La Federación participa activamente en los comités de IRAM para actualizar normas de eficiencia energética y resistencia estructural. El objetivo es elevar la competitividad de las PyMES madereras y facilitar su inserción en los mercados internacionales más exigentes.
Por Patricia Escobar
@argentinaforest
Fuente: FAIMA
BUENOS AIRES (26/1/2026). — La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) anunció el fortalecimiento de su rol técnico en los procesos de normalización nacional.
A través de una colaboración estratégica con el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), el sector busca garantizar que los productos de origen nacional cumplan con los más altos niveles de calidad, seguridad y sostenibilidad.
Para FAIMA, la definición de estándares no es un mero trámite administrativo, sino una herramienta de competitividad vital. Al participar en la revisión de normas sobre madera estructural, tableros y carpintería de obra, la industria maderera asegura que sus productos respondan a las demandas de la arquitectura moderna.
Desde la entidad destacaron que el enfoque principal de los comités técnicos está puesto en tres pilares:
- Eficiencia energética: Actualizar los criterios de aislamiento de la madera para cumplir con las nuevas leyes de etiquetado de viviendas.
- Resistencia estructural: Reforzar los estándares de seguridad para el uso de madera en edificaciones de media y gran altura.
- Etiquetado de productos: Brindar transparencia al consumidor sobre el desempeño y la confiabilidad del material.
“El trabajo en los comités busca posicionar al sector hacia estándares internacionales, elevando la competitividad de nuestras PyMES y facilitando su inserción en cadenas de valor de alta exigencia”, subrayaron desde la Federación, a través de un reporte de prensa.

Calidad y seguridad para el crecimiento industrial
En un contexto global donde la construcción con madera gana protagonismo por su bajo impacto ambiental, FAIMA reafirma que la normalización técnica es estratégica. No solo garantiza el desempeño del material frente a otros sistemas tradicionales como el hormigón, sino que profesionaliza a toda la cadena productiva.
Con este aporte técnico concreto, la Federación trasciende su rol de representación institucional para convertirse en un motor de la profesionalización del sector, acompañando el crecimiento de una industria que busca ser el referente de la construcción sostenible en Argentina.
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