vez que señaló «si hoy por hoy la experiencia adquirida en el Instituto Agrotécnico Víctor Navajas Centeno (Gobernador Virasoro, Corrientes) o el CTM (Montecarlo, Misiones) puede ser transferida a algún centro de capacitación de la provincia, no tenemos que pensar en crear algo nuevo, al contrario, debemos aprender de los que saben del oficio maderero», recalcó finalmente.




