Con la presencia de cerca de 120 referentes del sector financiero, gobiernos, empresas, la academia y organizaciones civiles de más de diez países, inició en Puerto Iguazú el II Foro de Servicios Ecosistémicos FSC América Latina. Organizado de forma conjunta por FSC Latinoamérica, FSC Argentina y FSC Brasil en el Hotel Village Cataratas, en Puerto Iguazú, Misiones, el encuentro busca posicionar el capital natural de la región en la agenda de inversiones globales. En un contexto decisivo para la acción climática, la cita resulta oportuna para debatir mecanismos de financiamiento destinados a la conservación, restauración y manejo forestal sostenible con impacto verificado en el corazón del Bosque Atlántico.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
Segui la transmisión en vivo de la segunda jornada del II Foro de Servicios Ecosistémicos FSC América Latina
MISIONES (9/9/2026).-El Forest Stewardship Council (FSC)®, a través de FSC Latinoamérica, FSC Argentina y FSC Brasil abrieron este martes en Puerto Iguazú las actividades del II Foro de Servicios Ecosistémicos FSC América Latina, con sede en el Hotel Village Cataratas. El encuentro convoca a cerca de 120 delegados de la región —entre representantes del sector financiero, gobiernos, empresas, la academia y la sociedad civil— para debatir sobre conservación y manejo forestal sostenible, eligiendo Misiones por su reconocimiento ambiental en conservación en la ecorregión del Bosque Atlántico.
La cita cobra relevancia estratégica al reunir a los actores de la región para conectar proyectos con oportunidades de ingresar al sistema de estándar en Servicios Ecosistémicos y el mecanismo de impacto verificado FSC con inversores internacionales, en un escenario donde Misiones busca posicionarse como referente ambiental.
La jornada comenzó temprano con una visita técnica a la Reserva Privada San Jorge, de la empresa Arauco Argentina S.A. Los asistentes recorrieron los senderos interpretativos de un sitio de alto valor de conservación que tiene en total unas 16.500 hectáreas de Selva Paranaense en máximos estándares de conservación, certificado en servicios ecosistémicos por el FSC.
Durante el trayecto, los delegados constataron cómo el resguardo de este hábitat permite proteger flora emblemática en peligro de extinción, como el palo rosa, y dar refugio al yaguareté.


Por la tarde, las delegaciones de Paraguay, Chile, Panamá, Colombia, Perú, México, Bolivia, Brasil, España, entre otras, se congregaron en la sede del foro para participar de la exhibición de pósteres con casos de éxito de certificación en la región, y compartieron experiencias de tomar mate y conocer la producción de la yerba mate y los sabores regionales.
La apertura oficial puso de relieve la trascendencia del encuentro, que contó con las declaraciones de interés provincial de la Cámara de Diputados de Misiones, de interés municipal por parte del Concejo Deliberante de Puerto Iguazú, y la adhesión del ITUREM, entidad que remarcó el valor del evento para fortalecer la cooperación regional y consolidar a Iguazú como destino de turismo de naturaleza.
Entre las autoridades provinciales invitadas estuvo el ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, Martin Recaman, la presidente del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMIBio), Viviana Rovira, la presidente del Consejo Directivo de FSC Argentina, Paula Montenegro; Fabián Farkas, director Comercial y Estrategias de FSC Internacional; Mariana Hernández, consultora de Sustentabilidad de la empresa Suzano, y miembro del consejo directivo del FSC Brasil.


La presidenta del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMIBio), Viviana Rovira, resaltó el peso estratégico de la provincia en el mapa ambiental de la región: «Misiones es la segunda provincia más pequeña del país y, sin embargo, alberga el 52% de la biodiversidad nacional. De sus tres millones de hectáreas, la mitad está conformada por bosques nativos y áreas naturales protegidas; somos los únicos en la Argentina que resguardamos lo que queda de la ecorregión del Bosque Atlántico. Por eso resulta indispensable el trabajo articulado entre el sector público, el privado y las organizaciones civiles, con el objetivo de lograr que las Áreas Naturales Protegidas (ANP) públicas accedan a la certificación».
En este sentido, Rovira enfatizó la continuidad institucional de la jurisdicción, que cuenta con 105 ANP respaldadas por políticas de Estado sostenidas desde hace cuatro décadas, a lo que se suma la riqueza hídrica del Acuífero Guaraní. «Tenemos biodiversidad y la cuidamos porque está en nuestro ADN. Sin embargo, somos una provincia con limitación de recursos, y por eso este evento es clave para que el mundo dirija su mirada hacia nosotros. En el mapa, después de la Amazonia aparecemos nosotros como un pulmón verde fundamental que hay que proteger. Acá estamos y necesitamos subsidios e incentivos directos para conservar. Siempre nos planteamos cuál es el límite entre el crecimiento urbano de un municipio y el resguardo del bosque nativo; la realidad es que para conservar se requieren recursos económicos», planteó la titular del IMIBio.
Asimismo, la funcionaria abordó la coyuntura nacional y el contexto de acefalia en materia ambiental a nivel federal: «Hoy no contamos con un Ministerio de Ambiente de la Nación, y esa falta de estructura institucional degrada todo hacia abajo. Frente a esto, Misiones mantiene intactas sus políticas públicas de cuidado ambiental, siempre en alianza con el sector privado, pero necesitamos ser vistos a nivel internacional y articular esfuerzos. En ese escenario, el FSC representa una fuerza con alcance global que puede guiarnos hacia el objetivo común: el cuidado integral de la naturaleza. Mientras en el mundo se destruyen los bosques y la crisis climática se profundiza a niveles inéditos, evaluamos cómo sostener este patrimonio natural único que posee Misiones».
Para finalizar su alocución, la presidenta del IMIBio adelantó un paso trascendental para la gestión pública provincial: Misiones está próxima a iniciar una experiencia piloto junto a FSC Argentina para certificar el Parque Provincial Urugua-í, un proceso pionero que convertirá a la provincia en la primera del país en certificar un área natural protegida de dominio público bajo estos estándares internacionales.

Por su parte, el ministro de Ecología de Misiones, Martín Recaman, sostuvo que la realización de este encuentro internacional en la provincia resulta trascendental por todo lo que representa. En ese sentido, remarcó que Misiones se destaca a nivel ambiental por su modelo de conservación, una realidad respaldada por cifras concretas: en 2025, la jurisdicción logró una reducción del 18% en la deforestación, aun en medio de un contexto de crisis complejo.
A su vez, Recaman reflexionó sobre su trayectoria en la gestión ambiental provincial y la relación con el entramado socioeconómico local: «Más allá de mi rol actual como ministro, cuando uno dialoga con los diferentes sectores productivos en los espacios de debate y conflicto, comprueba que existe un genuino consenso en torno al cuidado y la conservación. Incluso entre los sectores más duros no hay una intención de alterar la política ambiental de Misiones; lo que se discute es cómo encontrar soluciones económicas para incentivar y sostener en el tiempo la protección de los recursos naturales».
Al respecto, enfatizó que los beneficios ecosistémicos trascienden las fronteras provinciales para impactar en toda la región, un esfuerzo monumental que se sostiene cotidianamente con el compromiso de todos los misioneros.
Para cerrar su alocución, el funcionario compartió una importante novedad para el sistema de áreas protegidas. El pasado lunes se concretó la firma para la incorporación de un nuevo predio privado al Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas, mediante un compromiso voluntario de conservación a 20 años. Se trata de la reserva privada número 58 de la provincia —y la novena en sumarse durante su gestión ministerial—, un hito que el ministro celebró con entusiasmo: «En lo personal, representa un gran orgullo cada vez que un propietario privado se acerca al ministerio con la vocación de destinar sus tierras a esta categoría de conservación», concluyó.


Por su parte, Fabián Farkas, director Comercial de FSC Internacional, repasó el proceso de siete años para consolidar el sistema de certificación de Servicios Ecosistémicos y la transición hacia el esquema de «Impacto Verificado».
Farkas explicó que este sello aporta datos medibles y de alta confiabilidad que permiten conectar los proyectos de la región con el financiamiento global. Asimismo, elogió el trabajo de la Oficina de FSC Argentina y advirtió que «el tiempo se está agotando», por lo que consideró clave articular las políticas públicas, las iniciativas privadas y el acceso al capital internacional para responder al Marco Global de Biodiversidad y la Década de la Restauración de la ONU.
De esta forma, se dio inicio formal al II Foro de Servicios Ecosistémicos FSC en Puerto Iguazú exponiendo que América Latina posee tanto los activos naturales como la solidez técnica para liderar la provisión de servicios ecosistémicos en el planeta. La articulación fluida entre la verificación científica de los impactos, los incentivos y las decisiones del capital financiero será determinante para transformar la conservación de los bosques en un motor de desarrollo sostenible visible ante los ojos del mundo.
Para Forest Stewardship Council (FSC)®, una autoridad global en manejo forestal responsable, el desafío es lograr conectar el impacto sobre los ecosistemas con la toma de decisiones y promueve estándares y herramientas que generan evidencia verificable sobre estos impactos y beneficios ambientales, económicos y sociales.
El debate del foro fue preguntarse ¿puede la naturaleza ser considerada en las decisiones de inversión con la misma atención que otros activos financieros?. El desafío es que buena parte de ese valor todavía no aparece en un balance de las empresas y compañías. Un bosque puede almacenar carbono, regular el agua, conservar biodiversidad y proteger el suelo sin que, por lo general, a estos beneficios se les otorgue un valor económico.
Ese valor no es exclusivamente ambiental ni económico, sino también social, porque los servicios ecosistémicos tienen un impacto directo en el bienestar de las comunidades, la calidad de vida y el desarrollo de las actividades productivas.
La conservación de la naturaleza contribuye a sostener recursos esenciales, reducir vulnerabilidades y preservar las condiciones naturales de las que dependen las personas, las comunidades y las empresas. Y para ello, se necesitan recursos e información confiable.
El propósito del Foro de FSC apunta a que esa evidencia de impacto verificado se convierta en un activo para la gestión empresarial: que permita respaldar reportes y divulgaciones, dar seguimiento a compromisos, identificar riesgos y dependencias vinculados con la naturaleza, además de aportar información para orientar decisiones de inversión y asignación de capital.
El valor de un ecosistema no se resume en una única variable. Por eso FSC® desarrolló Impacto Verificado para generar evidencia sobre siete servicios ecosistémicos: biodiversidad, almacenamiento y captura de carbono, agua, conservación de suelos, recreación, valores culturales y calidad del aire.
El sistema permite cuantificar los impactos y someterlos a procesos de verificación validados por terceros, que aportan credibilidad a los resultados para respaldar reportes, compromisos ambientales y decisiones de inversión.
Medir permite saber qué ocurrió. Verificar permite demostrarlo.
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