Las lluvias intensas podrían complicar el acceso a los montes, el traslado de la producción y el abastecimiento de las industrias. El sector advierte que las dificultades en los caminos pueden afectar especialmente los compromisos de exportación.
Fuente: Norte de Corrientes
CORRIENTES (18/8/2026).- El sector foresto-industrial de Corrientes sigue con atención el avance de un escenario climático marcado por lluvias abundantes y mayor frecuencia de precipitaciones. La preocupación está puesta especialmente en las dificultades que podría generar el exceso de agua para ingresar a las zonas de producción y garantizar el traslado de la madera hacia las industrias.
Juan Ramón Sotelo, referente del consorcio foresto-industrial de Santa Rosa, señaló en declaraciones a Radio Sudamericana que el estado de los caminos rurales y los accesos a los montes constituye uno de los principales puntos de riesgo.
Con precipitaciones persistentes, la extracción de materia prima puede verse demorada y generar restricciones en el abastecimiento de los establecimientos industriales.
El problema adquiere mayor relevancia para las empresas que mantienen operaciones con mercados externos. En un contexto de fuerte retracción del consumo interno, las exportaciones representan actualmente una de las principales alternativas para sostener la actividad. Por eso, cualquier interrupción en la cadena de provisión podría dificultar el cumplimiento de los compromisos comerciales asumidos.
El sector también observa con inquietud la posibilidad de que las lluvias alcancen las propias instalaciones industriales. Frente a esa posibilidad, algunas empresas comenzaron a reforzar tareas de limpieza de alcantarillas, canales y sistemas de desagüe, aunque reconocen que esas medidas tienen un alcance limitado frente a un escenario de precipitaciones extraordinarias.

La situación se inscribe en un pronóstico que mantiene bajo observación al Nordeste argentino de cara a la primavera y el verano. Corrientes, Misiones, Chaco, Santa Fe y Entre Ríos, entre otras provincias, podrían registrar períodos más húmedos, mayor cantidad de jornadas lluviosas y episodios de precipitaciones intensas.
Para la industria maderera, el desafío será sostener el movimiento de la materia prima en un escenario donde el clima puede convertirse en un factor determinante para la producción, el transporte y las exportaciones.



