| Resultados de la Encuesta Anual de Asora |
Ocho de cada de diez empresas de la industria de la madera y muebles creen que 2008 será tan bueno como 2007. La mayoría de los empresarios piensa seguir invirtiendo. Pero dicen que terminaron las ventajas que les dio la devaluación. Los datos surgen de la encuesta anual del sector, realizada por la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA).
Fuente: Por Carlos Boyadjián | ESPECIAL PARA IECO | DIARIO CLARIN
BUENOS AIRES (12/5/2008).- Ocho de cada de diez empresas de la industria de la madera y muebles creen que 2008 será tan bueno como 2007 –el mejor año desde la devaluación– o incluso mejor. Estas expectativas de buen desempeño prevén un incremento de la producción y las ventas, demanda sostenida de mano de obra y un fuerte ritmo en el flujo de inversiones. Los datos surgen de la encuesta anual del sector, realizada por la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA), sobre 452 firmas de toda la cadena de valor madera-muebles, un sector eminentemente pyme. Según el relevamiento casi el 40% de los consultados asegura que «2008 será aún mejor que el récord de 2007», en tanto que poco menos de la mitad de las empresas estima que este año será similar al último año. «De esta forma, cerca del 90% del sector plantea un horizonte que pone a la cadena de valor madera–muebles en lo que podría ser el inicio de una etapa de crecimiento estratégico y sostenido», destaca el informe. En cuanto a las inversiones –85% de respuestas positivas–, continuará la tendencia a «la incorporación de tecnología; ampliación de infraestructura; capacitación de personal actual y nuevos empleados; desarrollo de nuevos productos y mejora de la productividad». El estudio señala también que «el 70% de las empresas espera vender más que en 2007», mientras que un 63% piensa que crecerán sus utilidades. Esta percepción positiva tiene su correlato en la generación de empleos. Cuatro de cada diez empresas prevé aumentar su plantel de personal. negrita/Termitas económicas/negrita El panorama general positivo, no obstante, contrasta con algunas señales de alerta que surgen al preguntar a los empresarios sobre los desafíos del sector. Los tres principales rubros, según sus respuestas, fueron: –Los altos costos fijos y de servicios (47,56%) –La presión tributaria (42,19%). –La falta de personal capacitado (34,26%). A esto se suma una creciente preocupación por la inflación, con fuerte impacto en los insumos industriales. En diálogo con iEco, Jorge Göttert, titular de ASORA, destaca que «el aumento de insumos hace que la industria esté perdiendo rentabilidad, lo que se ha ido acentuando en los últimos seis meses». El empresario señala que «las perspectivas generales eran muy buenas hacia principios de año pero la situación está cambiando día a día» y admite que «si el relevamiento se hiciera hoy, seguramente los empresarios serían más cautos» en sus previsiones sobre el futuro del negocio. «La industria de la madera y el mueble se está encontrando con las mismas dificultades que tienen todas las industrias en el país, en especial las pymes, como la falta de acceso al crédito y la suba de los insumos», alega. Por su parte, Daniel Maradei, Director de Grupo Tapebicuá, dedicado a la forestación y aserrado, sostiene que «debido a la inflación hemos perdido margen de rentabilidad, básicamente porque todo lo que depende del petróleo y los químicos, aumentaron mucho. Otro factor que incide es el flete, porque la mayoría de las industrias forestales están a 600 u 800 km. de los puertos». Maradei estima que «las perspectivas para este año son buenas en general, pero para mejorar la inversión se requieren reglas claras y seguridad jurídica» y señala que «el escenario preferible, tanto para el gobierno como para el sector foresto–industrial, es trabajar en una política antiinflacionaria que genere condiciones para seguir invirtiendo». El informe de ASORA advierte también que «los beneficios de la devaluación –que disimuló muchos de estos problemas– ya casi no tienen efecto real», lo que afectaría las exportaciones del sector. En el plano interno también parecen venir tiempos difíciles. Pedro Reyna, fabricante de muebles de oficina y presidente de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA), consigna que «la importación de muebles desde China está creciendo a razón de 50% por año», y en el caso de Brasil, «pequeñas empresas argentinas de 15 o 20 personas deben competir contra monstruos de 1600 o 2500 empleados». Reyna dice que «es necesario sumar jugadores a esta lucha por la defensa tanto del mercado interno como de las exportaciones». En tono autocrítico, apunta que «en los 90 veíamos cómo iba subiendo el agua y no hicimos nada para construir el bote. Ahora decimos que fue muy bueno el 2007, sin dudas va a ser bueno el 2008, pero con un dólar más o menos en 3,20 y el incremento de costos puede llegar a haber inconvenientes en 2009


