El congreso organizado en Junín de los Andes por la Secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo del Gobierno de Neuquén no quedó solamente en un enriquecedor intercambio de experiencias, sino que abrió un necesario proceso de coordinación con plazos, responsables y acciones previstas para la prevención y manejo integral de los incendios forestales y rurales. Con más de 400 participantes a los talleres y conferencias, principalmente brigadistas y equipos operativos, quienes son los que enfrentan en el territorio las consecuencias de los incendios, el encuentro cerró con la firma de un compromiso de crear una Mesa Regional Interinstitucional entre las tres provincias, y que tiene por objetivo coordinar una estrategia común frente a los incendios en la Patagonia. Estará abierta, con participación de organismos públicos y apertura a la ciencia, las universidades, las comunidades y el sector privado.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
NEUQUÉN (30/10/2026).- El primer Congreso Internacional “Patagonia, más allá del fuego”, realizado del 27 al 29 de octubre en el predio de la Sociedad Rural de Neuquén y organizado por la Secretaria de Emergencias y Gestión del Riego del gobierno provincial, cerró con un compromiso entre Neuquén, Río Negro y Chubut para conformar una Mesa Regional Interprovincial de prevención y manejo integral de incendios rurales, forestales y de interfaz en las provincias patagónicas. El encuentro, organizado por el Gobierno de Neuquén, reunió a más de 400 participantes y especialistas de Argentina, Chile, Canadá y España, con el propósito de transformar el intercambio de experiencias en una agenda de cooperación frente a los nuevos escenarios de incendios en la región.
La firma del acta representa el principal resultado institucional de las tres jornadas: establecer un ámbito permanente para fortalecer la gobernanza, la coordinación entre jurisdicciones y la cooperación técnica en la Patagonia. El desafío será sostener ese compromiso en el tiempo y traducirlo en políticas de prevención, preparación y respuesta que protejan a las personas, las comunidades y los ecosistemas.
Mesa regional, con plazos y acciones de trabajo
El principio de acuerdo fue encabezado por la secretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén, Luciana Ortiz Luna, junto con representantes de las tres provincias. La iniciativa contempla la participación de las fuerzas de seguridad, la Administración de Parques Nacionales, la Agencia Federal de Emergencias (AFE), los Sistemas Provincias de Lucha Contra Incendios de las tres provincias, y quedó abierta a la adhesión de representantes del sistema científico y tecnológico, universidades, municipios, sector privado, organizaciones comunitarias, pueblos originarios y sociedad civil.
También acompañan este proceso instituciones y organismos que participaron del Congreso, entre ellos la Fundación Pau Costa, de España; el Banco Mundial y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), que respaldan el camino iniciado y acompañarán el proceso de implementación, con el objetivo de fortalecer la cooperación, la capacitación y el financiamiento destinado a la prevención.
“El desafío es sostener políticas públicas interprovinciales que permitan reducir igniciones, exposición y vulnerabilidad mediante la articulación en el territorio, la gestión de los combustibles y la participación comunitaria, considerando el papel ecológico del fuego y la protección de la vida, los bienes y los ecosistemas de la Patagonia Argentina”, precisó en la entrevista con ArgentinaForestal.com el especialista en gestión ambiental, Luis Sosa Pfatschaacher, responsable técnico de la Dirección Provincial de las Delegaciones Regionales de Neuquén, quien junto con Alan Traballoni, director de Emergencias y Comunicaciones Región Sur, impulsó la organización del Congreso.
La dimensión del trabajo compartido también se refleja en los recursos humanos disponibles. En conjunto, las tres provincias cuentan con unos 600 brigadistas forestales, además de fuerzas de seguridad especializadas en el combate de incendios rurales y forestales, bomberos voluntarios, guardaparques de la Administración de Parques Nacionales, equipos de Defensa y Protección Civil y áreas de emergencia y gestión del riesgo.
El acuerdo busca poner en común las capacidades y experiencias de cada jurisdicción, identificar complementariedades y promover la actualización de conocimientos y herramientas frente a los cambios globales que inciden en el comportamiento de los incendios.
En ese sentido, se identificaron aportes específicos de cada provincia para fortalecer una estrategia regional:
- Neuquén: compartirá la experiencia del programa Interfaz Resiliente, que contempla la participación vecinal, la evaluación del riesgo por viviendas, la cartografía participativa y la articulación entre organismos de gestión del riesgo y comunidades.
- Río Negro: aportará la trayectoria del Sistema Provincial de Lucha contra Incendios Forestales, su experiencia en educación preventiva, análisis de peligros de incendios, formación técnica e incorporación de herramientas tecnológicas para la gestión del riesgo.
- Chubut: pondrá en común su experiencia en manejo de combustibles, silvicultura preventiva y planificación a escala municipal y predial, además de sus capacidades en educación para la prevención, organización territorial y articulación interinstitucional.
El acta establece un plazo de 30 días para que cada provincia designe un referente institucional y un enlace técnico, con sus respectivas suplencias. Dentro de ese período se realizará una primera reunión y, posteriormente, los encuentros tendrán una periodicidad trimestral. Las decisiones se adoptarán por consenso y quedarán registradas en cada instancia de trabajo.
“Se realizará una primera reunión en este plazo, y luego cada tres meses habrá encuentros, con decisiones por consenso y registro de cada acuerdo logrado”, precisó Sosa en diálogo con ArgentinaForestal.com.
La coordinación de la Mesa será rotativa y tendrá una duración anual. Los aspectos operativos de esa modalidad se definirán durante la primera reunión del nuevo espacio interprovincial.
Entre los compromisos asumidos también se incluyeron acciones para promover el intercambio entre las áreas técnicas, la realización de al menos tres jornadas regionales de capacitación, el intercambio de instructores entre provincias y la formación de formadores. Asimismo, se planteó fortalecer e incluir al personal con trayectoria en las tareas de preparación y respuesta.
La prevención tendrá un capítulo específico durante el primer año de trabajo. Se prevé desarrollar un proyecto piloto y un diagnóstico inicial, con intervenciones acordadas junto a municipios, propietarios y comunidades involucradas. La intención es que las acciones respondan a las características y necesidades de cada territorio, y no queden limitadas a una planificación general.
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Tres jornadas de intercambio: la experiencia de los brigadistas y el aporte de la ciencia y la tecnología
El acuerdo regional fue el resultado de tres días de trabajo en los que se compartieron experiencias operativas, conocimientos científicos y herramientas de gestión frente a incendios cada vez más complejos. El Congreso reunió a 398 personas inscriptas, más de 37 expositores de Argentina, Chile, Canadá y España, y una agenda que combinó conferencias, conversatorios, talleres, prácticas y recorridos en terreno.
La propuesta puso en diálogo a quienes trabajan directamente en la emergencia con investigadores, especialistas en manejo del fuego, responsables de políticas públicas y representantes de organismos nacionales e internacionales. En ese intercambio, los brigadistas ocuparon un lugar central: sus experiencias y aprendizajes en el territorio permitieron vincular los enfoques técnicos y científicos con las condiciones reales del combate y la prevención.
Durante la primera jornada, las exposiciones abordaron los cambios en el comportamiento de los incendios en un contexto de transformación climática y ambiental, los desafíos que enfrentan los sistemas de respuesta y la necesidad de revisar las estrategias de gestión. La experiencia internacional permitió analizar cómo se preparan otros territorios frente a escenarios de mayor complejidad y qué herramientas pueden adaptarse a la realidad patagónica.
El segundo día profundizó el vínculo entre la prevención, las comunidades y la gestión de las emergencias. Las experiencias de Chile y Canadá permitieron abordar los incendios de interfaz, la preparación de los barrios expuestos, la comunicación pública y la participación ciudadana. También se analizaron estrategias de educación y organización comunitaria, restauración de áreas afectadas y acompañamiento de las personas y los equipos que intervienen en situaciones de emergencia.
Uno de los espacios de trabajo fue el taller de simulación con realidad aumentada, a cargo de especialistas de la Fundación Pau Costa, que permitió recrear el incendio del Valle Magdalena y analizar su comportamiento a partir de variables como la topografía, las condiciones meteorológicas y los combustibles disponibles. La actividad ofreció una instancia de aprendizaje aplicado para revisar decisiones de planificación y combate.
La tercera jornada estuvo dedicada a la tecnología, las operaciones aéreas y la gobernanza. Las conferencias y conversatorios abordaron herramientas de alerta temprana, monitoreo, inteligencia aplicada a incendios y coordinación de medios aéreos. También se compartieron experiencias sobre el desarrollo de sistemas tecnológicos para mejorar la detección y la toma de decisiones ante una emergencia.
El cierre técnico e institucional permitió llevar esas discusiones a una instancia de construcción colectiva: cómo sostener una coordinación regional que integre capacidades, conocimientos y recursos, y que permita anticiparse a los incendios, además de responder cuando ya se han iniciado.
En la mesa fundacional y durante el cierre, los asistentes valoraron la organización del Congreso, el nivel de las disertaciones y la hospitalidad de Junín de los Andes para recibir a más de 400 personas. También destacaron la diversidad de actividades y, especialmente, las oportunidades de intercambio y los vínculos generados entre brigadistas y expertos internacionales.
Entre los participantes se encontraban Jordi Vendrell y Jorge García, de la Fundación Pau Costa; Pablo Francisco Herrera, del Banco Mundial; Julián Salimbeni, del Consejo Federal de Inversiones; la doctora Bibiana Bilbao, de Cobra Collective; Lighuen Castillo, del SPLIF Río Negro; el comisario mayor Guillermo Alfaro, de la Policía de Neuquén; Lucila Lantschner, de The Nature Conservancy (TNC); el intendente del Parque Nacional Lanín, Alberto Marasco, y el coordinador de Conservación y Uso Público, Fernando Uribe, entre otros referentes institucionales y técnicos.

Una agenda que debe continuar en el territorio
El Congreso “Patagonia, más allá del fuego” dejó planteado un desafío que excede a los organismos especializados y a las provincias que firmaron el compromiso. La prevención de incendios requiere continuidad institucional, planificación territorial, inversión, formación de equipos, conocimiento científico y participación de las comunidades que conviven con los ambientes expuestos.
Para la sociedad, significa comprender que la preparación frente al fuego no comienza cuando aparece una columna de humo: también depende de cómo se planifica el territorio, cómo se gestionan los combustibles, qué información reciben los habitantes y qué capacidades tienen las instituciones para actuar coordinadamente. Para los responsables políticos de los distintos niveles de gobierno, el acuerdo abre una oportunidad y, al mismo tiempo, una responsabilidad: sostener políticas públicas más allá de las emergencias y de los cambios de gestión, con decisiones compartidas y acciones concretas.
La Patagonia necesita que el aprendizaje acumulado por sus brigadistas, técnicos, científicos y comunidades se convierta en una política regional permanente. Ese es el compromiso que comenzó a tomar forma en Junín de los Andes: avanzar desde la respuesta a los incendios hacia una gestión integral del fuego que proteja la vida, los bienes y los ecosistemas de la región.
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