Brasil, Venezuela, Paraguay, Honduras, Guatemala, Nicaragua serán los países de la región con cambios drásticos más significativos y pérdidas económicas, según estudio. Advierte que casi 4.000 millones de personas sufrirán temperaturas peligrosas si el calentamiento global alcanza los 2.0°C.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
Fuente: Periodistas x el Planeta
LONDRES (26/1/2026).- La crisis climática se encamina hacia un escenario de «estrés térmico» sin precedentes. Según una investigación de la Universidad de Oxford publicada en Nature Sustainability, el 41% de la población mundial (aproximadamente 3.790 millones de personas) vivirá bajo condiciones de calor extremo para el año 2050.
El informe revela un salto alarmante: en 2010, el 23% de la humanidad enfrentaba temperaturas peligrosas; en apenas tres décadas, esa cifra casi se duplicará. Los países en desarrollo, ubicados principalmente en latitudes tropicales y subtropicales, son los más vulnerables a este fenómeno.
Sudamérica es una de las regiones donde el cambio será más significativo. Brasil, Venezuela y Paraguay se encuentran entre las 20 naciones que sufrirán el mayor aumento en la demanda de refrigeración debido a temperaturas sofocantes durante todo el año.
Los datos complementarios del informe Lancet Countdown Latinoamérica subrayan la gravedad de la situación actual:
- Mortalidad: Las muertes relacionadas con el calor aumentaron un 103% en América Latina y el Caribe entre 1990 y 2021.
- Impacto económico: Solo en 2024, las pérdidas laborales por calor alcanzaron los 52.000 millones de dólares (0,81% del PIB regional), afectando principalmente a los sectores de la agricultura y la construcción.
- Costo directo: El calor le ha costado a la región un promedio de 855 millones de dólares anuales en la última década, un incremento del 229% respecto a periodos anteriores.

Nuevas demandas de refrigeración y el desafío energético
El estudio introduce el concepto de Grados Días de Refrigeración (GRD) para medir cuánta energía se necesita para enfriar los ambientes.
Paradójicamente, los países más fríos verán los mayores cambios relativos: Austria y Canadá verán duplicarse sus días incómodamente calurosos, mientras que en el Reino Unido y Noruega el aumento superará el 150% y 200% respectivamente.
El Dr. Jesus Lizana, autor principal del estudio, advierte sobre la urgencia de actuar: «Muchos hogares necesitarán aire acondicionado en los próximos cinco años, pero las temperaturas seguirán subiendo si alcanzamos los 2.0°C de calentamiento. Las medidas de adaptación deben implementarse ahora».
Vulnerabilidad social: los que menos tienen, más sufren
El Dr. Luke Parsons, de The Nature Conservancy, resalta una injusticia climática: las naciones de bajos ingresos enfrentan los mayores aumentos de calor extremo, pero son las menos equipadas financieramente para adaptarse.
Por su parte, la Dra. Radhika Khosla, líder del programa Future of Cooling de Oxford, enfatiza que superar el umbral de $1.5°C$ tendrá impactos sistémicos en la salud, la educación y la migración. «El desarrollo sostenible con cero emisiones netas es el único camino para revertir esta tendencia. Es imperativo que los políticos recuperen la iniciativa», concluyó.
Para regiones del Cono Sur, como Argentina, este informe es una señal de alerta para la gestión de riesgos. El calor extremo no solo aumenta la probabilidad de incendios forestales (como el alerta roja que rige actualmente), sino que reduce drásticamente la productividad de los trabajadores en campo y viveros, obligando a repensar los horarios y la vestimenta de seguridad para la industria.
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