La entidad que nuclea a industrias, empresas de servicios, productores y profesionales de la cadena foresto-industrial celebra ocho décadas en un contexto global que demanda más madera y productos renovables. Con 53 millones de hectáreas de bosques nativos en el país y 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales en propiedades privadas, el sector se posiciona como uno de los motores verdes con mayor potencial de crecimiento en la Argentina.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
Fuente: AFoA
BUENOS AIRES (24/2/2026).- La Asociación Forestal Argentina (AFoA) cumple 80 años y lo hace en un escenario donde la bioeconomía dejó de ser una consigna para transformarse en una estrategia productiva global.
Fundada en 1946, la entidad fue protagonista de los principales avances normativos, técnicos y productivos que marcaron el desarrollo de la foresto-industria nacional y hoy busca capitalizar una ventana de oportunidad internacional que podría redefinir el perfil exportador argentino.
Según información de la cámara gremial empresaria, la cadena foresto-industrial genera empleo directo formal para unas 100.000 personas al 2026, entre las empresas forestales se articula 13.000 productores, hay más de 6.000 empresas vinculadas al sector, y se exporta alrededor de US$ 550 millones anuales de productos de base forestal.
Todo esto sobre la base de 53 millones de hectáreas de bosques nativos y 1,3 millones de hectáreas de bosques cultivados (o plantaciones forestales) de especies de pino y eucalipto en su mayor porcentaje, con el 80% concentradas en la región Mesopotámica para abastecer el 95% de la madera utilizada por la industria.
Un motor verde con demanda global en alza
En un contexto internacional marcado por la transición energética y la descarbonización, los productos forestales —madera para la construcción, celulosa, papel, tableros, bioenergía y químicos derivados— ganan protagonismo por su baja huella de carbono y su carácter renovable.
Según proyecciones de la consultora finlandesa AFRY, el valor de la industria forestal global crecerá en más de US$ 210 billones entre 2019 y 2035, impulsado por la sustitución de materiales fósiles y el auge de soluciones basadas en la naturaleza.
Para la Argentina, con condiciones agroecológicas favorables y ciclos de crecimiento más cortos que en Europa, el desafío es transformar ese potencial en inversión, escala industrial y agregado de valor.
“Estos 80 años marcan el rumbo: seguir creciendo, sumar nuevas generaciones y demostrar con hechos el aporte del sector a la Argentina con el desarrollo regional, empleo y una bioeconomía con futuro”, sostuvo Pablo Ruival, presidente de AFoA, al presentar la campaña institucional “80 Años – 80 Ideas para el Futuro”, que convocará a socios y referentes de todo el país a proyectar la agenda sectorial de las próximas décadas.
“Para mí, AFoA es un espacio de encuentro, donde el sector dialoga, construye consensos y trabaja con mirada de largo plazo junto a todos los actores de la cadena. De cara al futuro forestoindustrial, el desafío es transformar el potencial en realidad. Eso requiere inversión, innovación, productividad y reglas claras», agrega Ruival.
Y concluye: “Estos 80 años marcan el rumbo. Gracias a quienes fueron parte de este camino. Y a los que vienen: lo mejor empieza ahora”, asevera el presidente de AFo A.

De la regulación a los mercados de carbono
A lo largo de su historia institucional, AFoA impulsó marcos regulatorios, promovió inversiones, fortaleció estándares de seguridad y formación laboral como el Programa de Certificación de Competencias Laborales que obtuvo reconocimiento internacional de la OIT y la FAO, y consolidó espacios de articulación público-privada.
Hoy participa activamente en ámbitos estratégicos como el Consejo Agroindustrial Argentino y el INTA, además de integrar iniciativas vinculadas a mercados de carbono junto a la Mesa Argentina de Carbono y otras entidades sectoriales.
La entidad participó del inicio del Programa de Certificación Forestal en Argentina (CERFOAR-PEFC), de la Red de Manejo de Fuego Rural y también es parte de Consejo Foresto-Industrial Argentino (CONFIAR), desde donde se impulsa una agenda de competitividad, integración industrial y estabilidad normativa, factores considerados claves para atraer proyectos de gran escala en celulosa, madera estructural y bioenergía.
Las regiones, el corazón productivo
El impacto territorial es uno de los ejes centrales del aniversario. En Corrientes —que concentra cerca del 40% de las plantaciones del país— se superan las 500.000 hectáreas forestadas y se generan más de 20.000 empleos directos e indirectos.
Pablo Rigal, presidente de la regional Corrientes de AFoA, señaló que en el marco de los 80 años se reafirma el compromiso con una institución fue pilar del desarrollo forestal argentino, impulsando una agenda técnica, productiva y sustentable de largo plazo. “De cara al futuro, el desafío es profundizar la integración industrial, agregar valor y fortalecer la competitividad para consolidar un desarrollo federal basado en el manejo sostenible de los recursos, con AFoA como referente institucional y técnico del sector.
En Entre Ríos, Fernanda Dalla Tea reflexiona: «80 años esperan en Europa para poder cosechar sus bosques. En Argentina podemos tener entre 6 y 8 cosechas de nuestras plantaciones en ese mismo lapso. AFoA cumple 80 años, varias generaciones de forestales bregando por un país más verde y una forestoindustria con fuerte impacto en las economías regionales», expresa.
En Misiones y el Delta, el sector ha demostrado capacidad de adaptación a distintos ciclos económicos, manteniendo su peso en las economías regionales.
Carlos Scarnichia, presidente de AFoA Misiones, considera que: “Por un lado, los 80 años de AFoA representan décadas de trabajo de personas que hicieron de este sector uno de los motores de desarrollo del agro y la industria nacional. Por el otro, es apenas el comienzo de un gigante que tiene muchísimo para crecer y aportar a la Argentina”.
Finalmente, Carlos Urionagüena, responsable de la regional AFoA Delta, señala: “En estas décadas el sector forestal atravesó diversas etapas, demostrando su importancia en las economías regionales y su capacidad de adaptación a los distintos ciclos económicos. El escenario actual es desafiante, pero también una oportunidad. Nuestra visión de largo plazo nos impulsó a ser cada vez más eficientes, aún en contextos de creciente presión económica. Desde su rol, AFoA ha liderado el diálogo interinstitucional y continuará apostando a la construcción de consensos que nos permitan proyectarnos hacia los primeros 100 años”.

Competitividad y reglas claras
Cumplir 80 años encuentra a la foresto-industria ante un doble desafío: escalar en volumen y tecnología industrial, y consolidar reglas claras que reduzcan la incertidumbre macroeconómica.
El sector requiere inversiones intensivas en capital y horizontes de largo plazo, pero ofrece retornos en empleo formal, arraigo territorial y generación de divisas con bajo impacto ambiental.
En esa ecuación, AFoA busca reafirmarse como articulador técnico e institucional de una cadena que combina producción primaria, industria y servicios, y que puede convertirse en uno de los pilares de una estrategia nacional de bioeconomía.
A ocho décadas de su creación, la asociación no solo celebra su historia, en paralelo plantea que el verdadero desafío es que la Argentina transforme su riqueza forestal en una plataforma sostenible de desarrollo para el desarrollo nacional. El camino hacia los 100 años, sostienen en el sector tiene oportunidades de crecer con un rol estratégico para el desarrollo productivo, ambiental y social del país.







































