La Estación Experimental Agropecuaria Concordia del INTA recibió la visita de cerca de 40 representantes de empresas e instituciones de distintos países, en el marco de la recorrida anual de CAMCORE (Cooperative for Tree Breeding, Gene Conservation and Forestry Research), una red internacional dedicada al mejoramiento genético, la conservación y la investigación forestal.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
ENTRE RÍOS (8/10/2026).- La Estación Experimental Agropecuaria Concordia del INTA recibió la semana pasada a cerca de 40 representantes de empresas e instituciones de distintos países, en el marco de la recorrida anual de CAMCORE, una red internacional dedicada al mejoramiento genético, la conservación de recursos genéticos forestales y la investigación. La visita permitió conocer los avances argentinos en genética de eucaliptos y tecnología de la madera, así como experiencias de transformación industrial.
La delegación, integrada por profesionales de Japón, Zimbabwe, Chile, Colombia, Estados Unidos y Uruguay, entre otros países, recorrió distintos sitios de la Argentina, desde el Delta del Paraná hasta Iguazú. En Concordia, conoció las líneas de trabajo del INTA en mejoramiento genético de eucaliptos y los estudios sobre las propiedades tecnológicas de la madera. El itinerario incluyó también al aserradero Fracalossi, donde observaron procesos industriales y experiencias de agregado de valor a la producción forestal regional.

CAMCORE: una red de cooperación científica con impacto en la competitividad forestal argentina
CAMCORE —sigla de Cooperative for Tree Breeding, Gene Conservation and Forestry Research— es una organización internacional sin fines de lucro con sede en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, Estados Unidos. Fue creada en 1980 por empresas privadas y articula investigación aplicada, mejoramiento genético y conservación de recursos genéticos forestales. Su trabajo comprende especies de pinos, eucaliptos, teca y gmelina, entre otras.
Para las empresas forestales argentinas, la participación en esta red permite acceder a ensayos, conocimientos técnicos y experiencias desarrolladas en diferentes ambientes y países. La cooperación resulta especialmente relevante en una actividad de ciclos productivos largos, donde la selección de especies y materiales genéticos influye en el crecimiento de las plantaciones, la adaptación a las condiciones ambientales, la resistencia a enfermedades y la calidad de la madera destinada a distintos usos industriales.
Experiencias de empresas argentinas en programas cooperativos
La vinculación de CAMCORE con compañías de la Argentina tiene antecedentes concretos. En sus informes técnicos, la organización documentó trabajos con Arauco Argentina y Bosques del Plata, entre otras empresas de la región, en ensayos de mejoramiento genético de pinos y evaluación de híbridos. Estas iniciativas buscan identificar materiales con buen desempeño productivo y adaptación a diferentes condiciones de cultivo.
Uno de los ejes de cooperación ha sido la evaluación de híbridos de pino para condiciones ambientales diversas, incluidos materiales con características que pueden contribuir a mejorar la adaptación a las heladas, el crecimiento y las propiedades de la madera. Los resultados de los ensayos permiten comparar el comportamiento de los materiales en distintos ambientes y aportar información para las decisiones de los programas de mejoramiento de las empresas participantes.
La conservación genética también forma parte de esa agenda. CAMCORE desarrolla bancos de conservación y ensayos de campo que contribuyen a mantener la diversidad de las poblaciones forestales, un recurso relevante para los programas de mejoramiento y para responder a cambios ambientales y necesidades productivas futuras.
El aporte del INTA Concordia a la cadena forestoindustrial
La visita a la Estación Experimental Agropecuaria Concordia permitió vincular esa agenda internacional con las investigaciones que desarrolla el INTA en la Argentina. Su Programa de Mejoramiento Genético de Eucalipto trabaja desde la década de 1980 en la selección de materiales que combinen productividad, adaptación a las condiciones de la región y características de la madera adecuadas para la industria.
La investigación no se limita al crecimiento de los árboles: también estudia la calidad y el comportamiento de la madera para diferentes destinos industriales. Estos conocimientos son relevantes para orientar la producción forestal hacia usos específicos, como el aserrado, los postes, los tableros y la fabricación de celulosa, y para mejorar la articulación entre la etapa de plantación y la transformación industrial.
En ese contexto, la recorrida por el aserradero Fracalossi sumó una perspectiva industrial a la agenda técnica, al mostrar procesos de transformación y alternativas de agregado de valor a la madera producida en la región.
La relevancia de estos encuentros radica en conectar la investigación genética con las necesidades productivas reales. Para la forestoindustria argentina, la cooperación entre empresas, instituciones científicas y redes internacionales puede contribuir a mejorar la calidad de la materia prima, diversificar los destinos industriales y fortalecer la capacidad de adaptación de las plantaciones frente a condiciones ambientales variables.




