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América Latina tiene el potencial de ser el mayor polo forestal sostenible del mundo

El Dr. Juan Carlos Palacios, director ejecutivo de COMAFORS (Corporación de Manejo Forestal Sustentable), expuso en el marco del IX Congreso Forestal Latinoamericano (CONFLAT 2025) la productividad, la innovación industrial y la seguridad jurídica como motores del desarrollo regional.

 

Fuente: Memorias CONFLAT 2025

PERÚ (Noviembre 2025).- En el marco del IX Congreso Forestal Latinoamericano (CONFLAT 2025), el Dr. Juan Carlos Palacios, director ejecutivo de COMAFORS (Corporación de Manejo Forestal Sustentable), Dr. Juan Carlos Palacios, dictó una conferencia magistral que posiciona al sector forestal como un pilar ineludible de las economías modernas.

El evento fue organizado por la Cámara Nacional Forestal – CNF, la Universidad Nacional Agraria La Molina – UNALM y la Asociación para la Investigación y Desarrollo Integral – AIDER, y se llevó a cabo con éxito el 19, 20 y 21 de noviembre de 2025, en el auditorio principal de la UNALM en la ciudad de Lima, Perú. Bajo el lema “Todos dependemos del bosque: manejemos los bosques latinoamericanos con responsabilidad”.

En su exposición, estructurada y fundamentada en datos recientes de organismos como la FAO y la OIMT, el Dr. Palacios demostró que el aporte de esta industria trasciende la producción de madera, consolidándose como una infraestructura económica de alto valor estratégico.

Desde una perspectiva económica integral, se evidenció que el sector genera empleo rural estable, impulsa exportaciones, provee servicios ecosistémicos y constituye una infraestructura económica de alto valor.

Se enfatizó que la economía forestal debe entenderse como una cadena de valor integrada, en la que cada eslabón – desde la investigación, la genética y la producción en viveros, hasta la cosecha, la transformación industrial y la construcción sostenible – aporta valor económico.

La economía forestal no es un sector aislado, sino una cadena productiva integrada que genera valor en cada eslabón: investigación, genética, silvicultura productiva, cosecha, transformación industrial y construcción sostenible.

«El aporte económico no nace en el bosque ni termina en el aserradero: es un sistema que va desde el laboratorio hasta el edificio de madera», indicó Palacios

Esta visión sistémica permite comprender que el impacto del sector no se limita al bosque ni al aserradero, sino que se extiende hasta aplicaciones industriales y constructivas de alto nivel tecnológico.

Desde una perspectiva económica integral, Palacios sostuvo que la relevancia del sector se apoya en cinco pilares fundamentales:

  • Productividad sin precedentes.
  • Empleo rural especializado.
  • Exportaciones de alto valor.
  • Innovación industrial.
  • Captura de carbono.

Bajo esta visión, el sector genera empleo rural estable y provee servicios ecosistémicos vitales. Palacios enfatizó que la economía forestal debe entenderse como una cadena de valor integrada. En este sistema, cada eslabón —desde la investigación genética y la producción en viveros hasta la cosecha, la transformación industrial y la construcción sostenible— aporta valor económico real.

«El aporte económico no nace en el bosque ni termina en el aserradero: es un sistema que va desde el laboratorio hasta el edificio de madera», indicó Palacios, subrayando que esta visión sistémica permite que el impacto se extienda hacia aplicaciones industriales de alto nivel tecnológico.

En el contexto global, la economía forestal ya genera más de 1.5 billones de dólares anuales y emplea a decenas de millones de personas.

En este escenario, América Latina emerge como una potencia con niveles de productividad muy superiores a los de otras regiones del mundo.

La región alcanza incrementos medios anuales (IMA) de entre 35 y 42 m³/ha/año, cifras significativamente por encima de Europa y Asia. Actualmente, el bloque produce más del 50% de la pulpa de eucalipto mundial y exporta madera por más de USD 20.000 millones (según datos de la OIMT 2024).

Un factor diferenciador clave es que América Latina es el único bloque capaz de expandir su producción sin recurrir a la deforestación.

La conferencia de Palacios analizó casos específicos que ilustran diversos caminos hacia el éxito forestal:

  • Chile: Destacado por su estabilidad institucional, vinculada a un aporte relevante al PIB y exportaciones consolidadas.
  • Brasil: Con 9.5 millones de hectáreas de plantaciones industriales, es líder mundial. Su sector factura USD 12.000 millones y emplea a más de un millón de personas, gracias a un ecosistema de competitividad acelerada que une a EMBRAPA, la industria y una logística portuaria eficiente.
  • Uruguay: Demostró cómo la seguridad jurídica y la inversión extranjera directa (estimada en USD 8.000 millones) permitieron duplicar su PIB forestal en solo 20 años, consolidando las plantas de celulosa más modernas del mundo.
  • Ecuador: Emerge como un actor competitivo en la región andina con un IMA promedio de 28 m³/ha/año. Empresas como NOVOPAN son referentes en tableros sostenibles, mientras proyectos comerciales avanzan bajo modelos de bioeconomía apoyados en tecnologías como Timbeter y Layers.

Ciencia y tecnología: la base de la rentabilidad

Desde el punto de vista productivo, Palacios subrayó que la silvicultura intensiva ofrece retornos superiores a las actividades agropecuarias tradicionales debido a sus ciclos cortos y una demanda internacional sólida.

La investigación aplicada demuestra que el uso de genética mejorada puede incrementar la productividad hasta en un 25% y la densidad de la madera entre un 10% y 15%. «La ciencia forestal es la base de la sostenibilidad económica», remarcó.

La genética mejorada y la silvicultura de alto rendimiento fueron identificadas como factores clave para incrementar productividad, calidad de la madera y competitividad regional.

Asimismo, señaló que la cosecha y la logística representan hasta el 35% del costo total, definiendo la rentabilidad del negocio.

El futuro de la industria reside en la madera de ingeniería, como el CLT (Cross Laminated Timber), el glulam y el LVL. Estos materiales están posicionando a la madera como un sustituto estructural del acero.

La construcción en madera multiplica por cuatro (x4) el valor agregado respecto al aserrío tradicional.

Cada proyecto en CLT genera empleos especializados, aumenta las exportaciones y fomenta la innovación en ingeniería estructural.

Aunque China y EE.UU. continuarán siendo los principales mercados, la región tiene un amplio espacio para crecer en productos de alto dinamismo como los tableros MDF, OSB y CLT.

 

Conclusión y desafíos

Finalmente, la conferencia abordó el rol del sector en la bioeconomía, la economía del carbono y la digitalización. Palacios resaltó que la gobernanza, la trazabilidad y las políticas de Estado son condiciones indispensables para mantener la competitividad.

Como conclusión, se afirmó que la economía forestal latinoamericana, sostenida sobre la productividad, la innovación y la captura de carbono, constituye la apuesta estratégica definitiva para el desarrollo sostenible de la región.

 

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