| Crítica posición de la Asociación Forestal Mesopotámica sobre la Ley 25.080 |
Por fin los forestales tienen uniformidad en su discurso: todos piden que cese la intervención a la Dirección de Forestación de la Sagpya y se llame concurso para cubrir ese cargo. MISIONES (9/5/2006).- Días atrás visitó sorpresivamente Misiones la interventora de la Dirección de Forestación de la Sagpya, la Dra. Ester Malacari, sin dudas como respuesta a las críticas que recibe su accionar de todo el amplio espectro del sector forestal. Por fin los forestales tienen uniformidad en su discurso: todos piden que cese la intervención a la Dirección de Forestación Nacional y se llame concurso para cubrir ese cargo. La actual interventora, ariete de un bando en medio de una puja interna por espacios de poder dentro de la Sagpya, carece del más elemental conocimiento necesario para cubrir ese cargo, que es técnico forestal, y no abogado. Dicha interventora, en una actitud ya reiterativa, ante el alud de críticas, intentó defenderse con frases grandilocuentes, como “a las críticas yo respondo con trabajo”; el uso abusivo de números imposibles de corroborar; etc. Hay que reconocerle algo, tiene una habilidad para expresarse, tergiversando hechos, cifras, y demás, que en varias oportunidades ha dominado a todos los miembros del sector forestal. Pero tanto va el cántaro a la fuente……. Los que asistimos a las reuniones de la comisión asesora nacional de la Ley 25.080, ya sabemos como actúa; a los “nuevos” los envuelve fácilmente. Expresiones de la Dra Malacari y algunos interrogantes. 1-¿Qué hace una abogada ocupando un cargo técnico forestal?. Va a decir que fue designada allí por un problema legal, la famosa denuncia “anónima” de supuestas irregularidades que usó como excusa el Secretario de Agricultura Miguel Campos para “intervenir” esa Dirección y sacársela al Subsecretario Javier De Urquiza. No estábamos de acuerdo que se designe en ese cargo técnico forestal a una abogada, pero nos resignamos por un tiempo. Suponíamos que, esa “intervención” debía tener un plazo acotado, de 3 a 6 meses, no más; pero ya dura casi 2 años. Demasiado. Para colmo, la “interventora” no pudo o no encontró ninguna irregularidad. No hay justificativo para mantener dicha “intervención” y menos para que continúe allí una abogada (que dicho sea de paso, tiene la designación vencida desde hace varios meses). 2-“Nunca se pagó tanto como en esta gestión, más de 70 millones en tres años, lo que constituye todo un record y muestra la eficiencia de nuestra gestión”. Primera observación, Malacari suma las cifras pagadas antes de su designación, a efectos de abultarla. Segunda observación. Actualizando esos valores, nos dan menos de 10 millones de dólares por año, cuando lo normal es que se paguen en pesos el equivalente a 40 millones de esa moneda. Recordamos que el problema forestal actual se origina cuando en el año 2001 la Sagpya contó con “apenas” 20 millones de pesos – dólares para pagar los incentivos, y la cifra mínima necesaria era el doble. 3-“Se presentaron solicitudes para forestar 92.500 has en la campaña 2004; 95.500 has en la 2005 y 102.000 has en la 2006”. Estas cifras nos sorprenden y las hemos cuestionado, pero no tenemos forma de verificarlas. Pero este año se debería pagar íntegramente lo forestado en la campaña 2004, más lo que se debe de la 2003, más parte de la 2005, más los anticipos a los planes asociativos, etc. Ateniéndonos a estas cifras “oficiales”, y por un simple cálculo matemático, nos da que en el actual presupuesto debería existir una cifra no inferior a los pesos 120 millones (quizás más cercana a los 150 millones) para cubrir esas obligaciones. Pero Malacari dice que cuenta con 34 millones de pesos. Algo no pega en la cifras “oficiales”. O sobran hectáreas o falta dinero. 4-“Por el convenio entre la Sagpya y la provincia de Misiones, sumando lo pagado y en carpeta suman 6 millones de pesos que benefician a 1.600 productores en apenas 4 meses” (el convenio es por 17,5 millones, que se deberían haber pagado íntegramente en Febrero según salió publicado). De los listados de pagos se deduce que lo realmente pagado son pesos 1,7 millones a unos 600 productores. Regla de tres simple, si en un trimestre se pagó el 10 %, se necesitarán 30 meses para pagar el total. A ese ritmo se terminaría de pagar en el año 2008. Cabe acotar que se trata de planes de las campañas 2000 a 2002, que estaban listos para ser pagados en el año 2004. Estas cifras son muy lejanas a los “pesos 6 millones a 1.600 productores” mencionados por la interventoras. Es evidente que mezcla lo realizado con un hipotético futuro. Los que asistimos a las reuniones de la Comisión asesora de la Ley 25080 ya estamos acostumbrados a esas “mezclas”. 5-Según datos oficiales, en el año 2005 se habrían pagado planes en la provincia de Misiones por pesos 4,2 millones. Como en Misiones se foresta aproximadamente un tercio del total del País, y tomando nuevamente las cifras oficiales de más de 90.000 has por año, tendríamos unas 35.000 has por año. Esa superficie multiplicada por aproximadamente pesos 1.200, nos daría una cifra cercana a pesos 42 millones. Nuevamente es evidente que a una de estas cifras le falta o sobra un cero. Y así podríamos seguir embarcándonos en una discusión inútil. La única verdad es la realidad dijo un conocido político argentino. Y la realidad es que está desapareciendo el pequeño forestador, que era el orgullo de Misiones. Y si deseamos vivir en democracia, la misma debe ser aplicada en todos los sectores, y la “intervención” a la Dirección de Forestación de la Sagpya no deja de ser un “golpe institucional”, y a la par se esta produciendo un “genocidio” de miles de pequeños productores. Ante este escenario, la Asociación Forestal Mesopotámica propone: 1.Que cese la “intervención” a la Dirección de Forestación, y que coloque transitoriamente a cargo de la misma a un Ingeniero Forestal de carrera con reconocida capacidad técnica. 2.Que la Dirección de Forestación vuelva a ubicarse en el organigrama de la Sagpya, dependiendo de la Subsecretaria específica. 3.Que se llame a concurso para cubrir el cargo de Director de Forestación. 4.Que la Secretaría de Agricultura agilice los trámites de los expedientes forestales. 5.Ídem con el Proyecto Forestal de Desarrollo; que vuelva a ubicarse en el organigrama y se reponga al Ingeniero que culminó con éxito la fase I y se implemente la fase II.




