Últimas noticias

Opinión

Una voz Mbya Guaraní en la ONU: Keila Zaya llevó a Nueva York el reclamo por territorio, agua y derechos indígenas en Argentina

En el Foro Permanente de las Naciones Unidas, la joven lideresa denunció el avance extractivo, la falta de acceso a agua segura y la ausencia de consulta previa a las comunidades. “Sin territorio no hay vida”, afirmó ante representantes internacionales.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

Fuente y fotos: EMPIPA

 

NUEVA YORK (23/4/2026).- Desde la selva misionera hasta el escenario global de las Naciones Unidas, la voz del pueblo Mbya Guaraní volvió a interpelar al Estado argentino frente a lo que el Pueblo Indígena reclama en sus derechos que consideran «avasallados».

En el marco de la 25ª sesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, la joven líder Keila Zaya (18)expuso la situación que atraviesan comunidades indígenass, con foco en la defensa del territorio, el acceso al agua y el respeto a los derechos colectivos.

En representación de los pueblos indígenas de Argentina, y particularmente de la comunidad Puente Quemado II, en la provincia de Misiones – en conflicto por la territorialidad en propiedades legalmente adquiridas por la multinacional Arauco SA-, Zaya llevó un mensaje contundente sobre la realidad que enfrentan en sus territorios.

“Nosotros somos preexistentes al Estado argentino. Nuestro territorio no es una mercancía: es el espacio donde se sostiene nuestro modo de vida, nuestra espiritualidad y nuestra identidad”, expresó durante su intervención.

La joven denunció ante el organismo internacional que la falta de titulación de las tierras indígenas permite el avance de actividades extractivas, como la forestación, la minería y el agronegocio, sin respetar el derecho a la consulta previa, libre e informada.

Según explicó, esta situación vulnera compromisos internacionales asumidos por Argentina, como el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

“El gobierno aprueba proyectos sin consultar a las comunidades, mucho menos tomar en cuenta su consentimiento. Esto no es un pedido, es una obligación del Estado”, remarcó.

Zaya también puso el foco en las consecuencias directas sobre la salud de las comunidades, en especial de niños, niñas y mujeres. La contaminación de fuentes de agua, señaló, ya impide el consumo en territorios como Puente Quemado II.

“Niñas y niños ya no pueden tomar agua del río ni de las vertientes porque están contaminadas. Esto provoca enfermedades y afecta gravemente su desarrollo”, advirtió.

“Sin territorio no hay vida”

Durante su exposición, la representante Mbya vinculó la problemática territorial con la supervivencia cultural y física de los pueblos indígenas, en línea con estándares internacionales como la Recomendación General N.º 39 del CEDAW.

“Sin territorio no hay vida. Sin agua limpia no hay salud. Sin salud no hay futuro para nuestros niños y niñas”, sostuvo, en uno de los pasajes más contundentes de su intervención.

Asimismo, denunció situaciones de criminalización, represión y estigmatización hacia las comunidades, en un contexto de creciente conflictividad social.

Reclamos al Estado, empresas y comunidad internacional

En su mensaje ante el Foro, Zaya formuló pedidos concretos:

Al Estado argentino, la titulación inmediata y colectiva de los territorios indígenas y la implementación efectiva de la consulta previa.

A las empresas, el cese de actividades que impacten sobre los territorios y la reparación de los daños ambientales.

A la comunidad internacional, el monitoreo de la situación en Argentina y el acompañamiento a las demandas indígenas.

“Esto no es solo una cuestión de tierra. Se trata de la supervivencia física y cultural de los pueblos indígenas”, concluyó.

La intervención de Keila Zaya volvió a poner en la agenda internacional una problemática persistente en Argentina: el reconocimiento efectivo de los derechos de los pueblos originarios y el desafío de compatibilizar desarrollo económico con respeto por los territorios y las comunidades.

Territorio, salud y cambio climático en el centro del debate

Si bien el eje central del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas es “garantizar la salud de los pueblos indígenas, incluso en contextos de conflicto”, las distintas delegaciones coincidieron en un punto transversal: no es posible abordar la salud sin garantizar otros derechos fundamentales.

En esa línea, la abogada Roxana Rivas —apoderada de EMIPA y de comunidades Mbya, además de referente en derechos indígenas en Argentina— brindó un panorama de los primeros días del encuentro.

“Hay mucha coincidencia entre los pueblos en cuanto a las demandas hacia los Estados, vinculadas al respeto por el territorio, la preexistencia, la consulta y la libre determinación. Como el eje es la salud, todos coinciden en que es imposible abordarla de manera integral sin vincularla con el territorio, que hoy es lo más amenazado”, explicó.

Otro de los temas que atraviesa las intervenciones es el impacto del cambio climático, que afecta de manera directa a los pueblos indígenas, pese a que históricamente han sido guardianes de los ecosistemas.

“Muchos están siendo desplazados, tanto por las consecuencias del cambio climático como por la acción directa del ser humano asociada a modelos extractivos. Es una problemática global que se repite desde el Ártico hasta el sur más profundo”, agregó Rivas.

Respecto a la dinámica del Foro, destacó el compromiso y la apertura de las delegaciones: “Las jornadas son intensas y las distancias que recorremos a diario también, pero la experiencia es muy enriquecedora, tanto por el intercambio cultural como por los espacios de aprendizaje compartido”, concluyó.

 

Noticia relacionada 

Representantes del Pueblo Mbya expondrán ante las Naciones Unidas el reclamo por la recuperación de su territorio en Misiones

Artículos relacionados