El sistema climático mundial continúa calentándose a un ritmo sin precedentes y el margen para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5°C se está agotando rápidamente. Esa es la principal conclusión de la nueva edición de los Indicators of Global Climate Change (IGCC), un informe elaborado por más de 70 científicos de 56 instituciones de 17 países y publicado en la revista Earth System Science Data.
Fuente: Trade News
ESTADOS UNIDOS (22/6/2026).- Según el reciente estudio sobre Indicators of Global Climate Change (IGCC), el calentamiento global provocado por las actividades humanas alcanzó los 1,37°C el año pasado respecto de los niveles preindustriales. Los investigadores advierten que, si continúan las tendencias actuales de emisiones, el planeta podría superar el umbral de 1,5°C en aproximadamente cuatro años.
El informe internacional también concluye que prácticamente todo el calentamiento registrado durante la última década puede atribuirse a la actividad humana.
“Nuestro estudio demuestra que casi todo el calentamiento registrado en la última década se debe a las actividades humanas. Las repercusiones en los medios de vida y los ecosistemas ya se están dejando sentir en todo el mundo, y se acelerarán a medida que las temperaturas sigan aumentando”, dijo Samantha Burgess, líder en clima en el Copernicus Climate Change Service.
Velocidad récord
Uno de los hallazgos centrales del informe es el aumento del denominado desequilibrio energético de la Tierra, un indicador que mide la diferencia entre la energía que el planeta recibe del Sol y la que devuelve al espacio. Los científicos encontraron que este desequilibrio se encuentra en niveles récord y se ha duplicado en las últimas décadas, reflejando la rapidez con la que el sistema climático está acumulando calor.
El estudio señala además que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero alcanzaron un nuevo máximo histórico en 2024, con 56.800 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente. La quema de combustibles fósiles sigue siendo la principal fuente de estas emisiones.
Los autores también destacan que la reducción de la contaminación por dióxido de azufre en distintas regiones del mundo está revelando parte del calentamiento que anteriormente era parcialmente enmascarado por estos aerosoles atmosféricos.
La tasa de calentamiento causada por las actividades humanas se mantiene en torno a 0,27°C por década, el valor más alto registrado hasta la fecha. “Todo se reduce a un principio muy sencillo: estamos emitiendo más gases de efecto invernadero que nunca, lo que provoca un aumento de los niveles de estos gases, que retienen cada vez más calor en la atmósfera y desequilibran el planeta”, explicó Matt Palmer, fellow científico en UK Met Office.

Efectos climáticos
El informe documenta cambios cada vez más evidentes en los océanos y las zonas costeras. El nivel medio global del mar alcanzó en 2025 un récord de 23 centímetros por encima de los niveles de comienzos del siglo XX, impulsado por el calentamiento de los océanos y el derretimiento de glaciares y capas de hielo continentales.
Aunque el incremento anual pueda parecer pequeño, los investigadores advierten que ya está aumentando la frecuencia y severidad de inundaciones costeras en muchas regiones del mundo.
“El desequilibrio energético de la Tierra está aumentando rápidamente, lo que provoca cambios en todos los componentes del sistema climático, entre ellos el calentamiento de los océanos y de los continentes, el deshielo del permafrost, la pérdida de hielo y la subida del nivel del mar”, señaló Karina Von Schuckmann, asesora científica en Mercator Ocean International.
Por primera vez, el estudio incorpora un indicador sobre olas de calor marinas. Los datos muestran que en 2025 se registraron 65 días de olas de calor marinas a escala global y que la frecuencia de estos eventos se ha más que triplicado desde principios de la década de 1990. Los científicos alertan que estas olas de calor afectan ecosistemas marinos, pesquerías, producción de alimentos, economías costeras y pueden contribuir a intensificar fenómenos meteorológicos extremos en tierra firme.
El informe también actualiza el presupuesto global de carbono restante para limitar el calentamiento a 1,5°C.
Según las nuevas estimaciones, a comienzos de 2026 quedaban aproximadamente 130 gigatoneladas de dióxido de carbono disponibles antes de superar ese límite. Manteniendo los niveles actuales de emisiones, ese presupuesto podría agotarse en apenas tres años.
Los autores concluyen que los resultados muestran la necesidad urgente de acelerar la descarbonización de las economías durante esta década y advierten que la continuidad de los sistemas de observación climática y las bases de datos internacionales será fundamental para seguir monitoreando la evolución del cambio climático y orientar la toma de decisiones.
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